El 33 de Caravaca y los Tea Baggers

6:01 a. m. Conx Moya 0 Comments

“Torta de boquerones, torta de bacalao, michirones (habas con chorizo y jamón), patatas con ajo, dátiles con bacon, huevos de codorniz, canapés de salmón, calamares rellenos, carne mechada, oreja de cerdo frita, queso con arándanos, sepia, chipirones con pimientos de Padrón, pulpo a la gallega, guíscanos (níscalos) y embutidos de la tierra”. Estas maravillas, que se pueden degustar en el Bar 33 de Caravaca de la Cruz, Murcia, no son las que nos hacen poner el ojo en ese local, en el que por otra parte no hemos estado nunca.
Definido como un bar de tapas de los “de toda la vida”, del Bar 33 los clientes destacan su ambiente familiar, que está muy limpio y curioso, los buenos precios y las buenas viandas; sólo hay que imaginar la lista antes mencionada a la que se puede añadir croquetas caseras de jamón, los tigres (sí, mejillones con bechamel y rebozados), los caballitos (en Murcia gambas rebozadas), salchicha fresca, arroz…
José Antonio Melgares Guerrero, Cronista Oficial de Caravaca y de la Vera Cruz, le dedica al Bar 33 un artículo muy completo en el Noroeste Digital. Explica que el nombre le viene de la edad en que Cristo fue crucificado, según indica hay otros bares en España con ese nombre y por ese motivo. Melgares ofrece también una detallada explicación sobre quiénes han sido sus dueños. Los primeros, el matrimonio formado por Javier y Francisca; la segunda generación, los propietarios actuales, son Paco (sobrino de los anteriores) y Carmen, su esposa. Y parece que la tradición será continuada por Eugenio, su hijo, tercera generación familiar regentando el 33.
Escondido en una calleja, cerca de la Plaza del Arco en el nº 33 de la Calle de Pilar, se encuentra el Bar 33. El local es chiquitico, con barra de formica y aluminio, con vitrina de cristal para las tapas, zócalo de azulejos a lo andaluz, pared forradas de madera, y techo de escayola con formas psicodélicas, de un estilo muy ochentero. Unas pocas mesas con hule de colores y sillas de metal, para los que no quieran estar en la barra. La decoración “total” del frontal del bar implica colgarlo todo: azulejos con refranes, botellas, vírgenes, carteles, fotos, el listado de las tapas, platitos, una campana, un niño Jesús, un reloj y otro reloj. Precisamente ese es “el reloj”, el mítico cuadro reloj del Bar 33 que lleva allí plantado décadas, de aroma setentero, con una jovenzuela con los pechos al aire.
Todo se entremezcla. En estos días en que nuestro programa radiofónico de referencia, Tímpanos y Luciérnagas inicia su tercera temporada en Trémolo radio, me entero que Tea Baggers, el grupo de Romu López, uno de sus conductores, se separan por motivos laborales e informáticos. Precisamente conocí el reloj del Bar 33 a través de la portada del ‘Take your time’, el que fuera primer EP de la banda murciana. El cuadro reloj con la destapada señorita se convirtió en un guiño del grupo al Bar 33. “Su portada es un homenaje conjunto a dos cosas que nos gustan mucho: las mujeres y los bares. Se trata de un cuadro reloj sesentero de corte erótico que preside desde hace muchos años el Bar 33, uno de los bares más auténticos de Caravaca, nuestro lugar de origen”, explicaba en iPunkRock el cantante del grupo, Romu López.
Me atrevo a decir que el 33 se convertirá con el tiempo en un bar de peregrinaje de rockeros y mucha modernidad de la buena. Y mucha culpa de ello la tendrán los mencionados Tea Baggers, un grupo con mucho componente caravaqueño. Ahora que hablamos del Bar 33, y de la pausa que se da el grupo, vamos a indagar sobre cuál ha sido su trayectoria.
Tea Baggers funcionaron como un cuarteto formado por varios componentes de Playmovil. Tres de sus miembros, Romu, Paco y Leandro, tocaban en el grupo, además de colaborar con otras bandas como Klaus & Kinski, Octubre o Ross. Actualmente Leandro forma parte de otra banda murciana, El bueno, el feo y el Mena, que acaban de publicar su segundo EP. Playmovil estuvieron activos desde finales de los años 90, con influencias musicales de grupos rock de la época. Su estilo cercano al garage punk y su actitud desenfadada y un tanto gamberra les llevó a llamar la atención en la escena musical murciana de la época, donde triunfaron en varios certámenes musicales, como el Murcia joven. Llegaron a editar un disco ‘So quiet’, con el sello murciano Perdición y portada del artista Sam3, quien estuvo ligado al grupo en sus inicios.
Una vez terminada la etapa de Playmovil los chicos comenzaron un nuevo proyecto musical, los Tea Baggers, junto con Pepe Kayllo, batería de la mítica banda murciana de los ochenta Farmacia de Guardia. Sobre las diferencias entre ambas bandas ellos mismos lo dejaban claro en una entrevista: “Es un grupo completamente distinto. Componemos de otra forma y sonamos diferente. Cuestión de enfoque”. Hasta la fecha Tea Baggers han editado dos EPs, el mencionado  ‘Take your Time’ y ‘Poison for breakfast’; el single ‘Ugly rich people’ / ‘After hour deja vú’, realizado por ellos en colaboración con Antonio Illán y del que salió un bonito video. También han editado ‘Grabaciones de salón’, dos sesiones acústicas grabadas por ellos mismos precisamente en dos salones de Murcia. ¿Y cómo es su música? Pues tiene bastante influencia del rock clásico americano, con toques country y folk. Muchas de sus canciones podrían ser baladas de carretera, el mejor acompañamiento para marcharse en coche por esas inmensas autopistas del Norte de América que todos tenemos en mente. Música intimista que remite a grandes espacios y a escapadas, aprecio por la melodía y canciones compuestas en inglés. Lo que no impide que muchas de sus canciones rebosen fuerza y energía, igual que sucede en sus conciertos (podéis ver algunas grabaciones en youtube). El grupo, que siempre apostó por la “honestidad y la naturalidad”, hablaba así de sus directos en una entrevista para iPunkRock: “Nuestro sonido en directo tiene un carácter más duro y distorsionado que en la primeras grabaciones que habíamos realizado”.
Poco más puedo contar del Bar 33. Igual que nos imaginamos lo que se cocía en los estudios Abbey Road aunque no hayamos pisado Londres, respirado el ambiente del CBGB aunque nunca hayamos estado en Nueva York, igual que sentimos lo que bullía en el Rock Ola aunque por entonces estuviéramos empezando la EGB, yo tengo una imagen vívida de cómo debe ser el Bar 33, y seguro que alguna tapilla y algún quinto nos tomaremos allí no tardando mucho.
*Mi agradecimiento a El Noroeste Digital del que he sacado información sobre el Bar 33 y al blog mmamm.net de Alfonso Zaplana, gracias al he podido saber más sobre Playmovil / Foto: Bitterconch.

Escuchar. TEA BAGGERS BANDCAMP
http://teabaggers.bandcamp.com/