Perdida, mainstream refinadamente perverso

2:10 a. m. Conx Moya 0 Comments


“Una mujer desaparece el día de su quinto aniversario, ¿es su marido un asesino?”. Así arranca la información promocional del libro “Gone girl”, de Gillian Flyn, en el que está basado la película ‘Perdida’, un thriller psicológico dirigido por David Fincher y protagonizado por Ben Affleck y Rosamund Pike. La maquinaria publicitaria se ha encargado de informar que el libro ha sido un best seller en EEUU, ya se sabe “fenómeno editorial en EE UU, donde ha vendido ya más de dos millones de ejemplares”. Nada que objetar, el funcionamiento del mercado.
Llevamos un tiempo yendo al cine varios fines de semana al mes, eso sí, intentando ver películas de calidad, poco o nada comerciales, en versión original y alejándonos de los grandes estrenos. La mayoría de ellas nos han proporcionado enorme placer. Sin embargo el bombardeo promocional que generan los grandes estudios sobre filmes como éste nos animó a ver la película el mismo fin de semana de su estreno. Hay que decir que la sala (esta vez Multicines Acteón, en la calle Montera, en versión doblada por si la peli era muy liosa y nos perdíamos) estaba a repleta de espectadores en diferentes pases.
Partiendo de la premisa de mujer desaparecida, cuyo marido pasa de ser compadecido a ser posible causante de la desaparición, la película sirve para plantearnos toda una serie de reflexiones: las miserias de la vida en pareja; la conocida y cierta frase “cuando en dinero sale por la puerta el amor salta por la ventana”; los efectos de la crisis y la pérdida del empleo; la obsesión amorosa y el despecho; las relaciones humanas en una comunidad pequeña, frente a las que se desarrollan en una gran metrópoli; y un aspecto que me parece muy importante, la manipulación de los medios de comunicación de masas, en especial ese monstruo llamado televisión, con un despiadado retrato de esas estrellas mediáticas capaces de manejar a su antojo la opinión de los espectadores, la opinión pública, e incluso si me apuran, a la propia policía.
Los actores están muy bien, en mi opinión, en la línea que se requiere para una película como es ‘Perdida’. Reconozco que no había visto nunca a Rosamund Pike, la actriz protagonista, llevo muchos años desconectada de los grandes estrenos: Está espléndida, desplegando todo un repertorio de emociones e incluso de cambios en su apariencia física, de manera bastante convincente, conteniendo todo el tiempo el histrionismo al que podría conducirla el personaje extremo que interpreta. Bastante bien Ben Affleck en el papel de marido, en primera instancia sacudido por la desaparición de su esposa, más tarde posible sospechoso de la misma; le veremos pasar durante la trama también por varios estados, de marido perfecto a hombre lleno de miserias e imperfecciones, en definitiva un hombre normal, que le harán mucho más real y humano. No me apetece entrar en lo de si es mucho mejor director y guionista que actor ni a reírme de su participación en Batman, que está muy visto.
La película está dominada por mujeres fuertes. La desaparecida (perdida) protagonista, la policía, las periodistas… Por momentos la película puede parecer misógina, con algunos personajes femeninos francamente desagradables, sin embargo esta impresión se redime en cierta forma con dos mujeres que juegan un papel muy importante para mí en la película, la policía que dirige la investigación y la hermana melliza del protagonista.
Llega un momento en que la historia deja de ser una trama algo plana, más típica de un telefilme y se convierte, tras un giro muy interesante, en otra cosa, en una historia negrísima y si cabe aún más inquietante de lo que ya prometía desde un inicio. Se agradece la complejidad narrativa del filme, donde asistimos a dos tramas que discurren en ocasiones paralelas y se nos ofrece el punto de vista de cada una de las partes de la no tan perfecta pareja. También se juega con los tiempos, aunque en ningún momento estos juegos narrativos llevan a la película a ser confusa.
El final, que por supuesto no vamos a desvelar, resulta refinadamente perverso. Genera una inquietud que se nota en la sala de cine, el público se revuelve e incluso se escucha alguna risa nerviosa. Menuda papeleta, pensamos todos.
El director, David Fincher, es un profesional mundialmente aclamado, con películas taquilleras y premiadas, pero siempre ofreciendo un punto de vista personal e interesante. Ha dirigido también publicidad y videos musicales (por ejemplo algunos de Aerosmith), pero sobre todo es conocido por películas como Se7en, The Game, El club de la lucha, Zodiac, El curioso caso de Benjamin Button, La red social y la versión estadounidense de ‘Millennium: los hombres que no amaban a las mujeres’.
Siendo este blog tan musical, no puedo dejar de mencionar la banda sonora de Trent Reznor, quien fuera líder de Nine Inch Nails, junto con Atticus Ross, un tándem que ya trabajó con David Fincher en ‘La red social’, la película sobre la fundación de Facebook, con la que ganaron el Globo de Oro y el Oscar en 2011.
Ahora me queda leer el libro. No me importa conocer el final. Por lo que dicen diferentes blogs literarios que he consultado, la descripción psicológica de los personajes merece la pena y Gillian Flyn escribe muy bien. Pero esa ya será otra historia.