Safari Urbano de MADRID STREET ART PROJECT. Un recorrido por la historia del arte urbano en Lavapiés

11:47 p. m. Conx Moya 0 Comments



(21/02/2018) Cuando vimos la convocatoria del Safari Urbano (Arqueológico Artístico) por el barrio de Lavapiés, corrimos a apuntarnos. Habíamos vivido una estupenda jornada la pasada primavera en  C.A.L.L.E. Lavapiés y teníamos ganas de repetir una actividad similar.
La convocatoria, realizada por MADRID STREET ART PROJECT, una asociación que tiene el objetivo de difundir y promover el arte urbano en Madrid, consiste en un “paseo guiado por el barrio de Lavapiés en el que se muestran intervenciones a arte urbano, creando un diálogo con los asistentes en torno a distintos temas relacionados con él”.
Nuestro guía, Guillermo, atesora desde el año 2000 un amplio archivo fotográfico de diferentes muestras del arte efímero en Lavapiés de artistas de todo el mundo. Así, haremos paradas en diferentes muros que se han convertido en auténticas galerías en la calle en un barrio que empezó sufriendo los efectos de una gentrificación que ha derivado actualmente en la turistificación salvaje. Jamás habríamos imaginado en los 90 que las calles de Lavapiés estarían repletas de turistas acarreando maletas hasta los hostales y edificios de apartamentos que están despoblando el barrio de sus habitantes. Durante todo el recorrido nos acompañó el sonido de las ruedas los trolley sobre las aceras, ¿imparable?
Graffiti, intervenciones artísticas, espejos, madera, placas de calle, pegatinas, posters, arte “legal e ilegal”, relaciones con el Ayuntamiento, profesionalización. Estos son algunos de los términos que escucharemos durante el interesante recorrido, donde se hablará de artistas como Diana Larrea, Defays, Matt Curran, Laparesse, Eltono, Nano 4814, Nuria Mora, DosJotas, RallitoX, BLU, Sakristan, E1000, Alberto de Pedro, Neko, Parsec, Sfir, 1UP. Visualizaremos sus trabajos gracias al documento que nos habían facilitado con anterioridad desde MADRID STREET ART PROJECT.
Comenzamos nuestro paseo en la calle Ministriles, en la denominada Plaza de Xosé Tarrío (1968-2005), un activista político anarquista, libertario y autor del libro "Huye, hombre, huye. Diario de un preso FIES" publicado en 1997; cumplió 17 años de prisión, de los cuales 12 fueron en aislamiento, sin tener un sólo permiso o tercer grado. La plaza fue inaugurada en enero de 2009 por compañeros y familiares de Xosé y desde entonces el ayuntamiento ha retirado las placas en repetidas ocasiones, sin embargo estas siempre vuelven a ser repuestas. Se trata de una iniciativa artística para la que se hizo una placa de calle a la manera de las oficiales. Renombrar las calles es una intervención en la ciudad, que tiene un componente de activismo más allá de lo meramente artístico. Como curiosidad, entre la documentación que nos pasa Guillermo, me llama la atención una placa romboidal color crema (siguiendo el estilo de las que hay en Madrid y que rememoran habitantes ilustres de los edificios), y que reza: “Barrio rehabilitado (1998) Sin abuelitas morosas. Sin agitadores disconformes. Sin ocupantes insolventes”, una clara denuncia contra la gentrificación que comenzó a sufrir el barrio hacia mediados de los 90.
Volviendo a la Plaza de Xosé Tarrío, en la enorme pared de uno de los edificios de la plaza siempre ha habido diversas intervenciones artísticas. En la actualidad vemos un mural “legal”, encargado por el ayuntamiento. En los últimos años hay menos actividad “ilegal” o sin permiso en las calles del barrio. Guillermo reflexiona que se debe a diferentes causas, artistas que estaban de paso, otros se han profesionalizado, algunos se han centrado en la ilustración, para otros el paso de los años les ha llevado a reducir la posibilidad de realizar intervenciones en la calle.
Otra de las paredes nos lleva a la calle Lavapies, donde hablamos sobre Eltono, todo un referente del arte urbano. Su trabajo se inspira e un objeto musical, el diapasón, adaptándolo al espacio donde interviene. Guillermo nos habla de una intervención que consistía en un espejo en el que había aplicado unas cintas basadas en la forma del diapasón, que reflejaban la imagen en la pared de enfrente, mediante un juego de luz. Todavía se puede ver el espejo pero ya no refleja la imagen. También recordamos otras obras realizadas sobre chapas metálicas de la pared. Se trata de un espacio que durante un tiempo atrajo a artistas como Eltono, Nuria Mora o Mano 4814. Todos ellos han reducido su presencia en la calle, trabajando en la actualidad en diferentes formatos.
Seguimos adentrándonos en el barrio hasta llegar a la Calle de la Cabeza. Nos apostamos en una esquina y allí Guillermo nos habla de lo que se denominó “La galería de Cabeza, 6”. En ese número de la calle, cuyo nombre proviene de una curiosa leyenda, varios artistas urbanos realizaron pintadas e instalaciones sobre el muro de un edificio abandonado. Así, entre 2003 y 2010 artistas como Eltono, RayitoX, Pincho, Flix, o Diana Larrea fueron dejando diferentes obras “efímeras”; en algunos casos se trataba de variaciones sobre el tema de la cabeza. En 2011 la casa se rehabilitó y el muro se pintó de un vivo color mostaza, que es como luce actualmente. Como curiosidad, hay una placa de calle de azulejo, hecha por Diana Larrea que, cuando se hizo la obra en la casa, quedó fijada en la fachada y que reproduce lo que fuera la galería Cabeza, 6. El espacio ha cambiado y ya no se hacen intervenciones como antes. Hay una especie de fetichismo de los autores con las zonas donde pintan, durante un tiempo les resultan atractivas y en un determinado momento dejan de interesarles.
También encontramos una cabeza pegada a una pared que se mimetiza con el muro, pintada del mismo color. Es una obra de DosJotas. Guillermo nos cuenta, como curiosidad, que en visitas guiadas por el barrio se incluye esta cabeza como parte de las curiosidades de la calle, aunque entiendo que sin darle el enfoque de que se trata de una pieza reciente de arte urbano.
Otro muro que se nos muestra, lleno de anécdotas y vida, es el que se encuentra en la calle Jesús y María, pegado a una casa que estuvo deshabitada y en muy mal estado, que fue posteriormente okupada durante un breve tiempo y que en la actualidad luce rehabilitada y con un colorido mural. Allí documenta Guillermo desde 2010 intervenciones de artistas como Borondo, E1000, De Pedro, BLU, Neko, Parsek o Matt Curran. En este muro tuvo lugar en otoño de 2010 una curiosa batalla entre Neko y el Ayuntamiento de Madrid, cuando los operarios de limpieza pasaban todos los días para borrar las pintadas que dejaba Neko por la noche. Otras pinturas recogidas por Guillermo son la de un colectivo pro bici del barrio (noviembre 2010), el “Hoy es tu día” de Neko y Nuria Mora (diciembre 2010), “Go Grey” (marzo 2011) y “Mismo día, diferente gris” (mayo 2011), ambos de Neko, o las mujeres abrazadas de de Jana&Js (septiembre 2011), además de una firma de 1UP (enero 2014). Neko se hizo de alguna manera durante un tiempo “dueño” de este muro, lo que limitó un poco la participación de otros artistas. En 2015 se abrió un agujero en la pared del edificio abandonado, detrás del muro, y se okupó. Desde abril 2017, cuando se rehabilita el edificio, el muro pierde la actividad. Aprovechado el andamio que se levantó para las obras, Suso33 pintó un mural en la pared lateral del edificio, como proyecto personal.
Finalizamos nuestro recorrido en la Calle Encomienda, donde hay una esquina que ha conocido mucha actividad a lo largo de los últimos años, con cartelismo, graffiti, y otras intervenciones. Recordamos las caras de Matt Curran; algún trabajo de Uno, artista y músico que dejaba CDs con su música pegados a lo largo de la ciudad; PorFavor y su conocida recreación de la enfermera pidiendo silencio; Ciryl; Ruby, con sus caras con grandes barbas. También vemos una instalación con un crucifijo. En este espacio se ubicó desde 1912 el Cine Odeón; después, hasta 2010, había un plató de cine y televisión, quedando posteriormente abandonado. En la actualidad está tapado por un andamio y la fachada se encuentra cubierta por una malla. Lo están transformando en un enorme hostel, como una muestra más de la turistificación del barrio. Así, el 7 de enero de 2018 un artículo de Patricia Rafael en El Diario.es se hacía eco de la noticia: “Turistificación en Lavapiés: de cine abandonado a hostel en una zona con casi 1.000 plazas para turistas. La construcción de un albergue juvenil de cuatro plantas en el barrio madrileño alarma a los vecinos por la existencia de otros tres en apenas 800 metros, que se suman a las cerca de 350 camas ofertadas en la zona en Airbnb”.
El final del recorrido nos lleva a reflexionar sobre este fenómeno. Así hablamos de artistas como DosJotas, que utiliza el arte urbano para transmitir mensajes de denuncia, suele recurrir para ello a señales y letreros. Nos recomienda Guillermo al respecto el ensayo sobre la gentrificación de los núcleos urbanos, “First we take Manhattan” de Álvaro Ardura y Daniel Sorando. En este libro los autores analizan las consecuencias de un fenómeno “que destruye la vida en los barrios”, y hablan de lo sucedido en Manhattan (Nueva York), El Raval (Barcelona), Ruzafa (Valencia), Malasaña y Lavapiés (Madrid) o el SoHo (Londres). Durante el pequeño debate que se genera en la calle se menciona la injusticia de que se culpe a los artistas de la gentrificación.
En relación a este tema, Guillermo saca el caso BLU, un artista urbano de Bolonia, cuya identidad se desconoce. No pinta con spray, sino que lo hace con brocha y rodillo, creando bellos murales de gran tamaño en fachadas y que suelen llevar implícitos mensajes de crítica social y denuncia de situaciones injustas. BLU no quiere que se comercie con su trabajo y no usa grúa. Leo en la red el caso de un mural que pintó el Museo de Arte Contemporáneo de Los Ángeles, que fue censurado y borrado por la organización; la obra reflejaba ataúdes cubiertos de billetes de dólar frente a un Hospital de veteranos. Se comenta cómo BLU borró en 2016 todos sus murales en Bolonia como respuesta a un magnate de la ciudad que mandó arrancar pinturas suyas de edificios y llevarlas a un museo, lo que fue considerado por el artista como una privatización sin su permiso de un bien que él realizó para la comunidad. O el mural que borró BLU de un edificio en Kreuzberg, considerado el barrio turco de Berlín, como forma de no contribuir con la vertiginosa gentrificación que sufre la zona.
Un recorrido absolutamente apasionante. Os animamos a participar en este tipo de convocatorias, que no debéis dejar escapar.
Más información
Urbanario, plataforma de publicación y divulgación sobre graffiti yarte urbano, fundada por Javier Abarca en 2008. (Página de referencia).

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