Las trampas del colonialismo

11:55 a. m. Conx Moya 0 Comments




En 1976, cuando el Sahara Occidental dejó de ser español tras el abandono de la metrópoli, se publicó el Real Decreto 2258/1976, que daba a los saharauis la posibilidad de optar por la nacionalidad española si en el plazo de un año comparecían ante el juez encargado del Registro Civil del lugar de su residencia española. Sin embargo, de no hacerlo, teóricamente se renunciaba a la nacionalidad española.

Así España quería lavarse las manos, pero es evidente que en medio de la ocupación del Sahara por dos países, Marruecos y Mauritania, desapariciones, bombardeos, exilio, el terror indiscriminado y la huida, pocos saharauis se enterarían de la publicación de aquel decreto, y menos saharauis aún tendrían la oportunidad de viajar a España para ratificar su nacionalidad española. Los saharauis son saharauis, esa es su nacionalidad, y aquella fue una más de las trampas del colonialismo.

Es el juego sucio de los colonizadores, que expolian a las colonias que invadieron y luego las dejan vergonzosamente tiradas. Como cuenta Eduardo Galeano en su libro "Espejos", de lectura más que recomendada.

"Caras y caretas". En vísperas del asalto de cada aldea, el Requerimiento de Obediencia explicaba a los indios que Dios había venido al mundo y que había dejado en su lugar a san Pedro y que san Pedro tenía por sucesor al Santo Padre y que el Santo Padre había hecho merced a la Reina de Castilla de toda esta tierra y que por eso debían irse de aquí o pagar tributo en oro y que en caso de negativa o derrota se les haría la guerra y ellos serían convertidos en esclavos y también sus mujeres y sus hijos. Este Requerimiento se leía en el monte, en plena noche, en lengua castellana y sin intérprete, en presencia del notario y de ningún indio".

Lo más triste es que ni siquiera podemos decir que el abandono del Sahara ocurrió hace varios siglos. La suerte de los saharauis es una herida que sigue supurando hasta el día de hoy.

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