Robert Freeman y yo

7:00 a. m. Conx Moya 0 Comments


Rebuscando en mis cintas de la escuela de radio encuentro la entrevista con Robert Freeman, el fotógrafo de varias portadas míticas de los Beatles...
Espero que el paso de los siglos no la ha borrado... me atreví a entrevistarle 18 años atrás porque el hombre era un verdadero amor (y habla español), aunque yo temblaba como una hoja. Y así fue como lo viví:
La visión privada de Los Beatles de Robert Freeman
Una salida de exteriores con la que disfruté muchísimo fue la exposición de uno de los fotógrafos de Los Beatles. Robert Freeman les hizo múltiples fotografías, algunas muy conocidas, y las portadas de sus discos más famosos, “With The Beatles”, “Beatles For Sale”, “Rubber Soul” y “Help!”.
Era mayo de aquel 1995, y la exposición, que albergaba un pabellón del Parque del Oeste, el Pabellón Florida, se inauguraba por la tarde con la plana mayor de la concejalía de cultura del Ayuntamiento de Madrid. El profesor me recomendó ir, se podía hacer un buen reportaje. Yo me debatía entre la pereza de salir por la tarde e ir sola al evento, ya que no había logrado liar a nadie, y la oportunidad de conocer a alguien tan importante en la historia de los míticos Beatles. Más tarde sabría que el fotógrafo vivía largas temporadas en España y que era relativamente fácil tener acceso a él, pero entonces no tenía ni idea y pensé que lo mejor era no dejar pasar la oportunidad.
Así que allí me planté y en la fiesta… no me colé porque me había acreditado convenientemente. Había mucho ambiente en la inauguración, prensa importante, políticos, invitados variados. Nada más llegar me presenté al entonces concejal de de la cosa. Y lo cierto es que mucho caso no me hizo. Una vez más se cumplió la falta de sintonía entre las instituciones oficiales madrileñas y la pobre escuela de radio. No me desalenté. La exposición era estupenda para cualquier fan de los Beatles, y yo ya lo era por aquel entonces. Robert Freeman parecía además muy simpático y accesible, lo que me animó a hablar con él. Alto, delgado, vestido de negro, de pelo y perilla blancos, mantenía un aspecto juvenil, a pesar de debía rebasar con creces los 50 años. Extremadamente amable y sonriente, me ofreció una distendida entrevista, en un magnífico español, al lado de uno de los retratos de George, Ringo, Paul y John. Su encantadora actitud hizo que de inmediato despareciera mi apuro y me sintiera muy cómoda.
Y lo que son las cosas, como las bebidas circulaban a tutiplén durante la inauguración, el ambiente fue cada vez más distendido, incluyendo el estirado concejal, que acabó respondiendo amable y espiritosamente a mis preguntas, cercano al estado siguiente al “pedalillo”, y rematando la faena incluso con un par de besos. Lo que no haga una buena fiesta……