90 días de una Intifada pacífica

4:37 p. m. Conx Moya 3 Comments





Esta es una historia real, que escriben día a día personas a las que, con el tiempo, hemos ido conociendo incluso de manera personal, Brahim Numria, Aminetu Haidar, Hmad Hamad, Ali Salem Tamek, Brahim Dahan, Sidi Mohamed Daddach, Rabab Amidam, Sultana Jaya y tantos otros. Hay muchos otros anónimos, hombres, mujeres, niños y ancianos, que también forman parte de esta epopeya por la liberación de todo un pueblo que dura más de treinta años. Cada día son vejados, golpeados, perseguidos, secuestrados o encarcelados por luchar pacíficamente por SER.

Desde el inicio de la ocupación marroquí la población saharaui que quedó en los territorios ocupados se opuso a la invasión. Más de quinientos desparecidos son prueba de la brutal represión desatada. La resistencia llevada a cabo cada día de estos años negros tuvo un esperado renacimiento en 2005 en lo que se ha llamado Intifada pacífica. Se cumplen ahora cuatro años de su inicio.

El desencadenante de una situación largamente anunciada fue el traslado el preso político saharaui Haddi Ahmed Mahmoud Kainnan el lunes 23 de mayo de 2005, de la Cárcel Negra de El Aaiun a la prisión de Ait Melloul en Marruecos. Esta situación, unida a las celebraciones por el 32 aniversario del Frente POLISARIO (20 de mayo) y el enorme descontento de la población saharaui, llevó a la convocatoria de una gran manifestación en la ciudad de El Aaiun el martes 24 de mayo, a la que le sucedió una brutal represión de las fuerzas de seguridad marroquíes. Como respuesta a la actuación policial, las primeras confrontaciones comenzaron al día siguiente, miércoles, a primera hora de la tarde, y se convirtieron en Intifada popular alrededor de 19 horas, a lo largo de todo la ciudad. Había comenzado una nueva forma de lucha. Esta será la primera Intifada saharaui de la que se han hecho cierto eco los medios de comunicación de todo el mundo.

Oh, El Aaiún de la cuna
umbral para nuestra sed de libertad
ayer había sangre por tus ojos
sentencia de muerte en tu costado
pero tu voz, tu palabra erguida por entre la alambrada
a pesar de los muros y los pesos y la culata
y los porrazos y la sangre
por la belleza de tus ojos
a pesar del cal y canto
tus ojos sólo miran la libertad.

La policía marroquí puso bajo estado de sitio los principales barrios. El barrio Maatallah, uno de los símbolos de la Intifada, fue sitiado por más de 20 camiones de policía y militares, lo que supone entre 400 y 500 policías y militares para un solo barrio. Desde ese momento, las fuerzas de la MINURSO (ONU) se convirtieron en meros espectadores de la represión marroquí.

Los activistas de derechos humanos pasaron a informar al mundo de lo que estaba ocurriendo en el Sahara ocupado. Teléfonos móviles y cámaras digitales comenzaron a transmitir por Internet imágenes de manifestaciones reclamando la independencia y del estado de sitio al que se veían sometidas las ciudades saharauis. Las banderas de la RASD comenzaban a ondear en las ciudades ocupadas, en un hecho sin precedentes. Marruecos no podía detener la "cyber intifada" saharaui, con decenas de activistas saharauis enviando comunicados, imágenes y videos de lo que estaba ocurriendo a través de cybercafés.

Se unían nuevas ciudades saharauis y del sur de Marruecos a los levantamientos de El Aaiun y se conoció a través de Internet uno de los primeros rostros de la Intifada, el del activista Salek Bazaid, brutalmente golpeado durante una manifestación.

Decirles que la tierra no es de ellos,
que la gente no es de ellos,
que las piedras necesitan ser libres.
Decirles que el desierto sólo conoce
a los nómadas, dueños del sol y el viento.
El 28 de mayo de 2005 RTVE emitía en el telediario imágenes de la represión marroquí contra estudiantes saharauis en Rabat. En horario de máxima audiencia se pudo ver a policías marroquíes golpeando brutalmente a chicos y chicas saharauis ante las cámaras de la televisión española. En estos cuatro años posteriores no se han vuelto a ver imágenes similares en la televisión pública.

A principios de junio de 2005 comenzaban los viajes de delegaciones de diferentes comunidades españolas, compuestas entre otros por parlamentarios y concejales españoles, como es el caso de las delegaciones de Madrid, País Vasco, Cataluña o Valencia. A algunas como la delegación aragonesa se les impidió despegar del aeropuerto de Las Palmas, y a otras en el caso de la delegación navarra, la compañía aérea Binter les denegó los billetes de avión bajo el argumento de que se habían acabado las plazas, en un increíble caso de colaboración con Marruecos contra la presencia de observadores internaciones.

El joven saharaui Sidi Ahmed Taleb era arrojado desde una azotea por la policía marroquí el 12 de junio en El Aaiun. No recibió asistencia sanitaria a pesar de que su columna quedó gravemente lastimada. Desgraciadamente la horrible acción de arrojar personas desde las azoteas de los pisos se convirtió en costumbre para la policía marroquí. Alhsehein Lemlih fue arrojado desde la azotea de un hotel de El Aaiun en noviembre de 2007 por varios policías marroquíes; su delito: escuchar la Radio Nacional Saharaui. O el joven de 24 años Ouali El Ghadimi que se recupera en el hospital de parapléjicos de Toledo de las heridas que sufrió al ser lanzado por la policía marroquí desde una azotea, durante las protestas estudiantiles de mayo de 2008 en Casablanca.

El 17 de junio se tomaba una de las imágenes más representativas de la Intifada pacífica saharaui. La activista de derechos humanos Aminetu Haidar era gravemente herida en una manifestación en El Aaiun, en la que se conmemoraba el aniversario del levantamiento de Zemla de 1970. Tras sufrir una brutal paliza en plena calle y graves heridas en la cabeza, Aminetu fue sacada de su casa por la fuerza y llevada al hospital, donde, tras recibir 14 puntos de sutura en la cabeza, fue detenida y conducida a la Comisaría Central de El Aaiún, allí comenzaron los interrogatorios continuos. Las imágenes de las brutales palizas a las que fueron sometidas Aminetu Haidar y Leila Lili daban la vuelta al mundo gracias a Internet y a todos se nos rompió el corazón.

Me despierto de un amargo y dulce sueño
y hallo que el silencio,
el grito y los nombres que soñaba y buscaba
gestan un poema de tres cautivas de libertad desnuda:
Aminetu Haidar, Leila Lili y Sahara.
En aquella manifestación también fueron heridos otros destacados activistas de derechos humanos como Husein Lidri, Hmad Hamad y Fatma Ayach. El escritor Gonzalo Moure le dedicaba a Aminetu tiempo después las siguientes palabras “Una mujer sola, con sus manos desnudas y su melfa engalanada, puede más que el estado invasor y los estados cómplices, más que la cobardía española y la vesanía francesa, más que el petróleo que quieren robar y que los fosfatos que ya han robado: la hidra de cien cabezas no puede nada frente a la sonrisa de Aminetu, el recuerdo sagrado de Gandhi, la protesta de las manos abiertas: caerán si la vuelven a encarcelar, y si no la encarcelan manarán rosas de sus huellas y cuando esparzan su aroma, también caerán. Rendíos: Aminetu está en El Aaiun”.

Sin embargo
más allá de tus labios rotos,
del hermoso rostro desfigurado,
de la mirada oscura y ausente,
se adivina tu laudable sonrisa de gloria.
Tu firmeza de acacia solitaria.
Tu fiel esperanza de libertad y primavera.

A finales de junio las manifestaciones se sucedían también en Dajla. Algunos de los protagonistas de la dura represión con que respondieron las autoridades marroquíes a las demandas pacíficas saharauis fueron activistas como Ualad Cheij Mahyub que resultaba gravemente herido en la cabeza. A Ualad le han seguido persiguiendo y golpeando todos estos años, la última vez con motivo de la visita de la comisión del parlamento europeo a El Aaiun el pasado diciembre de 2008. En aquellas manifestaciones, que se saldaron con decenas de heridos, tambié fue agredido El Mami Amar Salem, conocido activista de la ciudad y presidente del Comité contra la Tortura de Dajla. El Mami contaba entonces al periódico El Mundo que en los tres cybercafés de la ciudad había policías secretas que impedían que los visitantes se conectaran a las páginas web de la prensa extranjera o pro saharauis, extendiendo así el bloqueo al mundo virtual. La imagen de una mujer con la cabeza abierta, Kbaidat, golpeada por gritar en español consignas por la libertad del Sahara, se quedó grabadas en nuestras retinas.

Ali Salem Tamek, activista saharaui de derechos humanos y ex político era detenido el 18 de julio de 2005 tras tomar tierra en el aeropuerto de El Aaiun procedente de Las Palmas. Tamek había estado realizando una gira por diferentes ciudades españolas en apoyo a la Intifada pacífica. Durante su viaje recibió el III premio Juan Antonio Gonzalez Caraballo por su defensa de los Derechos Humanos, durante su visita a Andalucía semanas antes de ser detenido por las fuerzas de represion marroquíes. En palabras del escritor saharaui Mohamidi Faka-la, Ali Salem Tamek había optado para su regreso, “como los grandes” por el “camino de El Aaiun” en un momento en que se sabía que si regresaba al territorio ocupado iba a ser detenido de inmediato, como efectivamente sucedió.

¡Basta!. Las calles enfurecidas
se alzan y comentan
las grandes injurias.
¡Basta!. Las casas pululan
de rabia desmesurada.
Y, ¡basta!, porque hay
un anhelo que ya no espera más.

Dos días después de la detención de Ali Salem Tamek, los servicios de inteligencia marroquí secuestraban el 20 de julio a otros dos defensores saharauis de derechos humanos. Se trataba de Mohamed El Mutawakil y Mohamed Fadel Gaudi. Ese mismo día, y continuando con la oleada de secuestros de activistas saharauis de derechos humanos, eran detenidos en casa de Fatma Ayach los conocidos activistas Husein Lidri, Brahim Numria y Larbi Mesoud. Todos ellos ex presos o ex desaparecidos con un largo historial de lucha pacífica desde los años 80. De esa forma Marruecos se aseguraba que gran parte de los activistas de derechos humanos estaban en aquel momento encarcelados.

Finalmente el martes 9 de agosto de 2005, la policía marroquí detenía al activista saharaui de derechos humanos Hmad Hamad en su casa. Hmad se había encerrado el 12 de julio en la Casa de España de El Aaiun para protestar contra las violaciones de los Derechos Humanos en el Sáhara Occidental y reclamar también la liberación de los presos políticos saharauis, antes de ser desalojado por la fuerza. Fue liberado dos días después. Anteriormente Hmad había pedido asilo político en 1990 a la embajada de España en Rabat, antes de que ésta lo entregara a las autoridades marroquíes. Hmad era encerrado al día siguiente de su detención, el 10 de agosto, en la Cárcel Negra de El Aaiun.

Las autoridades marroquíes deportaban en la noche del 31 de julio a cinco de los activistas saharauis de Derechos Humanos, Ali Salem Tamek, Brahim Numria, Mohamed El Mutawakil, Husein Lidri y Larbi Mesoud en los maleteros de coches de policía para una larga distancia, terminando el recorrido en la cárcel de Ait Melloul para el primero y en la de Oukacha los otros cuatro.

Ali Salem Tamek comenzaba una huelga de hambre el 4 de agosto. Su estado de salud, muy precario debido a varias enfermedades crónicas, empeoraría alarmantemente debido al ayuno. A esta huelga de hambre se fueron uniendo el resto de presos políticos saharauis en diferentes cárceles del Sahara y Marruecos. Aquella huelga de hambre se extendería durante más de 50 días. En diferentes partes del mundo se celebraron huelgas de hambre de 24 horas en solidaridad con los presos políticos saharauis.

Estos cuatro años han dado mucho de sí, la muerte de la primera víctima de esta Intifada, Hamdi Lmbarki, que por desgracia no sería la última; la salida de los activistas de derechos humanos y el encarcelamiento de nuevos activistas; más huelgas de hambre; el ataque continuado contra menores saharauis en las escuelas; el paso de la Intifada a las universidades marroquíes; las primeras salidas al exterior de los activistas de derechos humanos para denunciar lo que ocurre en el Sahara ocupado, su regreso a los territorios ocupados y el hostigamiento continuado que sufren ellos y sus familias …

Sin embargo no podemos contar aún lo más importante, el fin de la ocupación marroquí y la vuelta de todos los saharauis a su tierra libre e independiente. Esperamos relatarlo pronto. Inchalá.


Hay una gota de rabia
quemándonos las gargantas

La sangre corre a borbotones
salpicando los rostros y los pies descalzos,
los nidos y las escrituras.
por una palabra, sencilla y profunda,
la bandera en el aire,
la sangre corre a borbotones.

Hay un grito de rabia
que anuncia la tormenta,
y el miedo estalla
entre las manos de los verdugos.

El fuego se ha extendido
desbordando los cuerpos,
los atados versos dóciles,
y el culto a los retratos estúpidos.

Y aunque se han secado las fuentes
de la húmeda paciencia,
aún nos queda
una gota de rabia
quemándonos las gargantas.
*Los poemas pertenecen al libro "Aaiun, gritando lo que se siente", de la Generación de la Amistad Saharaui

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Desordenado corazón

9:06 p. m. Conx Moya 1 Comments




Maravilloso y siempre inspirado letrista y compositor, exquisito poeta, cantante hondo, guitarrista más que competente, Antonio sólo se parecía a sí mismo, era puramente original. Antonio, de arrebatadora belleza (como he podido leer en una de las decenas de reseñas que le han dedicado en estos días tristes) todo lo hacía bien, fue solo que se dejaba llevar.

Amamos a Antonio Vega desde hace más de treinta años por sus canciones. Sobre el hombre que habitaba en él, sus tristezas y alegrías, anhelos, aspiraciones, su dolor y su ambición, sólo saben quienes le trataron de cerca. Para ellos queda la íntima historia de Antonio, para el resto, su música y su poesía, su afán por seguir adelante pese a todo, y esa ardiente vitalidad de los últimos dos años.

Hay semanas en que más valdría no despertarse. El gran Mario Benedetti también nos dejaba apenas cinco días después. El consuelo es que Antonio y Benedetti no se han ido. Ahí queda su obra para pasmo y disfrute de generaciones y generaciones venideras. Esa es la inmortalidad de los verdaderamente grandes.

Una de mis canciones de Antonio

LUCHA DE GIGANTES, 1987

Lucha de gigantes,
convierte el aire en gas natural
un duelo salvaje advierte
lo cerca que ando de entar
en un mundo descomunal
siento mi fragilidad

vaya pesadilla, corriendo
con uns bestia detrás
dime que es mentira todo
un sueño tonto y no más
me da miedo la enormidad
donde nadie oye mi voz

deja de engañar
no quieras ocultar
que has pasado sin tropezar
monstruo de papel
no se contra quien voy
o es que acaso hay alguien más aquí

Creo en los fantasmas, terribles
de algun extraño lugar y en mis tonterías
para hacer tu risa estallar
en un mundo descomunal
siento tu fragilidad

Y mi poema de Benedetti

Tengo miedo de verte
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte
tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte
tengo urgencia de oírte
alegría de oírte
buena suerte de oírte
y temores de oírte
o sea
resumiendo
estoy jodido
y radiante
quizá más lo primero
que lo segundo
y también
viceversa.

*Desordenado corazón es el título de una reseña sobre Antonio, de Salva Dávila.

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Me han robado mi vida, pero me incentiva que no haya sido en vano»

1:22 p. m. Conx Moya 0 Comments






De los años que he pasado encarcelado y condenado a muerte me han quedado secuelas muy fuertes. Hoy, aún estando en libertad, cuando voy por la calle pienso que la policía me persigue. Después de 24 años entre cuatro paredes, hasta hace poco me costaba pasear como cualquier persona. A veces por la noche me despertaba pensando que todavía estaba encerrado en la celda. Me han robado gran parte de mi vida, pero lo que me incentiva es que lo que ha ocurrido no ha sido en vano. Lo que me ayuda a olvidarme de todo es la lucha por mi pueblo y el saber que éste algún día podrá disfrutar de su libertad.

Quien así habla es Sidi Mohamed Daddach, uno de los más reconocidos activistas saharauis de derechos humanos, un hombre de paz en todo el sentido de la palabra (no en el sentido bastardo que han usado algunos demagogos), un gigante de la resistencia pacífica saharaui. A la fuerte impresión que me ha causado el conocer personalmente a varios activistas saharauis de las zonas ocupadas, se suma la enorme admiración y cariño por Daddach, a quien no tengo el honor de conocer (¿por qué no una visita de Daddach a Madrid o a otras comunidades españolas, similar a la espléndida gira que está realizando en Extremadura gracias al estupendo trabajo del Observatorio de Derechos Humanos del ICABA, con José Manuel de la Fuente y su equipo al frente).

Conocí de la existencia de Daddach en marzo de 2001, a través de Bahia, aún estaba encarcelado por los marroquíes, llevaba 24 años en prisión, y en aquellos principios de Poemario por un Sahara Libre Bahia me dijo que una de nuestras prioridades debía ser hablar al mundo sobre Mohamed Daddach y colaborar, en la medida que pudiéramos, por su liberación. Afortunadamente llegó en diciembre de ese 2001, gracias a la enorme presión internacional para su puesta en libertad. Entonces no había comenzado la Intifada de mayo de 2005, no se conocían mundialmente los nombres de los activistas saharauis (su conocimiento se limitaba a los propios saharauis, y me atrevería decir que no tantos conocían la lucha de sus compatriotas en las zonas ocupadas) y el movimiento solidario internacional estaba comenzando a destapar lo que ocurría en el Sahara ocupado.

La historia de Daddach inspiró este pequeño relato de mis Delicias saharauis. La historia de la petición de la manta a través de la Radio Nacional Saharaui es real y conmovedora. Como lo es la maltratada e ignorada población saharaui de las zonas ocupadas. SAHARA LIBRE.

La resistencia pacífica

“Yo quise hacer de la tierra un paraíso para todos y la hice un infierno para mí”. Simón Rodríguez, el Loco

“Hace unos años sabíamos muy poco en los campamentos sobre lo que ocurría en las zonas ocupadas. Es cierto que se hacían campañas informativas y en la radio nacional se hablaba de algunos activistas, pero a nosotros nos sucedía como al resto del mundo, no conocíamos muchas noticias de lo que ocurría en nuestra tierra ocupada, a causa del bloqueo que imponía Marruecos, y sobre todo nos faltaba conocer esa parte humana del día a día de nuestros compatriotas. Recuerdo que tuvo mucho impacto en los campamentos una campaña de derechos humanos que se lanzó para pedir la liberación del preso político saharaui Sidi Mohamed Daddach. Yo estaba por aquel entonces pasando una temporada en los campamentos, Daddach llevaba más de 20 años en prisión y ya era el preso político más antiguo de África después de Nelson Mandela, pero para nuestra desgracia, era muchísimo menos conocido. Me impactó sobre todo una carta que pudo hacer salir de la cárcel y que se leyó en la radio, pedía una manta y medicinas para una herida en la pierna que le dolía mucho. Se me quebró el corazón al escucharla, todos lloramos y rezamos por él. Hoy por suerte está libre. Con el tiempo, y ya en España, he podido conocer a varios activistas de las zonas ocupadas. La ayuda de organizaciones de derechos humanos ha permitido que después de años de que se les denegara el pasaporte y los visados para viajar, los activistas hayan podido poco a poco salir del territorio, no porque Marruecos quisiera, si no por la enorme presión internacional. Siguen sin tener libertad y sus movimientos dependen del capricho de las autoridades, pero cuando consiguen visado aprovechan para hacer largas giras en las que explican la situación que se vive en el Sahara”.

Fatimetu me explica que la primera vez que pudo estar frente a uno de ellos la sensación fue muy curiosa, ella pensaba que habría una brecha entre ambos, pero me cuenta que la posible diferencia se desvaneció tan sólo con saludarse. “Era como un espejo, mi igual, nunca había conocido a nadie del otro lado y así descubrí que no hay otro lado, que somos sólo uno, todos saharauis. Fue muy emocionante”.

Y a mi amiga, que se siente muy orgullosa de su gente, se le ensombrece la mirada cuando afirma que a todos les han torcido la vida.

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Libro: El porvenir del español en el Sahara Occidental: El idioma español en los campamentos de refugiados saharauis y en el Sahara Occidental

12:45 a. m. Conx Moya 3 Comments




Recojo las palabras que en el blog Agirretxe, enormemente recomendable, dedican a un estudio que hemos sacado sobre el idioma español en el Sahara Occidental y su literatura. Entre otros temas realmente interesantes están los post dedicados a bibliografía sobre el Sahara Occidental. Muchas gracias por el comentario.


El idioma español en los campamentos de refugiados saharauis y en el Sahara Occidental. Agirretxe, abril 2009


En la República Árabe Saharaui Democrática el idioma español es idioma oficial y es uno de los dos países de África donde se habla nuestra lengua, el español se enseña a los niños en las escuelas de los campamentos de refugiados de Tinduf, además, el conocimiento del español entre los saharauis proviene, fundamentalmente, de la época colonial española, de la estancia en Cuba de miles de jóvenes que este país viene acogiendo para que puedan realizar estudios superiores y de las vacaciones en España de miles de niños que pasan los meses de julio y agosto en nuestro país dentro del programa “Vacaciones en paz”.

Por el contrario en el Sahara ocupado por Marruecos la enseñanza del español está en retroceso. “A partir de 1975, tras la Marcha Verde y la anexión del territorio por Marruecos y Mauritania, comenzó una lenta degradación de los pocos elementos de la cultura española que habían conseguido hacerse un hueco entre la población nativa. En 1981 se graduó la última promoción del bachillerato español y a partir de esa fecha tan sólo pudo continuar con su labor educativa la escuela primaria La Paz, único lugar en el que se podía estudiar español de manera oficial.” (Gil Pedromingo, Leyre y Otero Roth, Jaime: Enseñanza y uso de la lengua española en el Sahara Occidental.)

El último libro que ha llegado a mis manos sobre este tema es el publicado por Bahia Mahmud Awah y Conchi Moya (la Conx de “Poemario por un Sahara libre”) con la que seguramente habré coincidido en muchos eventos a favor del pueblo saharaui pero a la que no tengo el placer de conocer personalmente. Recomiendo la lectura de este libro “El porvenir del español en el Sahara Occidental” a los que estén interesados por el tema. Lo podéis adquirir en bubok en formato pdf o en papel.

Dicen Bahia y Conchi: “El idioma español se extiende hoy por todo el planeta, es la segunda lengua más importante del mundo y la tercera más hablada. Hace más de un siglo llegó al Sahara Occidental. Allí engendró raíces, asentó bases de convivencia y dejo un indestructible legado para el pueblo saharaui. Este estudio es un punto y seguido para dar a conocer la historia y realidad actual de la lengua de Cervantes en la antigua provincia española”

De Pilar Candela Romero es un breve estudio sobre la enseñanza del español en los campamentos, "El español en los campamentos de refugiados saharauis (Tinduf, Argelia)", hablando de los inicios explica: “En 1976 se creó el Ministerio de Enseñanza, Salud y Asuntos Sociales. Los primeros profesores de español fueron dos maestros, 35 universitarios y algunos estudiantes de secundaria. Sin escuelas, bajo los árboles y escribiendo en cartones con carbón, estos profesores hicieron gala del proverbio que reza: «Un saharaui que sabe es un saharaui que enseña». El programa de enseñanza era bilingüe árabe-español.” (p. 49)


Curiosamente uno de los primeros estudios sobre la situación del español en los campamentos de refugiados es el del finlandés Pekka Tarkki, "El español en los campamentos de refugiados de la República Árabe Saharaui Democrática” –publicado originalmente como tesis- quien a principios de los años 90 realizó un estudio sobre el tema, viajando a los campamentos acompañado de su director de tesis, el eminente hispanista y catedrático de Lingüística Iberorrománica de la Universidad de Helsinki, doctor Timo Riiho, ya jubilado desde hace un par de años, entrañable Timo al que añoramos todos los que le hemos conocido en su etapa de director del Instituto Iberoamericano de Finlandia en Madrid.

En el prólogo al libro de Pekka Tarkki, dice Godsuno Chela-Flores: “Un interesante aspecto de la situación lingüística del Sahara es que aunque el español fue la lengua del reciente pasado colonial, los saharauis han tomado la decisión de mantenerla como uno de los indicadores de su identidad,...”, y respecto a la enseñanza en las escuelas, señala Pekka Tarkki: “Al principio toda la enseñanza es en árabe, pero a partir del cuarto curso de la enseñanza primaria empiezan los estudios de español. Después de dos años de estudios de esta lengua, las asignaturas de ciencias se imparten en español. Normalmente los niños estudian español dos horas diarias. La mayor parte de los maestros se ha formado en Cuba.” (p. 13)

El interés del pueblo saharaui por conocer, estudiar y hablar el español, no es apoyado, ni lo ha sido nunca por ninguno de los gobiernos españoles que se han sucedido desde que el último gobierno del dictador Franco entregara el Sahara Occidental a Marruecos y Mauritania. El Instituto Cervantes vive de espaldas al pueblo saharaui y hace oídos sordos a todas las peticiones que se le han hecho para que apoye y ayude al pueblo saharaui.

Como resumen de la situación actual de la enseñanza del español en los campamentos vuelvo a citar del libro de Bahia y Conchi: “Fundamentalmente el principal problema que preocupa al gobierno saharaui es la baja calidad actual de la enseñanza, tanto en árabe como en español. Si la educación fue la gran apuesta de los saharauis y se llegó a alcanzar un gran nivel educativo en los primeros años, actualmente la situación es bastante complicada. Faltan maestros cualificados, la ausencia de incentivos económicos ha hecho que la mayoría de los profesores se dedique en la actualidad a otras actividades, y por otra parte hay que elevar el nivel cultural y reciclar los conocimientos de los maestros.” (p.33).

Otras publicaciones:

Lipski, John: El español en el mundo: frutos del ultimo siglo de contactos lingüísticos. (p. 10-12 El español en el norte de África)

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