Maaruf, un quijote saharaui

11:38 p. m. Conx Moya 1 Comments

*Fotograma del vídeo La estrella luminosa, de Federico Guzmán sobre un relato de Abderrahman Budda

Maaruf, Abdurrahman Budda, nos manda por enésima vez una foto suya para el libro sobre Gdeim Izik que estamos intentando publicar. Tenemos problemas con el peso de la foto. “Tiene que ser de bastante resolución”, le indicamos, “para que no se vea pixelada”. Le decimos lo que buenamente podemos, no tenemos experiencia maquetando ni apenas en la edición. Hasta ahora nos han ayudado en la publicación de libros de literatura saharaui en español fundamentalmente universidades y asociaciones. Nuestra experiencia con las editoriales ha sido desigual. En general poco interés y en algún caso, un trato muy poco amable. Alguna agradable excepción nos ha aportado cierto ánimo para seguir.

En estos días en que Víctor García de la Concha es nombrado nuevo director del Instituto Cervantes, y en que luchamos duro por editar “La primavera saharaui” o “El grito de Gdeim Izik” sea cual sea el nombre que finalmente lleve, no puedo más que pensar en el titánico esfuerzo que realizan nuestros quijotes saharauis, los queridos amigos de Generación de la Amistad, los Ebnu, Limam, Ali Salem, Saleh, Zahra, nuestros queridos Bachir, Mohamidi, Sukeina y Salka, Luali, Chejdan, Larosi, Bahia, Mohamed Ali… todos ellos que siguen empeñados en escribir, crear belleza, denunciar mediante la palabra la injusticia que trata de enterrar a su pueblo, a nuestro pueblo, entre toneladas de indiferencia, maltrato y desprecio.

Y pienso en especial en Maaruf, empeñado “locamente” en contar, escribir, publicar, dar a conocer la historia de su pueblo. Relatos, cuentos, novelas. Maaruf escribe, escribe y escribe, investiga, invierte el fruto del duro trabajo en financiar sus libros, el último, un estudio del español en el que ha ocupado todas sus vacaciones, “Huellas del castellano en el dialecto del hassaniya”. Esforzado en escribir novelas, un género que apenas practican los saharauis, ha publicado tres novelas cortas, Lágrimas de alegría, La niña de la badia y Tifariti, mi tierra. De auténtica delicia puede calificarse la puesta en escena, puesta en arena del desierto, de su cuento “La estrella luminosa”, gracias al buen hacer del maravilloso Federico Guzmán. Abdurrahaman, Maaruf, esforzado, modesto, callado, trabajador y cabezota como sólo puede ser un saharaui. Su trabajo humilde y constante, tanto esfuerzo, no pueden ser en vano, tiene que llegarle la suerte, el mundo tiene que saber de él.

El Instituto Cervantes, las autoridades culturales saharauis, el movimiento solidario, los lectores saharauis e hispanohablantes, sin duda se emocionarán, aprenderán y se sorprenderán gratamente el día que descubra a nuestros quijotes saharauis, estas voces de fuego, hijos del sol y el viento, que aprendieron sus primeros versos en una tabla de madera, y cada madrugada, esperan la aurora siguiente para volver a comenzar.

Para información sobre la publicación del libro sobre Gdeim Izik de los escritores saharauis podéis contactar con generacionamistad@gmail.com

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