De escritura, creación y caminos

10:12 a. m. Conx Moya 0 Comments

La otra tarde durante un recital de poesía que disfrutamos en La Central de Callao con mi amiga, la escritora Pilar Adón, se habló de creación y surgieron ideas bien interesantes. Como esponjas que somos las recogimos y las pensamos.
Es cierto que, como afirmó alguien, escribir es peligroso, pero escribir engancha, y sin duda es un riesgo que debemos, que necesitamos correr. También alguien advirtió que nos cuidemos de quien sabe escribir, otro riesgo al que resulta imposible resistirse.
A esto añado yo que muchas veces escribir hiere, incluso puede dejar profundas cicatrices. Por suerte muchas otras veces cura. Y en ocasiones la escritura crea escalofriantes piruetas con la vida, y se cruza y entrecruza con nuestro día a día. Yo que intento ser racional, no quiero afirmarlo. Pero ahí está, a veces de manera incontestable. Y nada podemos hacer.
Pilar hizo alusión a que existe una diferente forma de crear entre hombres y mujeres. “El hombre cuando crea mira hacia adelante y avanza, la mujer mientras crea mira hacia los lados”. Las miles de cosas que tiene pendientes, “los hijos que tiene o los hijos que ha dejado de tener”, lo que tiene pendiente, lo que no ha podido hacer, lo que le queda por hacer, lo que nunca hará…
“El escritor (yo diría que todo artista, pintor, músico, actor…) cuando escribe no está, no está para nadie”, afirmó Pilar. “El escritor es egoísta, está tan sólo para crear”. Recordó las palabras de Margaret Atwood: «Los escritores, tanto los hombres como las mujeres, han de ser egoístas para tener tiempo de escribir, pero las mujeres no están entrenadas para ser egoístas...». Ese tipo de mujeres siguen siendo mal vistas. Muchas otras no se atreverán, y algunas no querrán seguir ese camino absoluto, y seguirán creando mientras miran hacia los lados.
Y yo, modestísima creadora, que agacho la cabeza cuando me definen como escritora y periodista, pienso que lo interesante también está en los lados, me encantan los recovecos, tirar de un hilo, y de otro, desenredar madejas, dejarme llevar por un descubrimiento, enfrentarme a lo que modestamente hago con predisposición a la aventura, a que de todo pueda pasar. Y en esos caminos en que nos perdemos muchas las mujeres que de una forma u otra intentamos crear, también hay interesantes inspiraciones, sensaciones e ideas. Y qué demonios, tampoco la creación debe ser todo. Pero no soy yo quién para juzgar... No hay duda de que la pasión, la entrega, el fuego creador da los mejores frutos, pero para según qué tipo de vidas hay que ser muy valiente.

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