La radio que escuchamos peligrosamente. La Luna Hiena (IV)

1:05 a. m. Conx Moya 0 Comments

LAS SECCIONES
“Tengo un problema, problema sexual, soy una bicicleta”.  Bueno, bueno, bueno, esta delirante frase se refiere a una canción, también delirante, de Ilegales, un tema por el que sentía predilección el loco del Angel y que a mí también me encanta. Las locuras, los disparates, las chifladuras, las demencias, los desvaríos, las chaladuras varias encontraban un estupendo caldo de cultivo en nuestra maravillosa Luna y sus secciones.
De las secciones de la Luna Hiena yo destacaría los boletines, con una sintonía retro sacada de un telediario del año de la pera que Jesús encontró en el programa de Victoria Prego sobre la transición; los cortes de las noticias los grababan de todo tipo de películas, especialmente de pelis porno de sus colecciones particulares, y era estupendo escuchar lo bien que casaban con las noticias a las que servían de ilustración sonora. Dos secciones esperadísimas eran las recetas apestosas de Tortellini, el peor cocinero del planeta y el cuentecillo leído por Angelito que traía todos los domingos el profesor L’Aplast. También tenían estupendos anuncios como el del niño que exigía rabioso una solución para las almorranas de su madre, su grito de guerra “Hemoal, para la diarrea mental. ¡Riau!” se convirtió en histórico; o el anuncio del Dalai Tolai, que te adivinaba el futuro.
Y no puedo olvidar la que para mí era la mejor sección del programa, el “Joputo World”, o como reírse de manera sangrante de las desgracias que pueblan las páginas de sucesos de todas las publicaciones habidas y por haber. El Joputo comenzaba con una versión desternillante de L’America de los Doors, con unos coros de ultratumba cantados por ellos a la voz de ¡Joputo world!; la sección la dejaban para el final del programa y era realmente bestia y divertida, ahí ya sí que se sobraban, muertes violentas, accidentes, crímenes, delitos, todo tenía cabida en la sección para ser desmenuzado, troceado y convertirse en objeto de sangrante chufla. 
Las noticias del programa y del Joputo se las servían muchas veces los chicos de “La región perdida”, otro programa de la radio formado por seres que también habían sido abducidos por nuestros figuras, hasta convertirlos en Lunáticos. Los chavales les dejaban carpetillas llenas de noticias locas de todo tipo de publicaciones amarillentas del estilo de “Noticias del Mundo” (tan de moda entonces), “El Caso” y demás. La bomba…
Lo dicho, les dejo con la sintonía de los boletines de la Luna Hiena (obvien ustedes los cien días del gobierno Arias Navarro) y L’America de los Doors para el Joputo World.