martes, julio 14, 2009

Delicias saharauis en palabras de Antònia Pons y Toni Guirao. Muchas gracias





Hace ya unos días que recibí el libro de la muy querida Conx... con una dedicatoria que nunca olvidaré. Mi paso por el mundo de los saharauis, del que creo formar parte, me ha llevado a valorar aquello que valoran los sahrauís, con los que comparto, creo, un poco de su carácter. Ya son muchas veces que me definen como saharaui por mis reacciones, por mi forma de pensar... pero a mi, me falta lo esencial, el haber vivido en el desierto, del desierto, con el desierto ... y con su cielo ... con sus habitantes. Nunca he llegado a las costas escarpadas del Sáhara Occidental, con la sola compañía de un amigo y de un camello.

El libro de Conx, nos introduce en el mundo de los saharauis, empezando por las tradiciones, por aquellos hechos que los hacen diferentes, que ponen unos amplios fundamentos a una cultura, a una nación. El libro, después, nos lleva por la tierra, un conglomerado de belleza y dureza, de Dajla a Smara, de la isla de Herne a Tiris... de los hombres y mujeres que recorren el desierto a la fundación de la ciudad santa, a Smara ....

Pero sobretodo, nos devuelve a aquello que hace diferentes los saharauis respecto a sus vecinos... el respeto a su cultura y a aquellos que la sustentan: los poetas, los nómadas y sus historias. El respeto a la gente que lucha por los derechos de todo un pueblo, como siempre lo han hecho: con orgullo, con la fuerza de los activistas o con la determinación de los refugiados en la tierra de la Hamada, donde nos encontramos con la dureza de la vida de los Campamentos de Refugiados de Tindouf

Y por fin, llegan aquellos europeos que se han imbuido de la tierra, de la cultura, del carácter de los saharauis.

DELICIAS SAHARAUIS, es una lectura imprescindible para aquellas personas que desean conocer, introducirse en el mundo de los saharauis

"Elzam es el compañero de la darraa, formando ambos la típica vestimenta del hombre saharaui. Y por eso se ha convertido en un símbolo del atuendo nacional para la resistencia pacífica saharaui en las zonas ocupadas. Los jóvenes saharauis en las manifestaciones, tratan de proteger su identidad con elzam, a la vez que reivindican su saharauidad, y los presos políticos saharauis han aparecido en muchos de los juicis vestidos con la ropa nacional, darraa y trubante sobre los hombros, otra forma majestuosa de llevar elzam.
... "ahel elzam lakhal", los del turbante negro, para referirse a los saharauis



QUERIDAS CONXI Y LAB

Del blog SÀHARAPONENT de Antònia Pons


El lunes me encontré sin querer con esta tarjeta. Es la que llevaba Lab la primera vez que llegó a España. Es sólo un papel pero ¡cuántos momentos vividos me trajo a la memoria!

Cerca del mediodía llegó el cartero con un sobre verde. Dentro estaba un libro repleto de aromas del Sahara. Se trata de Delicias Saharauis, el libro de Conchi.
Todo cuanto tenía que decir se lo dije a su autora en un correo que publicó en su blog: Haz lo que debas, y también en el prólogo que hace tiempo escribí. No sabía por donde empezar hasta que dejé que la magia de sus palabras me envolviera.

Hoy tengo el libro cerca de mi y me parece como un galb, corazón de piedra negra, que late de prisa mientras espera que los saharauis vuelvan a su hogar.
El lunes, pasado y presente se anudaron: la tarjeta me trajo sonrisas y afectos saharauis y el libro retazos de un país que sólo he visto una vez y que me enamoró.

De la mano de Lab les conocí, de la mano de Conxi les he comprendido. A una la conozco muy bien porque la he visto crecer, a la otra sólo la conozco por sus palabras y por su obra. Ambas son saharauis: una de nacimiento, otra de corazón.

Conxi me dice, en su dedicatoria manuscrita, que tenemos una cita en el Sahara Libre.
Dejadme que sueñe: las tres estamos junto al océano que respira feliz porque sus hijos, los muy amados, han vuelto. Lab prepara el té mientras Conxi y yo escuchamos el canto gozoso de las aguas salinas y el sol se despereza sonriente en el cielo blanco del amanecer.

Al todo poderoso mi clamor,
Al dueño de todo trono,
El inigualable,
Concédele a los dueños del Sahara
La libertad y que yo la disfrute.

Jadiyetu Omar Ali Embarecfal.
Y el querido Francisco Cenamor dedica un post a Delicias y a otro libro que hemos escrito Bahia y yo El porvenir del español en el Sahara Occidental. Podéis leerlo aquí

domingo, julio 05, 2009

El Sahara quiere hablar español. Artículos de la revista No tengo palabras





Siguiendo con las entradas sobre el español en el Sahara y el Instituto Cervantes, subo al blog estos artículos de la revista No tengo palabras de la Asociación de Alumnos del EOI Las Rozas, que dedicó estos dos trabajos a esta temática. Los enlaces los he encontrado en el blog Dos años en el Sahara y sirven para completar toda la información al respecto de la enseñanza, conservación y porvenir del español en el Sahara Occidental, que es un tema que nos interesa desde hace varios años.

No está de más insistir en la importancia del español como lengua estratégica para los saharauis, diferenciadora del entorno francófono en el que se encuentran inmersos, y en especial lengua para la diplomacia, la cooperación y la sanidad en el Estado Saharaui. Por eso a pesar del olvido y la indiferencia los saharauis siguen apostando por esta lengua y quieren hablar y crear también en español.


no tengo palabras • boletín de la Asociación de Alumnos de la E.O.I. de Las Rozas • año II • número 7 invierno 2006 LA REVISTA DEL ESTUDIANTE DE IDIOMAS

Para que todo no sean juegos florales, puesto que aún no ha llegado la primavera, la edición que presentamos este trimestre plantea un tirón de orejas «a quien corresponda», concretamente, a quien se ha propuesto la labor de divulgar y mantener el idioma español en el mundo: el Instituto Cervantes, que no tiene entre sus prioridades la conservación de nuestra lengua en el único estado islámico donde se enseña obligatoriamente en las escuelas. El tema de la portada y las páginas centrales contienen el testimonio de alguien que ha vivido en directo esta realidad. Las secciones habituales de cada idioma, con la participación de nuevos colaboradores y colaboradoras, y una interesante propuesta de intercambios para reforzar o aprender un idioma conviviendo con familias de otros países, completan esta edición del NTP, que esperamos tenga, como mínimo, el mismo éxito que la anterior.

«Se habla español». Texto y fotografías: Antonio de Torre. NTP • invierno 2006

En la hamada, los saharauis han convertido el infierno de piedra y arena en un territorio donde aún cabe la esperanza de regresar a la tierra arrebatada.

El español que todavía se habla en el Sáhara

Hacia el 27 de febrero, si nada se tuerce, habrá salido a la luz el ntp que estás leyendo. Exactamente en esa fecha se celebra el XXX aniversario de la República Árabe Saharaui Democrática, R.A.S.D., fundada poco después de la ocupación del territorio saharaui por parte de su vecino, Marruecos, a finales de 1975. Es una ocasión como otra cualquiera —habrían servido igualmente todos los anteriores veintisietes de febrero, con el resto de los días y noches de esos TREINTA años— para denunciar el abandono que el idioma español sufre entre las personas de esa tierra que antaño se contó entre las provincias de nuestro país.

Hace un par de meses dediqué una semana de mi acomodada existencia a visitar los campamentos de refugiados que los saharauis ocupan en la hamada de Tindouf, al oeste de Argelia, en uno de los programas que el grupo de cooperación con el Sáhara de la Organización Juvenil Española lleva varios años desarrollando en colaboración con la homóloga Unión de Juventudes de Saguía el Hamra y Río de Oro, UJSARIO. En esta ocasión, la tarea que llevábamos consistía en comprobar el avance de dicha colaboración, además de acercarnos a la realidad (no reconocida por España) del estado saharaui en el exilio. Nunca sobra recordar que, mientras el estado español no declare oficialmente otra cosa, España sigue siendo la potencia administradora del Sáhara Occidental a pesar de su salida del territorio en 1975.

Los saharauis y las saharauis nos demostraron una generosidad ilimitada en todo momento, cediéndonos las mejores dependencias de sus jaimas y prodigándonos un cariño y una hospitalidad terriblemente sinceros por nosotros, sus amigos españoles, como si hubieran olvidado que España es la responsable de buena parte de sus desdichas.

Aunque la finalidad de la revista ntp es entretener, respetando la pluralidad de sus lectores y tratando los idiomas desde puntos de vista muy variados, voy a usar ahora este estrado para romper una modestísima lanza a favor el idioma español y su aprendizaje en los territorios de los campamentos de refugiados.

«El idioma original de la población saharaui es el hasanía, variedad muy antigua del árabe, que ya hablaban los almorávides»

El idioma original de la población saharaui es el hasanía, variedad muy antigua del árabe reconocido como normalizado, ya usada por los almorávides. Durante la presencia de los españoles, esa lengua convivió con el castellano, y éste se extendió en mayor o menor medida a todos los puntos de la antigua provincia, como lengua oficial de la sociedad saharaui de entonces. Hablarlo bien era, en algunos círculos, signo de distinción y buen gusto entre los saharauis, pues les abría las puertas del comercio y el trato con otros extranjeros. No sucedía lo mismo entre las poblaciones situadas en el interior del país, compuestas en su mayoría por grupos de tribus nómadas, que seguían usando el hasanía en su vida diaria. Como no necesitaban hacer ninguna gestión oficial, el español era algo que les venía impuesto y si podían, evitaban el esfuerzo de aprenderlo.

He de aclarar que todo esto es una simplificación, quizás injusta, pero creo que sirve para hacerse una idea sobre el lugar que llegó a ocupar el español en aquella época, en una región claramente dominada por la francofonía circundante.

En noviembre de 1975, con Franco agonizante en el Palacio del Pardo, el gobierno de Hassán II, financiado por conocidas superpotencias, aprovechó la debilidad del español para anexionarse por la fuerza un territorio que ya anhelaba desde mucho antes. Los detalles sobre la Marcha Verde, los 15 años de guerra entre el Frente Polisario, Marruecos y Mauritania, y los posteriores acontecimientos están en todos los libros de la historia reciente. Recomiendo repasarlos para comprender hasta qué punto deberíamos sentirnos responsables por la infamia que se está cometiendo con los saharauis.

Para dificultar el regreso de la población, Marruecos alzó un muro vergonzoso y desconocido –a pesar de sus 2.720 kilómetros de longitud – que atraviesa el territorio de norte a sur, sembrado de minas antipersonal por el lado saharaui, y que provoca todos los años numerosos heridos entre las filas del ejército expulsado.

Durante la expulsión que se produjo, hubo pobladores de las ciudades que prefirieron quedarse donde estaban, con sus casas y sus bienes, además de su idioma español, tan natural a esas alturas como el hasanía para sus paisanos de los territorios del interior. La gran mayoría, no obstante, tuvo que huir apresuradamente hacia los territorios argelinos, hasta la provincia de Tindouf, donde llevan acampados desde aquella huida apresurada.

En la actualidad, el español es asignatura obligatoria en todas las escuelas que el Ministerio de Educación del Frente Polisario tiene en los campamentos de refugiados. Las maestras que imparten sus clases en los colegios y guarderías comparten con sus alumnos y les trasladan lo que recuerdan de las repetidas estancias estivales en España. El programa «Vacaciones en paz» es una iniciativa que lleva funcionando con éxito bastantes años, auspiciada, paradójicamente, por numerosos ayuntamientos y comunidades autónomas de nuestro país. Gracias a este programa, todos los años varios miles de niños y niñas saharauis pasan los veranos con familias de acogida españolas, conscientes de que a su regreso a la hamada todo volverá a ser como antes, pero sabiendo que no están solos, que el próximo verano sus amigos españoles les volverán a explicar las palabras río, lago, pradera, montaña, que tanto les cuesta describir a las profesoras de su madrasa.

Las maestras saharauis se esfuerzan en conservar en sus aulas el español que pudieron asimilar durante esas semanas de diversión que pasaron en España hasta los 12 años. En las paredes de las escuelas pueden leerse carteles en español para designar objetos de la vida diaria, y la propia Organización Juvenil Española, junto a otras oenegés, ha hecho campañas para llevar libros y renovar las desgastadas bibliotecas de las aulas del desierto.

Otro de los lugares donde se «conserva» el español del Sáhara es, sorprendentemente, Cuba. Se trata de una más de las tristes realidades de los jóvenes saharauis, que para labrarse un mínimo futuro profesional (ni siquiera saben dónde y si podrán ejercer) se van a un rincón nada turístico del conocido paraíso del buceo que es la Isla de la Juventud. Recién cumplidos los once o doce años, dejan a sus familias para proseguir sus estudios en la isla caribeña, donde el gobierno cubano les proporciona un alojamiento en penosísimas condiciones y unos títulos universitarios con los que regresan doce o quince años más tarde a su primer exilio (la Isla de la Juventud es el segundo) para tratar de reconocer a los miembros de su familia, con los que apenas han tenido contacto en todos esos años. Al regresar a sus wilayas también hablan español, barnizado con un simpático —valga el calificativo a pesar del contexto— acento cubano que camufla las penalidades del pasado.

El castellano es lengua obligatoria en la enseñanza de la RASD, único país islámico donde se da esta circunstancia. Lamentablemente, el Instituto Cervantes, con inversiones millonarias en países donde el castellano es minoritario, ha ignorado siempre este hecho y ha negado cualquier ayuda al pueblo saharaui. Sencillamente, es más interesante enseñar español en centros de Hong Kong, Tánger o Fez, que mantenerlo o mejorarlo allí donde su acogida sería muy positiva y mucho más económica: en las modestísimas escuelas de los campamentos de refugiados.

Este escrito es el granito de arena que quisiera aportar al enorme desierto de intereses económicos, políticos y de ignorancia que nos separan del pueblo saharaui, tan cercano en nuestro corazón, y que algún día nos tendría que poder decir en perfecto español «Sed bienvenidos de nuevo al Sáhara Occidental, nuestra jaima es vuestro hogar».


El Instituto Cervantes sí enseña español en Marruecos

«El Instituto Cervantes, con inversiones millonarias en países donde el español es minoritario, ha negado siempre cualquier ayuda al pueblo saharaui» Según un documento de Xavier Markiegi, director del Instituto Cervantes de Rabat, en su página Web:

http://www.cervantes.es/seg_nivel/institucion/revista_01/rc_elespanol_01.pdf

«Marruecos es el país que cuenta con más centros del Instituto Cervantes, situados en Casablanca, Fez, Rabat, Tetuán y Tánger. El Instituto Cervantes apoya los elementos culturales comunes entre los dos países, para lo que se ha sabido rodear de intelectuales que han mantenido siempre una respetuosa visión del otro, evitando caer en tópicos y aportando criterio, rigor e innovación. Además de la demanda de español, que se produce como consecuencia de la vecindad entre los dos países y de las relaciones estratégicas económicas y sociales, la actual coyuntura de refuerzo de las relaciones bilaterales de amistad contribuirá a intensificar también el interés por todo lo español, incluida la lengua.»

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ENTREVISTA JORGE URRUTIA

[*NOTA HAZ LO QUE DEBAS: el actual Director Académico del Instituto Cervantes es Francisco Moreno, que ha dado unos primeros, pero aún tímidos, pasos para que el Cervantes trabaje en los campamentos de refugiados saharauis. La entrevista de No tengo palabras es con el director anterior.]

NO TENGO PALABRAS. 2007. Entrevista con Jorge Urrutia, Director Académico del Instituto Cervantes

«El futuro del español se está dilucidando en la frontera del Río Grande»
Jorge Urrutia es el director académico del Instituto Cervantes*, además de escritor, traductor, poeta, profesor de universidad y cultísimo contertulio, con el que hemos podido mantener una charla relajada de cerca de una hora. El objetivo era acercar la realidad de esa institución a nuestros lectores.
Antonio de Torre / Fotografía: Juan M. Ruiz

[…]

Cambiemos de tema. Hicimos referencia a ello en otro número de NTP, en el que criticamos al IC por su despreocupación con respecto al aprendizaje del español en el Sáhara, en los campos de refugiados de Tindouf, donde aún se enseña el español, y donde nuestro idioma es la segunda lengua oficial, después del árabe. ¿Por qué el IC no tiene interés en facilitar medios, algún apoyo a este esfuerzo educativo, en un entorno rodeado de países francófonos como son Argelia, Marruecos y Mauritania?
En el caso del Sáhara el IC hará siempre lo que el ministerio de Asuntos Exteriores considere que debe hacer. Hoy por hoy dependemos de este ministerio. Actualmente, la cooperación española trabaja en el Sáhara Occidental, por lo tanto no hay ningún problema, pero el MAE nunca ha considerado que haya ninguna urgencia. Nunca ha dicho que no, pero tampoco ha dicho que sea urgente.

Quizás por ser un país no reconocido por la comunidad internacional…
No creo que haya ningún interés político en ello, simplemente, es más bien un problema de índole administrativa, de composición del Cervantes. El IC necesita, hoy por hoy —aunque puede cambiar— tener una sede estable, y un flujo de alumnos, que lo hagan subsistir económicamente.

Pero lo que sucede allí es un caso particular, las maestras enseñan el poco español que recuerdan de sus estancias estivales en España…
Sí, por ser un caso particular necesitaría un tratamiento particular. Lo haremos cuando el ministerio de Asuntos Exteriores entienda que es el momento de abordar eso o cuando nuestro Consejo de Administración así lo decida. No es que haya ninguna posición en contra; sencillamente, tenemos muy pocos centros nuevos en África, y esto lo enlazo con la otra parte de la pregunta. Los centros que tenemos en Marruecos son centros heredados, antes eran Centros culturales españoles. Tenemos los de Tánger, Tetuán, Fez, Rabat, Casablanca, más el que es verdaderamente nuevo, el de Marrakech, y se ha abierto porque la presencia española en Marrakech es fuerte, reside un escritor como Juan Goystisolo que tenía mucho interés, nos proporcionaron un local. Los hemos heredado, y no los vamos a quitar. Hay que distinguir entre aquellos lugares que son muy importantes de por sí, y aquellos que son importantes para España o dentro de la red del Cervantes. El de Nueva York es un centro importante de por sí, y los de Marruecos lo son para España, porque la presencia del español en Marruecos es estratégicamente importante, hay alumnos de la Uned, alumnos que vienen a España, la TV española se ve desde Marruecos… Además, hay otros centros que pueden no ser tan relevantes, como El Cairo, cuya importancia radica en que tiene muchos alumnos, porque en Egipto hay muy pocas posibilidades para aprender español, si las comparamos con París, por ejemplo.

La peculiaridad de la República Saharaui es que es el único país árabe donde el español es lengua co-oficial, y eso tiene un valor indudable.
En eso estoy totalmente de acuerdo, pero como te he dicho, se nos plantean otros problemas desde el punto de vista administrativo. Además, el IC no está en los países cuya lengua oficial es el español, por ejemplo, el Cervantes no está en Guinea, ni en todo Sudamérica. No descarto el momento en que enviemos una delegación en colaboración con la AECI a los campamentos de Tindouf, pero repito, no es una decisión que esté en nuestras manos ■

*Fuente: REVISTA NO TENGO PALABRAS. Antonio de Torre

miércoles, julio 01, 2009

Michael Jackson y los cubarauis



Michael Jackson, el rey del pop, el "niño eterno", moría rodeado de misterio y polémica, tal y como había vivido. Excesos, extravagancias y episodios oscuros convertían a MJ en un ser extraño, fruto tal vez de un hastío infinito. Se cuenta que no le dejaron ser niño y en cuanto pudo se vengó, cargando contra sí mismo, de su traumática no infancia y de su talento arrollador (¿bendición o castigo?).

Pero Michael, en los años 70, antes de comenzar aquellas delirantes operaciones que borraron su identidad, representó, qué paradoja, la alegría de vivir, ofreciendo una voz y un baile esplendorosos que le hicieron famosísimo en el mundo entero.

Incluso entre un grupo de saharauis casi adolescentes que aterrizaron en Cuba dentro del proyecto del Polisario de dar educación universitaria al mayor número posible de chicos y chicas saharauis, tras la invasión marroquí del Sahara y la marcha a los campamentos de refugiados, donde aún estaba todo por hacer. Cuba ha ofrecido durante estos treinta años miles de becas para estudiantes saharauis dentro de sus proyectos de ayuda a estudiantes sobre todo africanos y de Latinoamérica. Allí llegaron los primeros saharauis, en un principio estudiantes de la rama sanitaria la mayoría, dispuestos a estudiar y formarse políticamente con monitores saharauis que les conectaban estrechamente con todo lo que ocurría en el Sahara, en los momentos más cruentos de la guerra contra Marruecos.

Bien vestidos, con ese sentido estético increíble que tienen los y las saharauis, estudiosos, deportistas, populares, responsables, muchos de ellos fueron "rompepistas" gracias a los éxitos de Donna Summer, James Brown, Stevie Wonder, Bee Gees y tantos otros, que ya se escuchaban en las discotecas cubanas en aquellos finales de los 70. Pantalones campana, algunos peinados afro, enormes bigotes y camisas de flores congeniaban con la darraa y los cacharros del té.

Y es que en estos días de despedida a Michael Jackson me he acordado de una anécdota con la que me río tanto con Bahia. Los cubanos en la disco cantando y escenificando un estribillo de los Jackson 5, algo así como "Shi, Sha, se me cae la trusa", con música (lo he encontrado en internet porque Bahia no recordaba la canción original) de Shake your body (Down to the ground), canción de los Jackson de allá por 1978. La "trusa" es como llaman los cubanos (creo que es jerga habanera y no sé si se sigue usando) a los pantalones, arrastrándola de la pronuniación de trouser.

Los primeros cubarauis, entonces no se había inventado el término, abrieron paso para miles de niños y jóvenes que llegaron a la isla para estudiar. Muchos de ellos trabajan hoy en la sanidad en los campamentos o en otros países europeos, otros son diplomáticos en diferentes destinos, algunos cayeron en la guerra con Marruecos.... los años han llevado su vida por diferentes caminos, y hoy, con esta anéctota de la "trusa" que siempre me provoca una sonrisa, no está de más rendir homenaje a lo que podría haber sido Michael de no torcerse tanto su vida, a aquellos jóvenes saharauis que desembarcaron en Cuba en los 70 y a todos los que llegaron después. Y como no, a Cuba que tanto ha hecho por miles de estudiantes del tercer mundo y, de paso, porque el español se siga hablando en el Sahara.

Actualización: me dice un amigo cubaraui que la trusa no eran los pantalones si no el bañador; dicho queda.

Os dejo un video de los Jackson en acción, cuando la cantéis recordad el estribillo "se me cae la trusa". Ver aquí

jueves, junio 25, 2009

Isla Herne, amor secreto




Enmudecen los tambores
al sur de Dajla
donde la luz tiene el color
de los sueños perseguidos....


El siroco cómplice se calla
brindándome el silencio preciso
para oirte, Isla,
Truk,
Herne,
amor secreto.


Dime,
¿Me moriré sin verte de nuevo?
¿Sin olerte?
¿Sin que el viento me llene la cara con tu arena?


Maribel Lacave



¿Qué más añadir a esta rotunda declaración de amor a la tierra? Dejo que hablen los poetas de Isla Herne, o como la llaman los saharauis Isla Truk, la delicada joya que adorna Dajla, la bella y triste cautiva, la “pequeña y blanca”, que “besa el mar y resiste eterna el saqueo de los verdugos”[1]. La antigua Villa Cisneros, “la ciudad, la novia, la sirena”, que “está levantada, está muntafida, está herida”[2], el sitio encantado donde “beduinos y sirenas se enamoran”[3]. Añoran los poetas a la novia del mar y su aderezo, Isla Truk.

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[1] Ali Salem Iselmu

[2] Bahia Mahmud Awah

[3] Susy Alvarado

domingo, junio 21, 2009

Querida Antònia


Nuestra querida Antònia Pons, que tiene varios blogs estupendos en la red, mi preferido Sahara Ponent, tuvo la amabilidad de escribirme el prólogo de Delicias Saharauis, un intento de recoger mis inquietudes sobre el Sahara, sus tradiciones, cultura, Historia, ciudades, leyendas, anécdotas, personas, un montón de historias que he ido escuchando, leyendo e investigando durante estos años. Además del prólogo Antònia me obsequió con un delicioso correo que reproduzco con su permiso, comentando varias de las historias que se narran en el libro, que espero que si alguno leéis os guste, y dando muchas pistas, como buena conocedora y "sentidora" de los saharauis.
Un abrazo Antònia, sigue escribiendo tan maravillosamente bien. (La ilustración es de un histórico amigo del pueblo saharaui, el tristemente desaparecido Martín Prado)



Querida Conxi: me senté en el sofá dispuesta a leer todo lo que tenías que decir. Primero lo leí rápido. Estaba impaciente y cuando terminó pensé: ¡Oh! ¿ya se ha terminado? ¡Quiero más! Y comencé de nuevo esta vez lenta y calmosamente.

A mi marido, a mis hijas, a los amigos les dije que por fin había un libro sobre los saharauis que todos podían leer. Desde niños de primaria, pasando por estudiantes de ESO hasta los adultos. Y esto es muy difícil. Poca gente lo consigue. Cuesta mucho encontrar un libro que sea para todos. La mayor parte de la literatura infantil me parece ñoña y los libros, digamos "serios" me parecen complicados para lectores que empiezan. Hay unos pocos, sin embargo de los que guardo un recuerdo imborrable, que solía leer a mis hijas. Delicias Saharauis es uno de ellos. A los niños les gustará la magia y el misterio del desierto y de los nómadas, a los mayores les va a gustar porque habla de viejas tradiciones ancestrales que algunos hemos presenciado sin saber que lo hacíamos. A los que no conozcan a los saharauis querrán conocerles y a los que les conocemos nos empuja a saber más y a volver con ellos una y otra vez.

Me ha impresionado el TAGRAUEN, lo había visto sin saber que lo veía. Cuando vamos a los Campamentos nos llevamos montañas de caramelos. La madre sentada en la puerta con unos cuantos ocultos debajo de su melhfa los va repartiendo entre todos los niños que se acercan, uno a cada uno hasta que se le terminan. Ahora sé que lo hace para atraer a la buena suerte.

Y ahora creo al padre que una vez me contó que había recorrido muchos kilómetros de desierto con un rebaño de camellos con sólo un poco de arroz en la mochila. Con las camellas no hace falta mucho para sobrevivir, me dijo, y yo tengo que confesar que dudé.

He visto preparar la grasa medicinal de la giba del camello y he visto preparar la emulsión de acacia con aceite, agua y azúcar para calmar el dolor de barriga, he visto estos envoltorios que las mujeres viejas guardan, con sus remedios naturales como la goma o resina de las talhas. En casa siempre tengo palitos de mesuad para los dientes que yo misma uso aquí y allí. Es lo primero que pido el palito de los dientes.

Recuerdo que Emboirik nos explicó en una ocasión eso de la COSA y fue muy gráfico. Un grupo de hombres de puntillas, con la boca abierta y el cuello estirado, en medio de la noche intentando respirar un poco de oxígeno que no tenían a ras de suelo. Fueron pocos segundos pero los más angustiosos que te puedas imaginar.

El sentimiento ha sido el mismo que me provocó Abdu cuando me dijo que el Sahara es de los saharauis y siempre lo será. Que no importa el refugio, ni los muros, ni los “marrocos”, los saharauis son los dueños del desierto porque sólo ellos pueden vivir allí y esta misma dureza de esta tierra estéril y hermosa ha forjado durante generaciones el carácter hospitalario, frugal, amable de estas personas que viven en relación íntima con la naturaleza, que buscaban la lluvia y se ayudaban unos a otros porque sin esta solidaridad habrían desaparecido.

Y también recordé a Ahmed, después de las lluvias terribles que destrozaron su frágil vivienda, y mientras yo le expresaba mi pesar por ello, el me contestó: no te preocupes, a los saharauis les gusta más la lluvia que las casas.

Lo de “¿a qué no sabes de dónde te llamo?” me ha emocionado porque son las mismas palabras que oí a través del hilo cuando mi familia estuvo allí en El Aaiún y pude ver en una pantalla como era la expresión de Ahmed y de sus tres hijos mayores. El guerrillero caminaba despacio entre un pasillo de gente que lanzaba al aire el ezgarit, vestido con una derra blanquísima con el elzam sobre los hombros, emocionado y digno.

En fin que me ha gustado lo que has contado y como lo has contado.

Antònia

lunes, junio 15, 2009

El Instituto Cervantes conmemora el Día del Español

EL PAIS. El Instituto Cervantes celebrará el próximo sábado 20 de junio el Día del Español , tanto en su sede central de Madrid como en sus 73 centros repartidos por todo el mundo para conmemorar la buena salud de una lengua que cuenta con 450 millones de hablantes. Este primer cumpleaños de nuestra lengua, que se enmarca dentro de las actividades que conmemoran la mayoría de edad del Cervantes y que tendrá continuidad, se celebrará con actividades comunes en todos los centros y comenzarán a las 11 horas (hora local en cada país) con una "lluvia de palabras" de papel, lanzadas por cañones especiales. Además, diez palabras representativas de nuestro idioma decorarán la fachada de los Institutos Cervantes de los diferentes países.

Los saharauis escribirán la palabra OLVIDO



domingo, mayo 24, 2009

90 días de una Intifada pacífica





Esta es una historia real, que escriben día a día personas a las que, con el tiempo, hemos ido conociendo incluso de manera personal, Brahim Numria, Aminetu Haidar, Hmad Hamad, Ali Salem Tamek, Brahim Dahan, Sidi Mohamed Daddach, Rabab Amidam, Sultana Jaya y tantos otros. Hay muchos otros anónimos, hombres, mujeres, niños y ancianos, que también forman parte de esta epopeya por la liberación de todo un pueblo que dura más de treinta años. Cada día son vejados, golpeados, perseguidos, secuestrados o encarcelados por luchar pacíficamente por SER.

Desde el inicio de la ocupación marroquí la población saharaui que quedó en los territorios ocupados se opuso a la invasión. Más de quinientos desparecidos son prueba de la brutal represión desatada. La resistencia llevada a cabo cada día de estos años negros tuvo un esperado renacimiento en 2005 en lo que se ha llamado Intifada pacífica. Se cumplen ahora cuatro años de su inicio.

El desencadenante de una situación largamente anunciada fue el traslado el preso político saharaui Haddi Ahmed Mahmoud Kainnan el lunes 23 de mayo de 2005, de la Cárcel Negra de El Aaiun a la prisión de Ait Melloul en Marruecos. Esta situación, unida a las celebraciones por el 32 aniversario del Frente POLISARIO (20 de mayo) y el enorme descontento de la población saharaui, llevó a la convocatoria de una gran manifestación en la ciudad de El Aaiun el martes 24 de mayo, a la que le sucedió una brutal represión de las fuerzas de seguridad marroquíes. Como respuesta a la actuación policial, las primeras confrontaciones comenzaron al día siguiente, miércoles, a primera hora de la tarde, y se convirtieron en Intifada popular alrededor de 19 horas, a lo largo de todo la ciudad. Había comenzado una nueva forma de lucha. Esta será la primera Intifada saharaui de la que se han hecho cierto eco los medios de comunicación de todo el mundo.

Oh, El Aaiún de la cuna
umbral para nuestra sed de libertad
ayer había sangre por tus ojos
sentencia de muerte en tu costado
pero tu voz, tu palabra erguida por entre la alambrada
a pesar de los muros y los pesos y la culata
y los porrazos y la sangre
por la belleza de tus ojos
a pesar del cal y canto
tus ojos sólo miran la libertad.

La policía marroquí puso bajo estado de sitio los principales barrios. El barrio Maatallah, uno de los símbolos de la Intifada, fue sitiado por más de 20 camiones de policía y militares, lo que supone entre 400 y 500 policías y militares para un solo barrio. Desde ese momento, las fuerzas de la MINURSO (ONU) se convirtieron en meros espectadores de la represión marroquí.

Los activistas de derechos humanos pasaron a informar al mundo de lo que estaba ocurriendo en el Sahara ocupado. Teléfonos móviles y cámaras digitales comenzaron a transmitir por Internet imágenes de manifestaciones reclamando la independencia y del estado de sitio al que se veían sometidas las ciudades saharauis. Las banderas de la RASD comenzaban a ondear en las ciudades ocupadas, en un hecho sin precedentes. Marruecos no podía detener la "cyber intifada" saharaui, con decenas de activistas saharauis enviando comunicados, imágenes y videos de lo que estaba ocurriendo a través de cybercafés.

Se unían nuevas ciudades saharauis y del sur de Marruecos a los levantamientos de El Aaiun y se conoció a través de Internet uno de los primeros rostros de la Intifada, el del activista Salek Bazaid, brutalmente golpeado durante una manifestación.

Decirles que la tierra no es de ellos,
que la gente no es de ellos,
que las piedras necesitan ser libres.
Decirles que el desierto sólo conoce
a los nómadas, dueños del sol y el viento.

El 28 de mayo de 2005 RTVE emitía en el telediario imágenes de la represión marroquí contra estudiantes saharauis en Rabat. En horario de máxima audiencia se pudo ver a policías marroquíes golpeando brutalmente a chicos y chicas saharauis ante las cámaras de la televisión española. En estos cuatro años posteriores no se han vuelto a ver imágenes similares en la televisión pública.

A principios de junio de 2005 comenzaban los viajes de delegaciones de diferentes comunidades españolas, compuestas entre otros por parlamentarios y concejales españoles, como es el caso de las delegaciones de Madrid, País Vasco, Cataluña o Valencia. A algunas como la delegación aragonesa se les impidió despegar del aeropuerto de Las Palmas, y a otras en el caso de la delegación navarra, la compañía aérea Binter les denegó los billetes de avión bajo el argumento de que se habían acabado las plazas, en un increíble caso de colaboración con Marruecos contra la presencia de observadores internaciones.

El joven saharaui Sidi Ahmed Taleb era arrojado desde una azotea por la policía marroquí el 12 de junio en El Aaiun. No recibió asistencia sanitaria a pesar de que su columna quedó gravemente lastimada. Desgraciadamente la horrible acción de arrojar personas desde las azoteas de los pisos se convirtió en costumbre para la policía marroquí. Alhsehein Lemlih fue arrojado desde la azotea de un hotel de El Aaiun en noviembre de 2007 por varios policías marroquíes; su delito: escuchar la Radio Nacional Saharaui. O el joven de 24 años Ouali El Ghadimi que se recupera en el hospital de parapléjicos de Toledo de las heridas que sufrió al ser lanzado por la policía marroquí desde una azotea, durante las protestas estudiantiles de mayo de 2008 en Casablanca.

El 17 de junio se tomaba una de las imágenes más representativas de la Intifada pacífica saharaui. La activista de derechos humanos Aminetu Haidar era gravemente herida en una manifestación en El Aaiun, en la que se conmemoraba el aniversario del levantamiento de Zemla de 1970. Tras sufrir una brutal paliza en plena calle y graves heridas en la cabeza, Aminetu fue sacada de su casa por la fuerza y llevada al hospital, donde, tras recibir 14 puntos de sutura en la cabeza, fue detenida y conducida a la Comisaría Central de El Aaiún, allí comenzaron los interrogatorios continuos. Las imágenes de las brutales palizas a las que fueron sometidas Aminetu Haidar y Leila Lili daban la vuelta al mundo gracias a Internet y a todos se nos rompió el corazón.

Me despierto de un amargo y dulce sueño
y hallo que el silencio,
el grito y los nombres que soñaba y buscaba
gestan un poema de tres cautivas de libertad desnuda:
Aminetu Haidar, Leila Lili y Sahara.

En aquella manifestación también fueron heridos otros destacados activistas de derechos humanos como Husein Lidri, Hmad Hamad y Fatma Ayach. El escritor Gonzalo Moure le dedicaba a Aminetu tiempo después las siguientes palabras “Una mujer sola, con sus manos desnudas y su melfa engalanada, puede más que el estado invasor y los estados cómplices, más que la cobardía española y la vesanía francesa, más que el petróleo que quieren robar y que los fosfatos que ya han robado: la hidra de cien cabezas no puede nada frente a la sonrisa de Aminetu, el recuerdo sagrado de Gandhi, la protesta de las manos abiertas: caerán si la vuelven a encarcelar, y si no la encarcelan manarán rosas de sus huellas y cuando esparzan su aroma, también caerán. Rendíos: Aminetu está en El Aaiun”.

Sin embargo
más allá de tus labios rotos,
del hermoso rostro desfigurado,
de la mirada oscura y ausente,
se adivina tu laudable sonrisa de gloria.
Tu firmeza de acacia solitaria.
Tu fiel esperanza de libertad y primavera.

A finales de junio las manifestaciones se sucedían también en Dajla. Algunos de los protagonistas de la dura represión con que respondieron las autoridades marroquíes a las demandas pacíficas saharauis fueron activistas como Ualad Cheij Mahyub que resultaba gravemente herido en la cabeza. A Ualad le han seguido persiguiendo y golpeando todos estos años, la última vez con motivo de la visita de la comisión del parlamento europeo a El Aaiun el pasado diciembre de 2008. En aquellas manifestaciones, que se saldaron con decenas de heridos, tambié fue agredido El Mami Amar Salem, conocido activista de la ciudad y presidente del Comité contra la Tortura de Dajla. El Mami contaba entonces al periódico El Mundo que en los tres cybercafés de la ciudad había policías secretas que impedían que los visitantes se conectaran a las páginas web de la prensa extranjera o pro saharauis, extendiendo así el bloqueo al mundo virtual. La imagen de una mujer con la cabeza abierta, Kbaidat, golpeada por gritar en español consignas por la libertad del Sahara, se quedó grabadas en nuestras retinas.

Ali Salem Tamek, activista saharaui de derechos humanos y ex político era detenido el 18 de julio de 2005 tras tomar tierra en el aeropuerto de El Aaiun procedente de Las Palmas. Tamek había estado realizando una gira por diferentes ciudades españolas en apoyo a la Intifada pacífica. Durante su viaje recibió el III premio Juan Antonio Gonzalez Caraballo por su defensa de los Derechos Humanos, durante su visita a Andalucía semanas antes de ser detenido por las fuerzas de represion marroquíes. En palabras del escritor saharaui Mohamidi Faka-la, Ali Salem Tamek había optado para su regreso, “como los grandes” por el “camino de El Aaiun” en un momento en que se sabía que si regresaba al territorio ocupado iba a ser detenido de inmediato, como efectivamente sucedió.

¡Basta!. Las calles enfurecidas
se alzan y comentan
las grandes injurias.
¡Basta!. Las casas pululan
de rabia desmesurada.
Y, ¡basta!, porque hay
un anhelo que ya no espera más.

Dos días después de la detención de Ali Salem Tamek, los servicios de inteligencia marroquí secuestraban el 20 de julio a otros dos defensores saharauis de derechos humanos. Se trataba de Mohamed El Mutawakil y Mohamed Fadel Gaudi. Ese mismo día, y continuando con la oleada de secuestros de activistas saharauis de derechos humanos, eran detenidos en casa de Fatma Ayach los conocidos activistas Husein Lidri, Brahim Numria y Larbi Mesoud. Todos ellos ex presos o ex desaparecidos con un largo historial de lucha pacífica desde los años 80. De esa forma Marruecos se aseguraba que gran parte de los activistas de derechos humanos estaban en aquel momento encarcelados.

Finalmente el martes 9 de agosto de 2005, la policía marroquí detenía al activista saharaui de derechos humanos Hmad Hamad en su casa. Hmad se había encerrado el 12 de julio en la Casa de España de El Aaiun para protestar contra las violaciones de los Derechos Humanos en el Sáhara Occidental y reclamar también la liberación de los presos políticos saharauis, antes de ser desalojado por la fuerza. Fue liberado dos días después. Anteriormente Hmad había pedido asilo político en 1990 a la embajada de España en Rabat, antes de que ésta lo entregara a las autoridades marroquíes. Hmad era encerrado al día siguiente de su detención, el 10 de agosto, en la Cárcel Negra de El Aaiun.

Las autoridades marroquíes deportaban en la noche del 31 de julio a cinco de los activistas saharauis de Derechos Humanos, Ali Salem Tamek, Brahim Numria, Mohamed El Mutawakil, Husein Lidri y Larbi Mesoud en los maleteros de coches de policía para una larga distancia, terminando el recorrido en la cárcel de Ait Melloul para el primero y en la de Oukacha los otros cuatro.

Ali Salem Tamek comenzaba una huelga de hambre el 4 de agosto. Su estado de salud, muy precario debido a varias enfermedades crónicas, empeoraría alarmantemente debido al ayuno. A esta huelga de hambre se fueron uniendo el resto de presos políticos saharauis en diferentes cárceles del Sahara y Marruecos. Aquella huelga de hambre se extendería durante más de 50 días. En diferentes partes del mundo se celebraron huelgas de hambre de 24 horas en solidaridad con los presos políticos saharauis.

Estos cuatro años han dado mucho de sí, la muerte de la primera víctima de esta Intifada, Hamdi Lmbarki, que por desgracia no sería la última; la salida de los activistas de derechos humanos y el encarcelamiento de nuevos activistas; más huelgas de hambre; el ataque continuado contra menores saharauis en las escuelas; el paso de la Intifada a las universidades marroquíes; las primeras salidas al exterior de los activistas de derechos humanos para denunciar lo que ocurre en el Sahara ocupado, su regreso a los territorios ocupados y el hostigamiento continuado que sufren ellos y sus familias …

Sin embargo no podemos contar aún lo más importante, el fin de la ocupación marroquí y la vuelta de todos los saharauis a su tierra libre e independiente. Esperamos relatarlo pronto. Inchalá.


Hay una gota de rabia
quemándonos las gargantas

La sangre corre a borbotones
salpicando los rostros y los pies descalzos,
los nidos y las escrituras.
por una palabra, sencilla y profunda,
la bandera en el aire,
la sangre corre a borbotones.

Hay un grito de rabia
que anuncia la tormenta,
y el miedo estalla
entre las manos de los verdugos.

El fuego se ha extendido
desbordando los cuerpos,
los atados versos dóciles,
y el culto a los retratos estúpidos.

Y aunque se han secado las fuentes
de la húmeda paciencia,
aún nos queda
una gota de rabia
quemándonos las gargantas.

*Los poemas pertenecen al libro "Aaiun, gritando lo que se siente", de la Generación de la Amistad Saharaui