Michael Jackson y los cubarauis

8:08 p. m. Conx Moya 0 Comments



Michael Jackson, el rey del pop, el "niño eterno", moría rodeado de misterio y polémica, tal y como había vivido. Excesos, extravagancias y episodios oscuros convertían a MJ en un ser extraño, fruto tal vez de un hastío infinito. Se cuenta que no le dejaron ser niño y en cuanto pudo se vengó, cargando contra sí mismo, de su traumática no infancia y de su talento arrollador (¿bendición o castigo?).

Pero Michael, en los años 70, antes de comenzar aquellas delirantes operaciones que borraron su identidad, representó, qué paradoja, la alegría de vivir, ofreciendo una voz y un baile esplendorosos que le hicieron famosísimo en el mundo entero.

Incluso entre un grupo de saharauis casi adolescentes que aterrizaron en Cuba dentro del proyecto del Polisario de dar educación universitaria al mayor número posible de chicos y chicas saharauis, tras la invasión marroquí del Sahara y la marcha a los campamentos de refugiados, donde aún estaba todo por hacer. Cuba ha ofrecido durante estos treinta años miles de becas para estudiantes saharauis dentro de sus proyectos de ayuda a estudiantes sobre todo africanos y de Latinoamérica. Allí llegaron los primeros saharauis, en un principio estudiantes de la rama sanitaria la mayoría, dispuestos a estudiar y formarse políticamente con monitores saharauis que les conectaban estrechamente con todo lo que ocurría en el Sahara, en los momentos más cruentos de la guerra contra Marruecos.

Bien vestidos, con ese sentido estético increíble que tienen los y las saharauis, estudiosos, deportistas, populares, responsables, muchos de ellos fueron "rompepistas" gracias a los éxitos de Donna Summer, James Brown, Stevie Wonder, Bee Gees y tantos otros, que ya se escuchaban en las discotecas cubanas en aquellos finales de los 70. Pantalones campana, algunos peinados afro, enormes bigotes y camisas de flores congeniaban con la darraa y los cacharros del té.

Y es que en estos días de despedida a Michael Jackson me he acordado de una anécdota con la que me río tanto con Bahia. Los cubanos en la disco cantando y escenificando un estribillo de los Jackson 5, algo así como "Shi, Sha, se me cae la trusa", con música (lo he encontrado en internet porque Bahia no recordaba la canción original) de Shake your body (Down to the ground), canción de los Jackson de allá por 1978. La "trusa" es como llaman los cubanos (creo que es jerga habanera y no sé si se sigue usando) a los pantalones, arrastrándola de la pronuniación de trouser.

Los primeros cubarauis, entonces no se había inventado el término, abrieron paso para miles de niños y jóvenes que llegaron a la isla para estudiar. Muchos de ellos trabajan hoy en la sanidad en los campamentos o en otros países europeos, otros son diplomáticos en diferentes destinos, algunos cayeron en la guerra con Marruecos.... los años han llevado su vida por diferentes caminos, y hoy, con esta anéctota de la "trusa" que siempre me provoca una sonrisa, no está de más rendir homenaje a lo que podría haber sido Michael de no torcerse tanto su vida, a aquellos jóvenes saharauis que desembarcaron en Cuba en los 70 y a todos los que llegaron después. Y como no, a Cuba que tanto ha hecho por miles de estudiantes del tercer mundo y, de paso, porque el español se siga hablando en el Sahara.

Actualización: me dice un amigo cubaraui que la trusa no eran los pantalones si no el bañador; dicho queda.

Os dejo un video de los Jackson en acción, cuando la cantéis recordad el estribillo "se me cae la trusa". Ver aquí

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