Sonajero, una delicia de Zahra Hasnaui

11:20 a. m. Conx Moya 0 Comments

Empecé a escribir ‘Delicias saharauis’ allá por 2008. No podía contener el entusiasmo que sentía por todo lo que iba descubriendo de aquel pueblo que me había adoptado ocho años atrás. Al año de visitar los campamentos tuve la suerte de formar parte de una maravillosa familia saharaui, que es la mía, llena de hombres y mujeres de arte y cultura. La experiencia que iniciamos en ‘Poemario por un Sahara Libre’ me llevó además a conocer a seres extraordinarios, envueltos en una lucha titánica a la que han entregado su vida, llenos de fe y esperanza en el regreso a una tierra que aman con pasión y dolor. Tomé la lucha como mía, y forma parte de mi día a día, “no hay un solo día en el que no piense en el Sahara”. Es así.
Todas aquellas vivencias, experiencias, anécdotas, historias, tradiciones, poesía, aquellas increíbles personas, inspiraron el libro en el que plasmé lo mejor que pude, con los ojos muy abiertos y totalmente entregada, el perfume saharaui. Son mis delicias, escogí algunas pero historias hay miles. Sólo hay que estar atentos, observar y escuchar la hondura de los saharauis, una fuente inagotable de saber. 'Delicias saharauis' es un libro que recoge mi primera mirada, sorprendida, al hondo mundo de la cultura, las tradiciones, la badia, y las vivencias de tantas mujeres y hombres saharauis que luchan cada segundo para recuperar lo que les quitaron por la fuerza e injustamente.
La última alegría que me proporciona el libro viene de la mano de mi hermana Zahra Hasnaui, la gran poeta saharaui en español, una saharauia llena de talento, fuerza y arrebatadora presencia, quien la conoce bien lo sabe, quien la ha visto recitar no la olvida. Zahra ha compuesto un bello poema inspirado en la leyenda saharaui de la piedra de hayrit guiyim, la piedra de la fortuna. Me siento especialmente feliz por ello. Gracias Zahra, es el mejor regalo que podías hacerme.
“El libro no sólo es una delicia, insisto en la adjetivación. También es inspirador. Gracias a Conx, descubrí una leyenda que me inspiró para el poema Sonajero”. Zahra Hasnaui.
Sonajero
Estaba absorta descifrando lomas tiriseñas
cuando por accidente sonaron las notas de la fortuna.
Despertó la música el suspendido compás de la esperanza.
Me sorprende el aire salado
desbocando con su abrazo mi gastado corazón.
Las olas veladas hablan de la ciudad lejana.
Y contengo la emoción al acariciar memorias
y espumas azules desprendidas de notas de paz.
Deambulo entre claros y oscuros, aquí y allá,
tras la silueta aguamarina para encontrarme
en un llano de higos y dátiles verdes
y una cabra alimentando a tres cabritos,
que en la distancia me sonríen con dientes caninos.
Con gesto quedo y lento, no se entere el norteño,
agito el sonajero para alejar el pecado capital.
Lo arrimo para escuchar su caracola caliza
soplar el canto de gaviotas perdidas,
de flamencos pacientes en orillas añiles,
de aguas que no olvidan.
Cerré los ojos, queriendo espantar el exilio.
Y dentro, muy adentro, guardé la fortuna.

Hayrit guiyim, la piedra de la fortuna
Existe una piedra en el Sahara, que suena cuando la agitas, como un sonajero prehistórico. Se llama hayrit guiyim y cuenta la leyenda que quien la encuentre será afortunado para siempre. Los niños la buscaban en el badía y pocos de los que la encuentran lo reconocen, quieren alejar el fantasma de la envidia de sus jaimas. En hassania se dice abrac men hayrit guiyim (tienes tanta suerte como la que da hayrit guiyim). Y dime, ¿sabes lo que esconde en su interior?
Delicias saharauis, Conchi Moya

Ver libro http://www.bubok.es/libros/6909/delicias-saharauis