Recetas para días de fiesta. Semana Santa 2018

9:17 a. m. Conx Moya 0 Comments



Aprovechando que vienen días de fiesta, que tenemos vacaciones y podemos dedicar tiempo a cocinar con tranquilidad, he pensado un menú fácil de preparar, delicioso y un poco distinto a lo que solemos hacer habitualmente.
A partir de la salsa de una receta italiana, el vitello tonnato, se me ha ocurrido preparar unos huevos rellenos y unos rollitos de pan de molde recubiertos de salmón. De segundo, unos solomillos de cerdo con boniato y pera, y de postre la tarta de galleta maría con chocolate. Vamos allá.
El vitello tonnato es una receta italiana que he descubierto gracias a un catering que tenemos en el trabajo. La pedí por curiosidad y he de reconocer que es un plato delicioso. Consiste en finos filetes de redondo de ternera bañados por una salsa riquísima que lleva atún y anchoas. Cierto, mezclar carne y pescado parece a priori extraño. Pero el resultado es sorprendente. Aún no la ha cocinado en casa pero sí he preparado la salsa para “tunear” un par de recetas. La salsa original lleva caldo de cocer el redondo, pero como no la hemos preparado con carne, la convertiremos en una crema un poco diferente.
Empezamos con los huevos rellenos. Cocemos los huevos que vayamos a preparar, los abrimos por la mitad y sacamos las yemas. Las usaremos para el relleno de vitello tonnato. Las metemos en la batidora, junto con el zumo de un limón, una lata de atún en aceite de oliva, un puñadito de alcaparras y unas anchoas, cuidado con poner demasiadas o la salsa quedara salada y con sabor muy fuerte. Si la hubiéramos preparado con el caldo de carne, debería quedar sueltecita, pero como va para relleno de los huevos, mejor dejarla espesa, más crema que salsa. Se puede decorar con huevo rallado, alcaparras o aceitunas picadas, pimiento morrón, ensalada… Eso sí, desde la página de El Comidista, donde publican un artículo sobre la receta, avisan que ni se nos ocurra usar mahonesa para esta salsa.
La segunda opción como primer plato son unos rollitos de pan de molde, para los que vamos a utilizar también la crema del vitello tonnato. Hay que coger rodajas de pan de molde blanco sin corteza y aplastarlas con un rodillo hasta dejarlas muy finas. Por otro lado, preparamos el relleno con un picado de palitos de cangrejo o atún, mezcla de lechugas (brotes, rúcula, escarola, canónigos, lo que os guste), más alcaparras o pepinillos. Añadir el picado a la crema de vitello tonnato y cubrir el pan de molde con la mezcla y unas rajas de salmón ahumado. Aquí se me presenta el dilema de poner el salmón dentro o por fuera del pan. Aviso que es más fácil prepararlo si se mete por dentro pero queda más bonito si va por fuera. En cualquier caso, hay que enrollar el pan apretando todo lo posible hasta hacer un rulo. Cubrirlo con papel film y meter en la nevera durante una hora para que se compacte y nos permita cortarlo con más facilidad. Finalmente cortar en rodajas. Y a disfrutarlo.             
Como segundo plato tenemos unos solomillos de cerdo con boniato y pera. El boniato y la pera forman una combinación riquísima para hacer puré. La crema de boniato y pera la preparo añadiendo un puerro y una patata a los dos ingredientes, sólo hay que salpimentar la verdura y freírla cortada en trozos grandes, añadirle agua al gusto, cocerlo y pasarlo por la batidora. Salpimentar al gusto. Queda una crema fina y con un suave toque dulce absolutamente delicioso.
Pero en esta ocasión vamos a preparar solomillo de cerdo con boniato y pera. La de cerdo es una carne que da mucho juego. Se puede preparar entera, en medallones, troceada, fileteada y casa bien con todo lo que se nos ocurra, mostaza, oporto, cerveza rubia o negra, verduras, en fin, una maravilla. Nada más fácil. En este caso lo he preparado en forma de medallones. Salpimentarlos y darles una vuelta en la cazuela con un chorrito de aceite de oliva y puerro cortado en trozos. Añadir rodajas de boniato de grosor medio y un par de peras cortadas en gajos. Cocino esta receta en una cacerola baja. Una vez añadido el boniato y la pera, bajo el fuego y coloco una tapa con agujero, lo que le da una textura tierna, con mucho sabor. Sale deliciosa.
Y de postre prepararamos la deliciosa tarta de galleta maría con chocolate. Una visita al Café del Nuncio en La Latina me descubrió una tarta tan deliciosa como sencilla de hacer. De lo más sencilla y sin necesidad de horno, el resultado es absolutamente increíble. El Café del Nuncio, uno de los más antiguos de la ciudad y situado en pleno Madrid de los Austrias, fue adquirido por el grupo DeLuz, responsables entre otros locales de Celso y Manolo o la Taberna La Carmencita. Como es habitual en los establecimientos de este grupo, se nota un gran cuidado en la decoración, el ambiente y la carta. Inspirado en los cafés europeos de principios del siglo pasado, domina el color azul celeste en las paredes, el mobiliario de madera y un suelo de terrazo oscuro. El caso es que allí paramos de la mano unos buenos amigos, y para acompañar nuestros cafés probamos la tarta de zanahoria, deconstruída en una copa, y la tarta de chocolate. Tanto nos gustó que nos pusimos como reto prepararla en casa. He buscado varias recetas y recomiendo la que cociné porque la idea de añadir corteza de limón y canela le da al chocolate un toque maravilloso.
Los ingredientes necesarios son las galletas maría (yo compré galletas cuadradas para adaptarlas mejor al recipiente) que necesitéis para completar varios pisos, en mi caso hice cuatro; leche para fundir el chocolate; 250 gr. de chocolate para fundir, que se corresponde con dos tabletas aproximadamente. 50 gr. de mantequilla; la piel de un limón; una rama de canela o en su defecto canela molida; un toquecito de jengibre y coco rallado para la decoración final.
Para prepararla poner la leche a hervir en un cazo, junto con la corteza del limón, la canela y el toquecito de jengibre para aromatizar. Cuando esté hirviendo, añadir el chocolate troceado y bajar el fuego. Hay que ir removiendo, añadir la mantequilla y seguir mezclando bien los ingredientes. Se debe ir añadiendo la leche que pida la salsa de chocolate.
Empezamos a remojar galletas en un plato con leche y las vamos colocando en nuestro recipiente, formando una primera capa de galletas. Echar por encima la mezcla de chocolate, extendiéndola por todas las galletas. Repetir el proceso de mojar galletas en leche, colocar una nueva capa sobre las cubiertas de chocolate, volver a cubrir con la mezcla de chocolate y así sucesivamente hasta completar varios pisos de galletas. Cubrir la tarta con todo el chocolate que nos haya quedado cuando hayamos puesto todas las capas. En mi caso, la decoré con coco rallado que me había sobrado de hacer galletas en otra ocasión. Meter un rato a la nevera para que se endurezca el chocolate y así la tarta quede compacta. Riquísima y realmente fácil.

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