'Dos días, una noche’, fiel retrato de lo que tenemos encima

1:07 a. m. Conx Moya 0 Comments



¿Renunciarías a una prima de 1000€ al mes para que no echaran a una compañera? Esa pregunta plantea la magnífica película 'Dos días, una noche’, en cartel actualmente. Nosotros en concreto la hemos visto en el Renoir de Madrid.
Cualquier persona que tenga un ápice de conciencia social, que trabaje, que tenga problemas para llegar a fin de mes, pagar el agua, la luz, el gas, el transporte, cualquiera que pase gran parte de de su día en un trabajo alienante y en un ambiente muchas veces tóxico, compartiendo el tiempo con compañeros poco o nada afines, que sepa lo que es fichar, aguantar a los mandos intermedios que hacen la vida imposible, entenderá muy bien lo que plantea este film belga. Cualquiera de nosotros, que podamos sentir pánico a coger una baja por no saber si nuestro puesto de trabajo seguirá allí cuando volvamos, nos podremos sentir identificados con el planteamiento de la necesaria y real 'Dos días, una noche’.
Sin duda se trata de una gran película europea, que habla de las condiciones laborales de nuestro continente, una vez abandonado aquello que se llamaba estado del bienestar, sumidos en una crisis económica, inventada o no, que ataca a los desfavorecidos, pero también a lo que un día fuera clase media. Una situación que muerde sin piedad a los ciudadanos, que rebaña la humanidad de las personas, sacando a relucir un egoísmo fatal, el peligroso individualismo del divide y vencerás. Y esto se recoge sin artificios en esta película de formato casi documental, sin música, ni maquillaje, ni efectos, con interpretaciones muy realistas y una cámara que recoge de forma eficaz y sin adornos las peripecias por las que pasa la protagonista para intentar mantener su trabajo.
Magnífica la descarnada interpretación de Marion Cotillard, alejada de todo glamour, verdadera hasta conmover, real hasta el dolor. Cotillard interpreta su personaje con una rica a la vez que contenida gestualidad, acompañándose con la voz y sobre todo con el cuerpo, encogida, ahogada, titubeante, siempre a punto de tirar la toalla... La actriz interpreta a Sandra, una joven madre trabajadora, conmovedoramente frágil y doliente quien, tras finalizar una baja por depresión de la que se recupera lentamente, recibe una desagradable sorpresa al volver al trabajo: mantendrá su puesto si el resto de compañeros renuncia a una prima mensual de 1000€. La protagonista omienza un rosario de visitas para tratar de convencer a sus compañeros de que voten porque se quede. Sandra debe sacar las fuerzas que no tiene para luchar, no por un trabajo que realiza, entretiene, llena o compra caprichos, pero que supone un soporte vital para el mantenimiento de su familia.
Sandra no quiere mendigar, no quiere implorar a sus compañeros, no quiere ponerles entre la espada y la pared, no quiere generar incomodidad y violencia. Sólo el empuje y apoyo de su marido le hace seguir. Él le hace ver la realidad, tiene que luchar contra la injusticia, por lo que es suyo. La lucha será difícil y encontrará a Sandra sin ánimos, con la autoestima por los suelos; aún así plantará cara apoyada por su marido y por algunos compañeros. El camino, un fin de semana, dos días y una noche, será muy duro. Tocará fondo pero Sandra resurgirá, porque al fin y al cabo la vida es mucho más.
"Dimos la pelea. Estoy feliz", dice la protagonista en el lúcido final. Os la recomiendo encarecidamente. No permitamos que nos quiten nuestra condición de personas.

*Ficha: Fotogramas
Dirección: Luc Dardenne y Jean-Pierre Dardenne
Reparto: Marion Cotillard, Fabrizio Rongione, Olivier Gourmet, Christelle Cornil y Catherine Salée
Título en V.O.: Deux jours, une nuit
Nacionalidades: Bélgica Año: 2014 Fecha de estreno: 24-10-2014
Duración: 95 min.
Género: Drama
Color o en B/N: Color
Guión: Jean-Pierre Dardenne y Luc Dardenne
Fotografía: Alain Marcoen