jueves, abril 17, 2014

La desilusión


La desilusión se lo lleva todo por el desagüe. Los afectos, las risas, los buenos ratos, la confianza, lo compartido... todo irrecuperable.

martes, abril 15, 2014

#MinursoDDHH - 16 DE ABRIL - Campaña en las redes sociales. Participa


Contamos contigo en las redes sociales para presionar a la ONU para que vele por el cumplimiento de los Derechos Humanos en el Sáhara Occidental. La cita es mañana, 16 de abril.

Ver información sobre la brutal represión del ocupante marroquí en El Aaiun, Sahara Occidental.

sábado, abril 12, 2014

Bandas imaginadas que habitan libros

Prueba de portada para regalo
En mi libro en construcción he imaginado varios grupos musicales que participan en la trama. El principal de ellos es Cierre por impago, el grupo de los amigos de infancia, Marcos y Germán. A lo largo de ‘Sin pedir permiso’, junto con grupos y músicos reales a quienes los chicos van a ver en concierto (Ani DiFranco, Black Crowes) aparecen muchas más bandas inventadas, que tienen que ver con la radio. Para Cierre por impago me animé a “componer” la letra de cuatro canciones (una de ellas es ‘Hecatombe vacacional’: Me sentí morir / Terminaste para mí / Holocausto playero / Hecatombe vacacional), e imaginé que el grupo lanzaba una maqueta autogestionada y con la que consiguen incluso actuar en directo; la maqueta tiene nombre, portada, canciones e incluso incluye alguna versión. En un libro sobre jóvenes metidos en el ambiente de las radios libres de los años 90, la música, los fanzines, los conciertos y las bandas ocupan un lugar muy destacado, como no podía ser menos.
En diferentes novelas actuales aparecen músicos o bandas inventadas por el autor, que tienen su importancia en el desarrollo de la historia. Se suele hacer alusiones a ellas como grupos de juventud de alguno de los protagonistas, como el Frankie de ‘Yo fui Johnny Thunders’, de Carloz Zanon, que llegó a rozar una cierta y efímera fama para quedarse finalmente en nada. “Conocí a gente, hice cosas, viví rápido, me consumí, fui osado (…) Me aplaudieron. Me adularon. Me encaramé allá arriba, engreído, grande, invulnerable. (…)¿Qué pasó? Que no todos ganamos. De hecho sólo ganan los que siempre ganan”.
Lo mismo ocurre en tres novelas que he disfrutado este año; tres libros contemporáneos estadounidenses con un rockero en su interior: ‘Stone Arabia’ de Dana Spiotta, ‘El tiempo es un canalla’ de Jennifer Egan y ‘Libertad’, de Jonathan Franzen. “Crecimos como parte de la cultura rock”, afirma Spiotta sobre su libro, “y todos estamos en la mediana edad. El pop funciona corno una bonita manera de echar la vista atrás, con sus connotaciones juveniles y su obsesión con el paso del tiempo”.
En ‘Stone Arabia’, una fascinante novela que he leído recientemente, un músico de 50 años que sufre de peterpanismo en estado agudo y todo tipo de rarezas y adicciones, desarrolla una carrera de treinta años en el underground del underground. Líder de dos  grupos, The Fake y The Demonics, vive en un mundo paralelo desarrollado en las crónicas creadas por el propio músico, donde aparecen entrevistas, discos, fanzines, críticas especializadas, carátulas y bandas paralelas. Toda una carrera desarrollada en un garaje “Garageland”, creada con insistencia y sin desfallecer por el protagonista de la novela. “Por aquella época Nik formó su banda, los Fakes. Nik tenía la sensibilidad adecuada, y también las pintas adecuadas. Había nacido para ser un chico delgaducho y anguloso. Las pintas no eran un problema. El tema fue siempre el sonido. La otra banda de Nik, los Demonics, había tenido siempre un grupo de seguidores reducido y tendía a las experimentaciones sonoras. Lo suyo eran las canciones largas, llenas de digresiones. Eran anacrónicamente oscuros. Nadie sabía por dónde cogerlos. La cuestión es que Nik inventó los Fakes como un antídoto contra la oscuridad y la rareza de los Demonics; los Fakes eran un proyecto paralelo en el que tocar power pop y pasarlo bien. Llegaron en el momento justo en que el nihilismo de la escena punk había llegado al final de su recorrido y la gente se moría de ganas de oír un pop rock sencillo”.
Spiotta fabrica la discografía completa de su protagonista, idea las carátulas de los discos, recrea críticas discográficas a la perfecta manera de cualquier magazine musical (escritas por el propio personaje para sus crónicas), incluso reproduce la letra de una de sus canciones:
Navego por la estática, espero que me oigas,
oculto por los desvanes, entre árboles de Navidad.
Las flores de la ventana, más secas que el polvo,
aún no se han marchitado, pero pronto lo harán.
Trabajo de nuevo, lo voy a reventar,
Toco de nuevo, si es que esto es tocar,
Y todo se repite, reflejado en mil espejos.
Fue bastante divertido, tan, tan lejos...
... del mundanal ruido.
Navego por la estática, espero que me oigas,
oculto por los desvanes, entre árboles de Navidad.
¿No me oyes aún?
¿No me oyes aún?
Spiotta consiguió llevar su juego más allá al conseguir que ilustradores de prestigio, como Drew Dernavich, Alex Eben Meyer o Mingering Mike) diseñaran las portadas de varios de los discos que se mencionan en la novela. 

The Fakes, Here Come Your Fakes, Justin David Cox

The Demonics, Sound Fantastique, por Michael Fusco
El protagonista de ‘El tiempo es un canalla’ es Bernie Salazar, un productor de éxito alrededor del que pivotan una serie de personajes, algunos de ellos componentes de inexistentes bandas como Bosco de The Conduits o Wade de los Pinheads. A Bosco se le define como un “músico escuálido y jadeante que a finales de los ochenta tocaba una mezcla entre punk y ska, aquel enjambre pelirrojo e histérico (…) En más de una ocasión los dueños de los clubes habían llamado al 911 durante los conciertos de The Conduits, convencidos de que a Bosco le había dado un ataque”.
O Scotty Hausmann, un amigo de adolescencia del “capo” discográfico Bernie; en su juventud ambos eran líderes de una banda, los Flaming Dildos: “Los Flaming Dildos han tenido un montón de nombres: los Crabs, los Croks, los Crimps, los Crunch, los Scrunch, los Gawks, los Gobs, los Flaming Spiders y los Black Widows. Cada vez que Scotty y Bennie cambian de nombre, Scotty cubre la funda de su guitarra y la funda del bajo de Bennie con pintura negra, hace una plantilla con el nombre nuevo y lo pinta con espray. No sabemos cómo deciden cuándo van a cambiar de nombre, porque Bennie y Scotty no hablan nunca”. Scotty y Bernie se reencuentran cincuenta años después, en 2020, cuando Scotty se convierte en una suerte de fenómeno de masas, después de décadas de olvido y una vida de lo más gris: “(…)hizo añicos la cáscara temblorosa que Scotty había sido hasta aquel momento y liberó algo cargado de energía, carisma y fiereza. Cualquiera que haya estado allí aquel día afirmará que el concierto empezó realmente cuando Scotty se levantó. Fue entonces cuando empezó a cantar las canciones que había estado componiendo durante años, al margen de todo; nadie había oído nunca esas canciones, ni nada que se les pareciera (Eyes in My Head, X's and Watching Hardest), baladas de paranoia e inconexión arrancadas del pecho de un hombre al que bastaba mirar para saber que nunca había tenido una página, un perfil, un handle ni un handset, que no formaba parte de los archivos de nadie, un tipo que había vivido oculto entre las grietas durante todos esos años, olvidado y lleno de rabia, de una forma que ahora se consideraba no contaminada". Músicos incluidos en un mosaico de historias y personajes que se desarrolla a lo largo de cincuenta años.
Y llevando el tema del “personaje rockero dentro de una novela” aún más allá, en ‘Libertad’ de Jonathan Franzen, las bandas inventadas por el autor, The Traumatics y Walnut Surprise se materializan en una serie de canciones que se mencionan en el libro y que cobran vida en un estudio de grabación. Uno de los tres protagonistas principales de ‘Libertad’ es Richad Katz, un atractivo músico underground (como no). Mujeriego, adicto, rebelde, desencantado, salvaje y brillante. Katz, con su habitación de estudiante pintada completamente de negro, inconformista y crítico, trata siempre de escapar al éxito y la fama, historias con las que no se siente cómodo. Radicalmente libre, echa a correr en cuanto percibe un atisbo de mainstream acechando. Trabaja colocando suelos para alejar cualquier tentación al respecto. “(…) Los Traumatics, pese a unas ventas discográficas en la franja baja de las cuatro cifras y un promedio de público en las actuaciones en la franja alta de las dos cifras, habían obtenido varias críticas extensas en el Times («Plenamente original, perennemente inaudito», «Inmunes a la indiferencia, los Traumatics siguen en la brecha»), amén de reseñas breves de cada uno de sus discos a partir de Por si te ha pasado inadvertido”. Al final la fama le acabará atrapando, para su horror, con su grupo de madurez. “(…) después de la publicación de Lago Sin Nombre y el nacimiento de un «culto» a Richard Katz. Michael Stipe y Jeff Tweedy se encontraban entre las personalidades que se prestaron a respaldar a Walnut Surprise y admitir haber sido seguidores encubiertos de los Traumatics toda su vida. Puede que los fans de Richard, aquellos varones blancos, cultos y desaliñados de antes, ya no fueran tan jóvenes, pero unos cuantos eran ahora influyentes directores de secciones de cultura (…) El bochorno por la nominación a los Grammy le había causado especial desorientación”.
Tiempo después de publicarse la más que exitosa novela aparecieron en Internet unos Traumatics que recreaban la banda post punk de Katz; sean quienes sean, subieron una serie de videos a youtube con las canciones imaginadas del músico inventado. Dieron forma a las canciones, según la temática y la música que describe Frazen en la novela. Como ‘Dark Side of the Bar’, que tiene una decisiva importancia en la trama; el propio Franzen compone la letra de este tema para el libro. La cosa va incluso más allá, en los comentarios del video en YouTube alguien discute que la letra no la escribió Richard Katz, sino Molly Tremaine, una de las múltiples novias de Katz y miembro de la banda, como si fuera uno de esos debates que se desarrollan en YouTube con las bandas reales.
Hay una puerta sin rótulo a ninguna
parte
En el lado oscuro del bar
Y lo único que yo siempre quise
Fue perderme en el espacio contigo
La noticia de nuestra desaparición
Nos persigue por el vacío
Nos equivocamos al doblar en las
cabinas telefónicas
Y ya nunca volvieron a vernos
Esta gente también se animó a recrear, grabar y subir “al tubo” las canciones de la segunda banda que en la novela monta Katz en su madurez, Walnut Surprise. Se trata de un grupo pop-folk en cuyas canciones se rememora el amor y el desencuentro entre Katz y Patty, otra de las protagonistas de la novela y esposa del mejor amigo del músico. Su disco, Nameless Lake, alcanza, para su desconsuelo, cierta fama internacional, con nominación al Grammy incluida.
En definitiva, autores jugando, creando un mundo paralelo y alucinante, una brillante combinación entre música y ficción literaria.


miércoles, abril 09, 2014

¡Shabab! El compromiso con su causa de la juventud saharaui impregna el documental ‘Raíces y clamor’

¡Shabab!, ¡qué gusto estar rodeados de jóvenes!, y más aún si es juventud saharaui comprometida con su causa y con su gente.
Fue muy emocionante volver a la Facultad de Ciencias de la Información de la Complutense casi veinte años después de haber finalizado mi carrera, en especial para una cita como la que vivimos el martes 8 de abril en el preestreno de  ‘Raíces y clamor’. En una abarrotada sala de conferencias se dieron cita decenas de estudiantes, autoridades saharauis, miembros de las asociaciones solidarias con el Sahara, personalidades de la cultura, representantes de la comunidad saharaui en la diáspora y de las mujeres y la juventud saharauis. Querría destacar la estupenda noticia que se dio durante la presentación, cómo el Vicedecano de Estudiantes, José Antonio Jiménez de las Heras, viajará al FiSahara representando a la Universidad Complutense.
El documental está compuesto por fragmentos obtenidos de la propia experiencia de la directora, la estudiante saharaui de periodismo Ebbaba Hameida, y supone una exaltación de sus raíces saharauis. Se trata de un trabajo que ha llevado mano a mano con su compañero de estudios Saâd Jebbour, realizador del documental y estudiante de Comunicación Audiovisual, alguien que, de manera circunstancial, es marroquí, “podía haber sido bielorruso”, como se dijo durante la presentación. En ningún momento el equipo del documental quiso cargar las tintas en la nacionalidad del realizador. Como él mismo dijo, irá a los campamentos para participar en el FiSahara, verá la realidad saharaui y luego opinará. Pero no hay duda que la imagen es esperanzadora: dos jóvenes estudiantes, una saharaui y un marroquí, trabajando juntos en un proyecto como este.
En el documental ‘Raíces y Clamor’ se pueden escuchar diferentes testimonios y opiniones de la juventud saharaui que estudia en España, principalmente jóvenes de los campamentos de refugiados que sufren un doble exilio, de su tierra, un Sahara que no han podido conocer y a la vez viven en la diáspora, fuera de los campamentos, en busca de un futuro mejor. Los territorios ocupados aparecen representados en la figura de la joven activista saharaui de derechos humanos Nguia Nguia Mint Mulay Ali (El Hauasi).
Algunas de las frases escuchadas durante la proyección que más me impresionaron estaban relacionadas con la convicción de los protagonistas en que la causa saharaui “condiciona nuestras vidas” o que “la lucha por el Sahara es un deber moral de todo saharaui”. “¿Qué es un saharaui fuera de su causa?”, se pregunta Fati Jadad en el documental. Ella misma responde, “es como una hoja arrancada de su árbol: NADA”. Porque como afirman estos jóvenes estudiantes “podemos andar perdidos pero al final todos volvemos a nuestras raíces”. Destaca en especial esa preocupación por no quedar desarraigados de su tierra y de su gente. Los jóvenes saharauis reflexionan como de pequeños, al estar separados de su familia y de su gente, se encuentran perdidos y desarraigados, inmersos en una sociedad que no es la suya. Pero al final a todos les llega la llamada de su saharauidad, cada uno tiene su momento, pero a todos les llega.
Andrés Arias, Vicerrector de Relaciones Institucionales y Relaciones Internacionales de la Universidad Complutense de Madrid, destacó el compromiso de la universidad para reclamar al gobierno español que sea firme en sus posturas, sin cejar en el reconocimiento de la independencia del pueblo saharaui.
La Decana de la Facultad de Ciencias de la Información, Mª del Carmen Pérez de Armiñán, fue la primera en tomar la palabra afirmando que para ella el preestreno de ‘Raíces y Clamor’ era un acto “muy satisfactorio y de gran emoción personal”. La decana se congratuló de la realización de este documental, “fruto del trabajo y de la ilusión” de dos jóvenes estudiantes de Ciencias de la Información. De Ebbaba Hameida destacó su “enorme compromiso e inmensos deseos de aprender”. Afirmó sentirse “orgullosa” de cómo los alumnos han logrado sacar adelante este trabajo y destacó el “compromiso y la valentía” del estudiante marroquí Saâd Jebbour.
Por su parte Ebbaba Hameida agradeció a Saâd su trabajo, con el que ha conseguido reflejar todo lo que ella tenía en la cabeza. Destacó que se trata de una práctica de clase, aunque para ella ha sido muy importante, ya que ha logrado plasmar un “sentimiento que tenía dentro”. Ebbaba se quitó la etiqueta de directora del documental, “el que dirige es el pueblo saharaui, nuestra causa”, afirmó. Define el documental como “un compromiso con mi pueblo”, planteado como un diálogo con sus compañeros saharauis para saber lo que ellos sienten. “Veía muy importante transmitir ese sentimiento”. Le alivia ver que ese deseo de hacer cosas por el Sahara lo ve en todos los saharauis. Ebbaba finalizó su intervención transmitiendo un mensaje de futuro: “Somos un pueblo que lucha; nos han criado mujeres valientes y luchadoras y padres maravillosos. No podemos rendirnos, no podemos quedarnos atrás”, concluyó.
Saâd Jebbour, realizador del documental, lo denominó como una auténtica “aventura”, por la falta de tiempo, de medios, a coste prácticamente cero y con material casero. Lo consideró un aprendizaje complementario a lo que se hace en las clases de la universidad. Afirmó que le ha aportado mucho a nivel humano.
El Representante saharaui para España Bucharaya Beyún mostró su agradecimiento a las personas que creen en la causa saharaui, a todos los presentes y a quienes han colaborado en que el documental se hubiera llevado a cabo. Bucharaya afirmó que entiende que Ebbaba ha hecho el documental como un “aporte a su causa”. Recordó que España sigue siendo potencia administradora del territorio, por lo tanto para España el Sahara es una cuestión de “política interna”, no de asuntos exteriores, por ello todos los ciudadanos españoles tienen mayor o menor responsabilidad en la cuestión, y la obligación de reclamar a sus gobernantes que España lidere la búsqueda de la resolución del conflicto. También se congratuló de la presencia de la causa saharaui en la universidad, ya que el Sahara es un tema que ha desaparecido del sistema educativo español.
El productor Nicolás Calvo, de Dajla.org, explicó cómo cuando Ebbaba le expuso su idea, él trató desde su organización de ayudar en todo lo que fuera posible para que saliera adelante. Según Nicolás “los jóvenes saharauis están sufriendo de una doble expatriación y han nacido fuera del Sahara, no conocen su país”. “Su esfuerzo no es un esfuerzo personal, sino que está encaminado a ayudar a su pueblo, más allá de sí mismos”, añadió.
En el exitoso preestreno pudimos ver a un gran número de jóvenes saharauis pertenecientes a la Liga de Estudiantes y otras organizaciones juveniles; miembros de la Oficina de la Comunidad saharaui en Madrid; una nutrida representación del Bubisher, encabezada por el escritor Gonzalo Moure; miembros del movimiento solidario prosaharaui; representantes de las Mujeres saharauis; personalidades de la cultura saharaui como los escritores Bahia Mahmud y Zahra Hasnaui, quien pone voz a los poemas de Ebbaba que abren y cierran el documental; una nutrida representación de la Delegación saharaui para España y al delegado saharaui en Madrid; los profesores Juan Carlos Gimeno y Juan Ignacio Robles, de Antropología en Acción (UAM); el periodista David Bollero, entre otros. Cantidad de amigos con los que da gusto reencontrarse en un acto tan necesario como este. Bienvenidas todas las iniciativas y más bienvenidas aún sin tienen que ver con la juventud y la universidad pública. 



lunes, abril 07, 2014

“Raíces y Clamor” se presenta en la Facultad de Ciencias de la Información (Universidad Complutense de Madrid)


Martes 8 de abril a las 18:30 en Avenida Complutense S/N Facultad CCInf (Sala Conferencias)
*Fuente: Raíces y Clamor. Los estudiantes Ebbaba Hameida Hafed y Saâd Jebbour se unen en un proyecto común sobre una realidad que trasciende las fronteras de la distancia y el tiempo: un pueblo que lejos de rendirse, permanece luchando por su futuro e independencia.
La Facultad de Ciencias de la Información, de la Universidad Complutense de Madrid, acogerá el próximo martes 8 de abril el preestreno del documental "Raíces y clamor", un recorrido por las circunstancias, dificultades y vida de los jóvenes saharauis residentes en España. El objetivo es dar a conocer la causa a través de las voces de los jóvenes, de sus aspiraciones y anhelos, reafirmando la resistencia y la lucha de su pueblo, en la trasmisión de un mensaje de esperanza y futuro, bañado de positivismo y fortaleza.
La estudiante de periodismo Ebbaba Hameida Hafed, saharaui y separada de su tierra desde los cinco años, dirige un documental que puede ser considerado como un fragmento de su propia vida y experiencia, en un clamor exaltado de sus raíces. Sentimiento que da nombre a la producción que ha llevado a cabo junto al estudiante marroquí de comunicación audiovisual, Saâd Jebbour, realizador del mismo. "Raíces y clamor" es la oportunidad de conocer en primera persona un sentimiento grabado en la piel de aquellos cuya lucha ha trascendido generaciones y kilómetros, aún viviendo en dos mundos enfrentados. Como un grito de la tierra que los reclama, estos jóvenes se marcharon para formarse... Y regresar.
El evento recibirá la presencia de la Delegación Saharaui para España, autoridades de la Universidad Complutense, junto con otras personalidades de la cultura, el cine y amigos del pueblo saharaui.
Este corto documental se estrenará en el Festival de Cine Internacional FiSahara, del 29 de abril al 4 de mayo de este mismo años, que se realizará en los campamentos de refugiados saharauis en Tindúf.”Raíces y Clamor”, asimismo, con el patrocinio de la Universidad Complutense de Madrid, así como con la producción de Nicolas F. Calvo, miembro de la organización Dajla.Org; y con la posproducción de la Plataforma de Divulgación Científica de (UCM).
Más Información: raicesyclamor@gmail.com Teléfono: 913 942 031/616 851 771 Facebook/Twitter: @RaícesyClamor

viernes, abril 04, 2014

Ocho años de Jornadas de las Universidades Públicas Madrileñas sobre el Sahara Occidental


Un año más nos preparamos para asistir a las Jornadas de las Universidades Públicas Madrileñas sobre el Sahara Occidental, que este 2014 celebran su 8ª edición; una auténtica proeza conseguir celebrar ocho ediciones de manera ininterrumpida. A pesar de las crisis y los recortes que han dejado sin financiación las jornadas, este año continúan con enorme esfuerzo, una duración más reducida, y por primera vez en el campus de la Universidad Autónoma de Madrid. Este año la cita es los días 4 y 5 de abril (viernes y sábado). Ya el año pasado los recortes dejaron las Jornadas fuera del Círculo de Bellas Artes, céntrica y distinguida sede durante sus seis primeros años de vida.
Las considero unas jornadas precursoras porque, si bien no son las primeras que se han celebrado en todas estas décadas de solidaridad con el Sahara, sí son las más importantes en cuanto a duración, invitados, compromiso, implicación y continuidad, siendo sin duda una referencia para universidades de todo el mundo, que se han interesado en celebrar conferencias similares a las de las universidades madrileñas.
Estas jornadas están promovidas por las seis Universidades Públicas Madrileñas (Autónoma, Complutense, Carlos III, Rey Juan Carlos, Alcalá de Henares y Politécnica) y nos han dejado en estos años innumerables ideas, información, conferencias, poemas, debates, grandes momentos, personajes, noticias, emociones e imborrables imágenes… Desde Poemario por un Sahara Libre hemos cubierto las 7 ediciones celebradas, intensísimas e inolvidables; hemos recogido fotos, entrevistas, notas, reseñas; hemos departido con los participantes y recogido muchísimas ideas y reflexiones.
En las siete jornadas celebradas hemos vivido momentos muy intensos; recuerdo la conferencia de Winnie Mandela, una auténtica arenga a la lucha que encendió al público asistente. O poder conocer en 2008 en persona a activistas de la talla de Hmad Hamad, El Mami Amar Salem, Brahim Numria o Brahim Dahan. Tengo grabada a fuego la imagen de ellos cuatro entrando en la sala del Círculo de Bellas Artes donde se inauguraban las jornadas de aquel año; una entrada, que yo recuerdo majestuosa, con los activistas llenando la sala de dignidad saharaui y un murmullo de expectación recorriendo a los asistentes…
O las intervenciones del grupo de escritores de Generación de la Amistad, en especial el primer año, en una de las salas más bonitas del Círculo, con Zahra Hasnaui, Limam Boicha, Luali Lehsan, Ebnu, Bahia Awah y Mohamed Sidati, imaginen a todos ellos recitando en estado de gracia. O una bellísima ponencia sobre poesía saharaui de Ebnu que me hizo saltar lágrimas de pura emoción, y que se llevó el aplauso de todo un Pedro Martínez Montávez, uno de los más destacados arabistas españoles; cuando afirmó que habría merecido la pena que le invitaran a la mesa sólo por escuchar la ponencia de Ebnu, nos llenamos de orgullo por el buen hacer de nuestro compañero.
Son históricos los pateos que han recibido políticos españoles presentes en las jornadas, recuerdo con especial disgusto la intervención de Leire Pajín cuando era Secretaria de Estado de Cooperación con Zapatero; los abucheos que han originado en ocasiones las intervenciones de Bernabé López García, el que fuera profesor de la UAM y defensor de la tesis marroquí de la autonomía para el Sahara; las brillantísimas intervenciones de Bujari Ahmed, presente en todas las jornadas celebradas en el Círculo de Bellas Artes; el revuelo organizado por el periodista de El País Ignacio Cembrero en una de las mesas; la magnífica exposición de los escritores saharauis ante el director académico del Instituto Cervantes sobre el olvido con el  que esta institución castiga a los saharauis…
Hay innumerables personajes y momentos inolvidables; la ya mencionada Winnie Mandela; poder abrazar a nuestro querido compañero de Uruguay Emiliano Gómez, tras una larga historia de contactos por email (época pre redes sociales);  todos y cada uno de los activistas saharauis de derechos humanos que han pasado por ellas (en especial Sidahmed Lemheyed, hoy condenado a cadena perpetua, preso en la cárcel de Salé junto a sus compañeros del Grupo de Gdeim Izik), a las cantantes Mariem Hassan y Suilma Aali, que han ofrecido su arte para el cierre de  las jornadas varios años. No puedo dejar de nombrar a otros participantes como Ali Lmrabet, Almudena Grandes, Guillermo Toledo, el Congresista de EEUU Donald Payne, Ali Salem Tamek, Hassana Aalia, Carlos Bardem, Alvaro Longoria, el profesor Stephen Zunes, y numerosos periodistas, artistas, intelectuales, juristas, además de una amplia representación del gobierno saharaui. También quiero mencionar como la Universidad de Tifariti es ya una realidad de la que tuvimos constancia por primera vez en las Jornadas de las Universidades Públicas Madrileñas.
Esta es una visión totalmente personal y tal vez emocional de las jornadas; para información más objetiva os dejo los enlaces de lo que dieron de sí las anteriores ediciones. Las universidades también han publicado un par de interesantísimos libros donde se recogen todas las ponencias, mesas redondas y conferencias; sin duda un trabajo enorme.








martes, abril 01, 2014

“¡Que son los putos Stranglers!”

“¡Que son los putos Stranglers!”, deberíamos empezar, a la manera de Irvine Welsh en ‘Secretos de alcoba de los grandes chefs’ (“¡Que son los putos Clash!”); The Stranglers inician una gira por España y recalan en Madrid el jueves 3 de abril. Lady Dilema al habla. Qué hacer. Puede ser la única ocasión de verles en directo. Surgen las dudas de si tocarán muchas de las clásicas, de los discos nuevos no tengo ni idea; ¿qué aspecto tendrán?, ¿aguantarán bien el concierto?, ¿mantendrán la actitud?, ¿se puede mantener con su edad?
El de músico rock, punk y demás, es uno de los estatus (no me sale llamarle oficio) más desgraciados que hay; se require ser joven. Es injusto, claro, hay músicos que han tenido una más que notable madurez, con las espadas en alto, regalando maravillas y manteniéndose muy decentemente en pie. Pero es lo que hay. Tenemos grabada a fuego esa imagen de jovenzuelos flacos como lápices, más vivos que aguilillas, con sus pantalones tatuados de puro ajustados, pelazos tiesos y revueltos, ropa de colorines, pendientes y quincalla variada… imagen que empieza a casar fatal con la entrada en la cuarta década; qué decir cuando la cuarta década no es de edad, si no de carrera, como es el caso.
¿Cómo estarán The Stranglers? Violentos, combativos, indomables, buenos músicos, inquietos, apenas han parado de publicar discos, por lo que no va a ser una reunión después de siglos sin verse para pillar pasta. A lo largo de cuarenta años nos han dejado una serie de canciones que son auténticos himnos de una maravillosa e irrepetible época que tanto debe a la Thatcher, la musa del punk, por el estado en que dejó el país, los servicios públicos y su política ultraderechista y pendenciera. Ella sentó las pringosas bases de las que salieron grandísimos músicos.
Aunque el grupo comenzó su andadura en 1974, no sería hasta 1976 cuando empezaron a despuntar. Se ha asociado a The Stranglers con el movimiento punk rock, no en vano fueron teloneros de los Ramones y Patti Smith en sus giras por Reino Unido. De todas formas no hay unanimidad en cuanto a incluirles en este movimiento, según se dice “debido a su edad y virtuosismo musical y la inclinación intelectual de algunas de sus letras”, y también creo yo que por sus inclinaciones hacia otros estilos y la longevidad de su carrera.
Los primeros álbumes de la banda, Rattus Norvegicus, No More Heroes y Black & White tuvieron un gran éxito de ventas y singles como Peaches, Something Better Change y No More Heroes se convirtieron de inmediato en clásicos punk. Más tarde llegarían preciosidades como Golden Brown o delicadezas como La Folie. Hablando de etiquetas se dice que empezaron en esa cosa llamado pub rock, como mis adorados Eddie and The Hot Rods. Posteriormente a The Stranglers se les inscribió en el emergente punk, pero ellos fueron más allá, así se les han achacado influencias de la psicodelia, jazz, soul, new wave punk, rock, con toques de experimentación. El caso es que el jueves 3 de abril estarán en Madrid, a las 20:00 en Sala Shoko. Eso sí, lamentablemente sin el cantante Hugh Cornwell.
“¡Que son los putos Stranglers!”

viernes, marzo 28, 2014

Carlos Zanon. Noir a ritmo de rock’n’roll

Foto: El Periódico
“Observar vidas así puede que te haga sentir muy bien porque tu vida es distinta o muy mal porque tu vida podría ser como ésas con que solo se torciera una tontería de nada”. Maite Uró
Conocí a Carlos Zanon gracias a la web de Kiko Amat, donde se recomendaba con entusiasmo su libro ‘Yo fui Johnny Thunders’. Seguidora como soy de Amat, suelo hacer caso a sus comentarios y además el título y la temática me llamaron la atención al segundo. El libro de Zanon tiene todo eso que tanto me atrae: barrio, negrura, fracaso, rock’n’roll, oportunidades perdidas, lo que pudo ser grande y se quedó en nada… la belleza de los perdedores, ese irremediable “born to loose”. Francis, el protagonista, encarna aquello en lo que se convierten esos héroes juveniles, los curriquis de barrio, cuando llegan a los madurez, cuando son finalmente devorados por ese mundo que ellos se iban a comer. Además el libro incluye en su título al gran Johnny Thunders, ese músico, en palabras de Zanón, que “mezcla la imagen de yonqui, creador y al mismo tiempo ángel negro de sí mismo, algo que me atraía y repelía. Es Drácula, Byron y Alejandro Magno a la vez y me parecía una imagen potente”; y tanto.
Me bebí de un trago ‘Yo fui Johnny Thunders’, un libro amargo, lleno de desencanto, pero enormemente lúcido y sincero; a estas alturas se agradece que no nos cuenten rollos, que no nos hagan trampas. A partir de ese momento busqué sus otros libros, (me falta su obra poética), y  leí ‘No llames a casa’ y ‘Tarde, mal y nunca’.
Las tres novelas son muy rockeras; el rock’n’roll, la música y el viejo Thunders habían tirado de mí para lanzarme en plancha a leer ‘Yo fui Johnny Thunders. Si bien en sus otros libros la presencia de la música no es tan rotunda, las situaciones y los personajes tienen también mucho de desfase punk. “(…) el que se refugiaba en la música hacía valer su idea de ser distinto. Podías ser pobre, feo, raro pero eras sobre todo distinto y lo reivindicabas a través de la música, que te diferenciaba y en la que te refugiabas”. Zanon explica que siempre escribe con música: “tengo que tener una banda sonora en la cabeza. Así el libro suena de una manera determinada. El protagonista interpreta la realidad con la música”. Se trata de unos libros totalmente recomendables, ambientados en el barrio (todas transcurren en Barcelona), con personajes que rozan la marginalidad, cuyas vidas se enredan y complican hasta tener encontronazos con la ley. La vida en los libros de Zanon, como en la realidad, es indudablemente una mierda; vivir supone irremediablemente sufrir desencanto y desilusión; en toda vida hay momentos de absoluta desesperación en los que o se tira la toalla definitivamente o se sigue peleando a brazo partido.
Los personajes de Zanon luchan, lo intentan, tratan de mejorar, de salir de la situación chunga en que se encuentran, pero casi siempre son vencidos por un destino fatal y adverso, empeorado por sus propios errores. Aún así el autor siempre nos deja un resquicio, si no de esperanza, de un poco de oxígeno para aguantar algún envite más que probablemente esté por venir. Sus personajes de Zanón van a la deriva; sus vidas son un desastre y lo peor es que no consiguen remediarlo; es más, al final se empeñan en mantener sus errores, se aferran a ellos, sin utilizar ni un tanto la cabeza, sin dejar actuar ni por un momento a la razón. Zanón lo define como “la mala suerte de los que eligen mal”. La trama les envuelve como una tela de araña; como se dice de uno de sus personajes: “Ante una solución buena y otra mala, Epi siempre acertaba a encontrar otra peor”. Los personajes que habitan las novelas de Zanon son seres fracasados, que nunca han llegado a nada, o que un día fueron alguien pero lo perdieron todo, como en el caso de Mr. Frankie en ‘Yo fui Johnny Thunders’ o Raquel en ‘No llames a casa’. Sin embargo el autor no los juzga, no moraliza, no se ensaña con ellos; hay en todos sus personajes cierta dignidad, la de los perdedores, y por muy arrastrados que se vean, nunca llegar a perderla. Sus hombres no tratan bien a las mujeres, pero las mujeres de los libros de Zanón tampoco tratan mucho mejor a sus hombres. Dice Zanón sobre sus propios personajes que para transformar a un manso en bravo “no hay que dejarle escapatoria, porque sólo tiene la opción de tirar para adelante; cuando alguien no tiene nada que perder puede hacer cualquier cosa”. Desecha las “situaciones inverosímiles” y esos personajes “malos que son muy malos, o las prostitutas con buen corazón” porque “la vida es bastante más compleja; y no hay buenos y malos, ni en la vida ni en las novelas”.
En todas sus obras se repite una misma forma de escribir: frases cortas, sentencias contundentes, estilo nervioso, conciso y callejero. Hay un constante cambio de punto de vista del narrador, lo que me ha parecido muy interesante porque nos da una idea mucho más completa de las situaciones y nos hace llegar mejor a los personajes y lo que sienten.
Los libros de Zanón, inevitablemente, acaban fatal, porque no hay otra, porque no hay más remedio, pero sus finales son siempre abiertos y sorprendentes, te dejan sin aliento. En especial con el final de ‘No llames a casa’ me quedé totalmente noqueada y tuve que leerlo dos veces para encajarlo, magnífico. Hay que tener mucha seguridad para acabar una historia así, de esa forman tan inquietante, que deja sin respiración, en lo que para mí es un final redondo y perfecto para el libro.
Dejo para el final la adscripción de sus libros en el género de novela negra; los tres han sido publicados en la colección Serie Negra de RBA, aunque no cumplan con los cánones estrictos del género. La crítica en cualquier caso se ha puesto unánimemente de su parte:  «Un autor sobresaliente del género, que se aparta de los clichés previsibles», Ricardo Senabre, El Cultural. El propio Zanon no lo acaba de tener claro, aunque no parece que le desagrade, ser inscrito en este registro. En una entrevista concedida a EFE el autor admitía que su novela negra es diferente: “No hay policías, no hay investigación, no hay misterio, y lo único que relaciona mis novelas con el género es la violencia, física o intelectual, que sufren los personajes".
Los libros de Zanon son para subrayarlos, para no dejar de apuntar citas y frases. Dejo aquí algunas de las frases que más me ha pellizcado.
Tarde, mal y nunca; RBA LIBROS, 2011
Y sólo con el tiempo adquirió la certeza de que muchas de las cosas que en su día consideró brillantes no eran sino una serie de circuitos que no funcionaban del todo bien en su cabeza.
Todo lo que pasa de noche resulta incomprensible más tarde con el sol. De noche se hacen cosas que no se harían de día. Y la mayoría de las cosas que uno hace de noche no se las cree al día siguiente. Quizá todo se resuma en esos dos mundos de los que hablaba su padre. Uno oscuro y otro luminoso, opuestos. Los delitos y los amores que se perpetúan de noche no deberían ser juzgados, castigados o mantenidos a la luz del día. La noche, además de ser desleal, agota.
El problema acaece cuando hallas lo que quieres y lo pierdes. Sin aviso. Lo encuentras una noche cualquiera casi por azar. Lo reconoces, lo tienes, y a pesar de retenerlo con todas tus fuerzas, lo pierdes. Entonces te haces viejo de golpe, entonces ya has visto, ya sabes, no puedes volver a no ver, a no saber. Y claro, has de seguir saliendo cada atardecer con la esperanza de encontrar por segunda vez aquello que te hizo feliz, como si los milagros abundasen, pero sospechas que nada será tan bueno como eso que tuviste. Que por mucho que uno busque, y parezca encontrar, el final dejará sabor a fallido, a demasiado tarde, a equivocado.
Desconfías de ellas [las palabras]. Había gente que se escondía detrás de las palabras. Gente que las utilizaba como cuerdas, cinta aislante con la que rodean tu cuerpo, te cruzan los labios, te inmovilizan hasta dejarte tieso (…) Las palabras nunca le habían ayudado. Por mucho que tratase de explicar lo que sentía, nunca había sabido expresarlo (…) ¿Cómo podría explicarse con palabras semejante alud de emociones?
Los necesita porque cuando le hablan o piden su presencia, le sacan del anonimato, le hacen sentirse importante, visible para el resto del mundo.
Aquel chico no está bien. Nunca lo ha estado. Tiffany lo ve ahora con claridad. Siempre ha sido una gaseosa agitada por unos y por otros y ahora el tapón ya no puede contenerle. Debe ir con cuidado. Como pasaba con su padre, incluso con Tanveer; toros ciegos, impredecibles. Lo que ayer les gustó hoy puede enfadarles. Las palabras que ayer les halagaron, hoy pueden ser tomadas como ofensas.
No llames a casa; RBA LIBROS, 2012
La gente que olvida mal suele hacerse daño. Porque los que olvidan mal se dicen la verdad con mentiras, extravían nombres, esconden personas, lugares y acaban por recordar sólo lo bueno.
Oh, al parecer duele eso de la Verdad. Escuece, está hecha de piedra y más piedra dura la Señora Verdad.
Las traiciones nacen de los juramentos.
La gente te tiene en cuenta mientras tienes algo que ellos no tienen.
Yo deseé poderte olvidar y que tú no me olvidaras nunca.
Quiero ser feliz. Y quiero serlo contigo o sin ti.
Él siempre entiende a la primera a quien escapa, se disfraza y disimula, de la misma manera que no puede llegar a comprender a quien se queda, se conforma, es fiel.
Las palabras no saben mentir cuando se llega al final. Al final de verdad. El final de los finales. Sin rendición ni prórroga.
El amor se enfría en la distancia. El amor sólo sirve si es tóxico, si te anula, si te quita el aire a tu alrededor, como el aire que rodea a un suicida que, aunque quiere respirarlo no puede hacerlo. El amor no pide espacio ni respeto; lo fagocita, quema por completo el oxígeno que le rodea.
Hoy eres mi amigo. Pasado mañana me odiarás. Te preguntarás a dónde me he ido, por qué te he hecho lo que te he hecho (…) Eso tú no o sabes pero yo sí. Por eso esta noche yo soy tu amo y tú no lo sabes.
Es fácil querer a quien no te da problemas. Con quien no discutes ni te engaña. Es fácil querer a quien no está enfermo, que no se pincha, que no es pura ruina. Es como querer a Jesucristo. Querer a alguien que no se equivoca, que se deja matar por ti, que nunca peca, que te da todo a cambio de nada. Eso es fácil. “
Yo fui Johnny Thunders; RBA LIBROS, 2014
Se necesita el aire para poderse ahogar.
Siempre fue un tipo distinto que tenía las de perder.
Yo tengo mucho estilo pero no tengo nada de clase (Johnny Thunders)
Imbécil, tú no tienes por padre a un tipo cualquiera. Conocí a gente, hice cosas, viví rápido, me consumí, fui osado mientras todos los demás se conformaron con la misma sopa recalentada, con oler en sus mujercitas las mismas bragas apestando a col de sus mamás. Me aplaudieron. Me adularon. Me encaramé allá arriba, engreído, grande, invulnerable. Y allí los aplausos, el deseo es como una bomba que nadie ve cuando estalla. Tardas meses o años en descubrir que la explosión ocurrió dentro de ti. Sin ruido. Y por eso mismo, más devastadora. Tu madre me eligió por ser diferente,  por no ser como los otros (…) ¿Qué pasó? Que no todos ganamos. De hecho sólo ganan los que siempre ganan.
Quién sabe; en un mundo paralelo podríamos haber sido el uno para el otro. Tenías tu vida antes de que yo llegase. Sigue con lo mismo.
Y si el amor es una mentira el odio es la verdad.
Uno gestiona lo cotidiano más o menos bien hasta que se te llena la cabeza de sueños. Hasta que se te enamoran las entrañas. Y entonces irrumpe la luz salvaje y te deslumbra y, por primera vez, ves. Al menos ella funciona así. Le ha vuelto a pasar y todo se va al demonio, rápido, girando como un planeta loco.
Pasó de la indiferencia a la añoranza, del desapego a la adicción.
El día que vendes a tus amigos se ha acabado el rock’n’roll.
Tú sólo querías a tus amigos, a tu polla y a los Clash y seguro que no por este orden.
O que fuera verdad que la ama como dice, pero los tíos son espuma, el mismo esperma que les sale de la polla les sale de la boca, caliente, incontenible, muerto.
Siempre ha sido así, honesto con lo que siente más allá de lo que debe o no sentir.
¿Se puede dejar de amar en minutos? Se puede. Sucede. A él sin ir más lejos.
La gente, a medida que crece, va asimilando la derrota. Cosas que quiso y que ya no podrá tener, esas historias. Pero en mi caso uno pasa de creer que nunca crecerá, que puede tener todo lo que desee sin necesidad casi de desearlo, a la certeza de que la partida ha acabado ya, para siempre y demasiado pronto.
Que alguien te pare, porque tú no puedes. Eres un imbécil y la jodes, eres un imbécil y siempre la jodes. Eso es todo. Siempre ha sido así. Principio y fin de la historia.
Una vez se instala el gusano de la desconfianza, la luz cambia, las palabras, todas ellas, se tornarán trampas y cuchillos y nada se puede hacer para no saber que ese es el veneno que te irá quitando el aliento como si vivieras dentro de un puño que alguien va cerrando inexorablemente.
El sufrimiento, la medicación y la ausencia de sol y aire lo han apagado hasta hacerle ceniciento.
Con el insoportable peso de no querer crecer, de no poder ser adulto.
P.D. Acabo de descubrir que me falta por leer un libro de Carlos Zanon Nadie ama un hombre bueno, parece ser que es la primera de sus novelas; al menos tengo esperanza de leer otro trallazo de Zanon no tardando mucho. Biennnnnnnnnn. 

jueves, marzo 27, 2014

27 de marzo. Vinos y aniversarios


Lo más maravilloso de nuestro amor
es que no tiene razón ni lógica.
Lo más bello de nuestro amor
es que camina sobre las aguas sin hundirse.
                                    Nizar Kabbani

miércoles, marzo 26, 2014

Perro, desde Murcia, más bacalao para Madrid

Vuelven los murcianicos Perro a Madrid el 27 de marzo (Sala Moby Dick). No podremos acudir por otros compromisos, es día de Vinos y Aniversarios, pero si estáis en Madrid y podéis ir al concierto no debéis dejar pasar a la ocasión. En sus directos empiezan con intensidad de misil desde que se suben al escenario, sin que bajen las revoluciones en ningún momento. Perro son ahora mismo un cohete y a ver quién es el valiente que se atreve a pararles.
Pudimos disfrutar el zambombazo sonoro de los murcianos Perro en Madrid en un concierto en la Sala Siroco el pasado 31 de enero de 2014. Una cosa fina, fina…
“Estamos preparados Mucho tiempo esperando / Espirales de sonido Distorsiones que hunden edificios” Festival, Perro
“¿Y qué hay en Murcia?”, es una pregunta recurrente. Además del río Segura, un calor de narices, maravillosas playas y el Bando de la Huerta, Murcia está llena de arte; músicos, artesanos, escritores, periodistas y demás gente en movimiento, que sin embargo en la mayoría de los casos son poco conocidos fuera de la región. Una de esas maravillas murcianas son Perro, banda compuesta por cuatro jovenzuelos, dos de ellos a la batería, que desde 2011 han publicado varias maquetas y finalmente el pasado año 2013 dieron el salto definitivo a un larga duración, ‘Tiene bacalao, tiene melodía’, que les está dando muy mala buena reputación en decenas de salas de toda la geografía; se están pegando un año de conciertos de locura. Aquí les conocimos a través de nuestro programa de cabecera, ‘Tímpanos y Luciérnagas’, coincidiendo con la edición de su EP ‘Singles brasileñas’
En resumen, si vais a verles el jueves 27 os espera un trallaco de principio a fin de concierto, que hay que tener mucho fondo para aguantar un concierto entero a tope desde el primer minuto. Las dos baterías son algo para ver y da mucho fuste al espectáculo. Hay que ver cómo saben transmitir con total sinceridad y sencillez lo bien que se lo pasan en el escenario. El público madrileño estuvo aquella noche entregadísimo y cantando todas las canciones. Un concierto bien grande que se repetirá y seguro mejorarán este jueves. Si tenéis ocasión, de verdad no os los perdáis.

Perro en Siroco, Madrid. Enero 2014


Dice su promotora: “Llevan unos 3 años desde su irrupción en escena, cuando Perro se clasificó para la final de un concurso a la que finalmente no acudieron porque su batería se marchó tres días antes a trabajar en un crucero.
Desde entonces, ya sea en su original formato de trío, como dúo ocasional o en su actual y definitiva formación de cuarteto (con dos baterías, tras el regreso del crucerista), no han dejado de pasarles cosas buenas.
Han publicado tres maquetas (una de ellas en acústico) repletas de himnos para el recuerdo y un recopilatorio con los mejores temas de estas demos regrabados, han tocado sin parar en salas de media España y en festivales como Monkey Week, Lemon Pop, Estrella Levante SOS 4.8 o Sonorama y además han tenido tiempo de participar e incluso ganar variados concursos musicales.
Son Perro, una banda de veinteañeros sin complejos para mezclar las influencias del shoegaze y el noise, el espíritu del punk y la alegría del pop independiente, con un ojo puesto en los sonidos noventeros y el otro sin perder de vista la escena independiente/underground actual.