Gracias David Bowie, bello y ya inmortal

2:59 p. m. Conx Moya 0 Comments


“Dadme la libertad del espíritu y los placeres de la carne”. (David Bowie)
Viernes, 8 de enero. Las redes sociales (cómo no) nos recuerdan que es el cumpleaños de un mito, David Bowie. 69 años cumple el enorme artista. Ponemos los correspondientes comentarios de cariño, y pinchamos algunas de sus canciones para homenajearle, como nos gusta hacer con nuestros adorados. Como detallazo, Bowie estrena un nuevo disco, Blackstar. En la red vemos las primeras críticas y comentarios. Parece que gusta.
Lunes 11 de enero. Me estoy preparando para la vuelta al trabajo después de unos días de vacaciones, llueve y mientras me acabo de arreglar, una noticia escuchada en la radio da un vuelco a mi corazón: el músico británico David Bowie ha fallecido, tal y como confirma su hijo Duncan en las redes sociales. Perplejidad. Pero si acaba de cumplir años. Pero si acaba de sacar nuevo disco tres días atrás.
David Bowie se ha marchado al pie del cañón musical, con disco nuevo, con muy buenas críticas y con el estilazo que se ha gastado siempre. Una despedida musical, con el absoluto secretismo de quien sólo había contado a su círculo más íntimo que le acechaba una grave enfermedad. Ahora, en su Blackstar se encuentran claves por todas partes, muchas de las cuales con probabilidad dejó el gran músico deliberadamente: “El nuevo disco de Bowie, «Blackstar», plagado de pistas sobre su muerte”, decía un titular (ABC, 11/01/2016). Un nuevo disco, ahora sabemos que es el último, calificado como “el mejor de su carrera desde principios de los 80”, “salvaje”, con guitarras “tremendas”. Su “claustrofobia, su oscuridad y sus ocasionales miradas al abismo” (Caninomag, 09/01/2016), tenían un poderoso motivo, Bowie sabía que se iba, pero no quiso avisar, porque entre “sus eternas habilidades siempre ha sido la de ocultar sus intenciones. O, mejor dicho, la de desvelarlas sólo hasta el punto que él estima oportuno” (Caninomag, 09/01/2016).
“Probablemente hay un Bowie para cada amante del rock and roll y el pop”, afirma mi admirado Alex MagicPop. Totalmente de acuerdo. Atravesó todos los estilos, aspectos, personalidades, atuendos y maquillajes. Ziggy Stardust, Major Tom, el Duque Blanco, Mr. Lawrence, rey de los goblins... Glam, pop, dance, rock, electrónica, jazz, melódica, funk, R&B y beat en sus inicios... La imagen fue primordial en su carrera pero nunca fue un envoltorio vacío, si no que sirvió para vestir majestuosamente una música espléndida. Multifacético, interesado en el teatro, el arte, el circo y el music hall, Bowie era una esponja que absorbía todo lo que le llamaba la atención y lo transformaba haciéndolo suyo, con un gusto absolutamente personal e inimitable. Los jóvenes de cuatro décadas han deseado ser “Rebel Rebel” y “Heroes” a ritmo de Bowie.
De marciano, de pierrot, con parche pirata, con maquillaje psicodélico, pelo de punta color zanahoria, cejas afeitadas, o de elegancia trajeada y dandy. Camaleónico y ambiguo, pero siempre Bowie. Seductor, bello a morir, o más bien a matar. Original hasta en sus ojos, no uno de cada color como siempre creímos, si no que uno de ellos tenía la pupila exageradamente dilatada tras un puñetazo de su amigo, George Underwood, cuenta la leyenda que debido a una pelea por una chica. No hubo mal rollo, incluso Underwood, artista, le diseñó varias portadas de discos.
Mis recuerdos personales de Bowie, los que se pueden contar, incluyen uno muy reciente y poderoso. En casa, por la noche, tumbados en el suelo viendo “Radio Encubierta”, después del gran sabor de boca dejado por la irregular y deliciosa película, nos ponemos como una moto cuando los títulos de crédito aparecen a ritmo de ‘Let´s dance‘ a todo meter. Escalofríos. Con 14 años no cumplidos me tragué el Live Aid, con múltiples problemas porque entonces sólo había una tele en casa y la oposición paterna a tanta música era férrea, aunque al final logré ver bastante; confieso que sobre todo esperaba la actuación de Spandau Ballet, pero flipé con este señor tan elegante y guapetón que cantaba 'Heroes'. Entonces yo no entendía de nada pero sabía que algo muy grande se cocía en esa canción... Como adolescente que se crió viendo los grandes espectáculos de Wembley en la tele, le recuerdo también en el homenaje a Freddie Mercury, haciendo un majestuoso ‘Under pressure’ con la leona Annie Lennox. O más Bowie y cine. La maravillosa Frances Ha, con Greta Gerwig corriendo por las calles de Nueva York a ritmo de ‘Modern Love’. Una imagen llena de alegría de vivir.
No nos queda más que expresar todo nuestro amor a esos músicos que nos hacen sobrellevar la negra realidad, que componen la banda sonora de nuestra vida. Gracias Mr. Bowie por dar el callo musical hasta el final. Y es que los nuestros no morirán, aunque lo diga la Wikipedia…
Julieta sin Romeo (Murcia)
Blanc Lemur Art

Jean Jullien