Recibiendo el año en Granada

11:37 p. m. Conx Moya 0 Comments



Granada es un lugar que si no existiera habría que inventarlo. He estado muchas veces en la preciosa ciudad y no tengo más que buenísimos recuerdos. La Carrera del Darro, las teterías, el Albaicín, San Nicolás, la judería, tanto arte, tantos lugares y situaciones inolvidables. Como siempre, acabo de regresar y ya estoy pensando en la próxima visita. Hemos recibido el año en la ciudad y he vuelto a sentir lo que siento siempre, no soy una visitante ni una extraña, no estoy de paso, no soy turista, me siento de allí y es también mi rincón.
Para mí decir Granada es decir Alhambra. El palacio rojo y todo su entorno es magia, no tengo palabras para describir lo que es y lo que supone la Bella Señora. No le voy a dedicar mucho espacio;  sólo decir que la he visitado en las cuatro estaciones, también disfruté de una visita nocturna. Yo recomiendo ir a visitarla con ganas y sin prisa, merece la pena dedicarle horas y comprar algún buen libro de referencia para instruirse. Es importante no olvidar pasar por el Generalife y pasear por los jardines. Recomiendo llevarse unos buenos dulces árabes y disfrutarlos contemplando el paisaje. Hace unos años, en una visita en primavera, llevamos unos dulces de la tetería Alfaguara, nos sentamos a comerlos frente a la alberca de la Torre de las Damas, un recuerdo imborrable. Sin embargo en otra ocasión, en noviembre de 2012, nos dijeron, mientras estábamos saboreando unos pasteles sentados en un banco, que no se podía comer allí; yo os animo al menos a intentarlo. Tampoco dejéis de visitar el Palacio de Carlos V, una maravilla renacentista, por más que en ese entorno parezca un pegote, y ver el museo que alberga en su interior. Si para subir es mejor usar el minibús, no os privéis de bajar andando y salir por la preciosa Puerta de las Granadas, un camino cómodo, cuesta abajo, rodeado de naturaleza y muy agradable.
"Prefiero el caos y la hecatombe a la mediocridad". "Yo estoy de la pureza hasta el gorro, me gusta lo anti-auténtico", Enrique Morente.
Esta vez, al igual que en nuestra anterior visita en agosto de 2013, subimos a la Alhambra pero sin pagar entrada. Estuvimos dando una vuelta por los jardines y pasamos al Palacio del Emperador. Allí nos encontramos con la más que agradable sorpresa de la exposición ‘Universo Morente’, sobre el gran cantaor granadino. La exposición se puede disfrutar hasta el 1 de marzo y comparte doble sede, el Palacio de Carlos V y el Centro de Documentación Musical de Andalucía (en la Carrera del Darro). Es gratuita y se puede acceder a ella aunque no se tenga entrada para ver la Alhambra; así que no hay excusa para no visitarla. En ‘Universo Morente’ se hace un amplio recorrido por la vida y obra del cantaor granadino, desde sus inicios hasta sus últimos trabajos, mezclando cante, guitarra, poesía y arte. Camarón, Paco de Lucía, Tomatito, Manolo Sanlúcar, Pepe Habichuela, Sabicas, los nuevos flamencos, Lagartija Nick y Omega, Leonard Cohen; Miguel Hernández, Lorca, San Juan de la Cruz; arte, Goya y Dalí, las obras de Aurora Carbonell; sus hijos, sus Discos Pobreticos, sus manuscritos, sus botas de rockero, sus sentencias, Granada, el Albaicín, la Huerta de San Vicente. Diría que es obligatoria.
Y de la Granada más pura y artística, a la más rockera y actual. Recomiendo tomar una cerveza y algo más en el Bella Kurva, un local muy agradable que hemos conocido por gentileza de Moco de pavo, dibujante de Granada, y donde podemos saborear una pila de cervezas, muchas de ellas artesanas. Los amigos de Bella Kurva me descubrieron una de Cantabria, Raquera, deliciosa, cítrica y suave, acompañada de una rica tapa de arroz y garbanzos con curry. En el local se puede también comer, ofrecen nachos, sushi, noodles, cuscus, algún plato italiano... Está situado en la calle San Jerónimo, muy cerca de la Plaza Universidad.
En el local 7 de la mencionada plaza se encuentra una maravillosa tienda de discos de segunda mano, Discos Bora-Bora, un lugar para perderse. A la exquisita selección de vinilos se añade una competente colección de libros de música que hacen las delicias de cualquier fan, o los cómics del gran Juarma, camisetas, pins, chapitas... La decoración la completan preciosos pósters de conciertos, una tele de la marca GP (sí, la marca blanca de electrodomésticos que tuvo Galerías Preciados durante un tiempo), un secador de pelo retro y un órgano Farfisa, una belleza. Un sitio delicioso, que promete maravillas; al día siguiente de nuestra marcha había un concierto navideño de Niños Mutantes, una pena perderlo.
Y al ladito, en la calle Escuelas 8, un bar que merece la pena visitar, el Bar de Eric, el batería de Los Planetas. Precisamente en Discos Bora-Bora tienen un plato firmado por él. Situado frente al Jardín Botánico, la tarde que fuimos había en la barra un tatuado camarero, que se movía como si fueran diez, tirando cervezas, sirviendo copas, preparando capuchinos y cobrando, sin perder la sonrisa de la cara. En el Bar de Eric ofrecen tostas variadas con nombres tan sugerentes como Morente, Antonio Arias, Mutante, 091, Omega, Sex Pistols, Segundo Premio o unos, imagino que crujientes, Nachos Vegas. Llama la atención la decoración del bar, formada por un mosaico de fotos de músicos. En una pared blanca frente a la barra, se puede divisar a los Morente, Estrella y Soleá, y el gran Enrique, Lorca, Strummer, Falla, Carlos Cano o Nacho Vegas entre otros. Destaca una columna roja cubierta a su vez de fotos enmarcadas y colocadas también con precisión geométrica, como una foto de unos jovencísimos 091 o Eric con Johnny Rotten, imagen por cierto desenfocada. Un papel de guitarras eléctricas en blanco y negro completa la decoración de las paredes. Cervecitas Alhambra en un ambiente de lo más musical.
La artesanía tiene mucho que ver con nuestros deambulares por Granada. En esta ocasión, cerca del Paseo de los Tristes, en la Carrera del Darro, encontramos la tienda de ZIN Artesanía. Un montón de objetos preciosos, en especial joyería, nos llamaron la atención. Como dicen en su blog, Benito y Miguel son los artesanos que han puesto en marcha el proyecto.  Miguel trabaja con la plata y Benito con el vidrio, y ambos han creado un espacio vertical en el que vender y exponer sus obras y las de otros artesanos y artesanas de Granada.
Y al lado de la catedral la tienda de música, especializada en flamenco, Los Madriles, donde compramos un doble álbum del gran Carlos Cano, otro de nuestros encantos granadinos en especial por su ‘Vaso de té verde’ dedicado al pueblo saharaui y su musicalización del lorquiano ‘Divan Del Tamarit’, con sus gacelas y casidas. Rematamos la compra con una más que agradable charla con el dueño, Juan Manuel Vicente, criado en Madrid, gran amante del flamenco, y autor de un cd ‘El duende de la guitarra flamenca’ con portada de El niño de las pinturas, otra institución granadina.
Otro lugar preferido son las Bodegas Espadafor (Calle Tinajilla, esquina a la Gran Vía de Colón). Casa fundada en 1910, conserva el sabor de unas bodegas de toda la vida, con sus barricas de vermut de la casa o Palo cortado, vino andaluz que los granaínos 091 inmortalizaron en una canción. Las Espadafor no hacen concesión a la modernidad, las decoran antiguos carteles de toros, una colección de botellas en el exterior, un impresionante mural en la barra, o enormes cacharros de típica cerámica granadina. Un lugar para disfrutar de tapas riquísimas y abundantes, y para mí al menos, lo que uno no puede perderse es el tomate aliñao y las berenjenas rebozadas con miel. No hay palabras, hay que probarlas.
Dar la bienvenida al año nuevo con un concierto de los Beatles en la plaza del Carmen de Granada, y disfrutar de estas y otras maravillas de la ciudad. Un sueño.
Las tapas del Bar de Eric
En el Bella Kurva
Lo mejor está en su interior
Grandísima exposición
Las berenjenas de las Espadafor
En Granada, las paredes y los ojos hablan
Flamenco Madrid-Granada
Los pendientes de Zin, artesanía de vanguardia

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