Club de lectura. “Baroja con abrigo” y “Kafka con sombrero”, sobre autores, cubiertas, portadas, bibliotecas y manías

12:44 a. m. Conx Moya 0 Comments



Comienzo mi segundo Gabinete de Lectura en La Central, una propuesta repleta de libros, autores, traductores, críticos y editores que nos trae Jesús Casals. El inicio no puede ser más sorprendente: dos pequeños, muy pequeños, libros ilustrados, en precioso formato cuadrado, bellamente editados por Nórdica Editorial, una de esas “pequeñas, independientes y jóvenes editoriales”, que cada día están más asentadas y tienen una trayectoria más sólida. Las propuestas son “Baroja con abrigo” y “Kafka con sombrero” con texto de Jesús Marchamalo (escritor, periodista y divulgador literario) e ilustraciones de Antonio Santos (escultor y artista gráfico). La propuesta, que en un principio me deja tan sorprendida, resulta no ser poca cosa. Dos breves pero jugosas biografías ilustradas que llevan a adentrarse o a releer la obra de dos clásicos como son Baroja y Kafka, llenas de curiosidades y detalles primorosamente narrados y exquisitamente ilustrados.
Al Gabinete del 5 de mayo, además de Marchamalo y Santos, se unió el editor de Nórdica Diego Moreno. A él le tocaron las flores, los autores valoraron muy positivamente el trabajo de Nórdica. Jesús Marchamalo destacó que la editorial ha conseguido “revolucionar el mercado del libro” y se congratuló por la apuesta de estas pequeñas editoriales que cuidan tanto sus publicaciones y sus autores y entienden el libro como “un modo exquisito de comunicar algo”.
Creo firmemente en la tremenda importancia de la portada de un libro, y si además puede contar con una ilustración o una obra gráfica creada expresamente para ese libro sin duda el conjunto gana infinito. He tenido la suerte de contar con varios artistas que nos han hecho diferentes trabajos para algunos proyectos literarios. Pocas cosas producen tanta emoción como descubrir la manera en que el artista interpreta con su mirada especial aquello que has escrito, ideado o imaginado. En esa línea fue la intervención de Antonio Santos, más aún porque ambos libros cuentan con ilustraciones en el interior; según nos explicó el artista se trata de linóleos.
En efecto, según el editor Diego Moreno “el ilustrador en un volumen ilustrado es tan autor como el escritor”. Explicó que estos libros surgieron de manera informal pero se han acabado convirtiendo en una colección, de hecho ya hay autor elegido para el próximo libro. El de “Baroja con abrigo” surgió como un regalo de Navidad para varios amigos; Marchamalo propuso a Santos que lo ilustrara. Pero tras una conversación con Diego decidieron sacarlo como libro. Como la edición salió muy bien se sacó un segundo volumen con Kafka como protagonista y ahora se ha decidido seguir con la  colección. Marchamalo explicó que “Retrato de Baroja con abrigo” se escribió primero como un artículo por encargo para la revista Pasajes de la Universidad de Valencia, en 2011.
Como explica el autor “es un reto condensar una biografía tan extensa en tan poco espacio (…) Me gusta resumir al máximo la vida de un escritor conocido a partir de un gesto o de una manía que le define”. Pero a pesar de su brevedad, estas pequeñas biografías son trabajos muy documentados. Marchamalo ha leído varias biografías sobre los autores en cuestión y ambos han releído las obras de ambos autores. Jesús Marchamalo se definió como “lento, pesado y tranquilo escribiendo”. Bromeó: “Vengo del periodismo y estas extensiones de la literatura casi asustan”, afirmación que queda desmentida vista la cantidad de libros que ha publicado. “Soy lento, me gusta cuidar lo que escribo y hacerlo con tiempo. No pretendo hacer carrera literaria”. Toda una declaración de intenciones. Sus publicaciones hablan sobre literatura y sobre libros. “Desde hace tiempo me interesa lo que tiene que ver con la lectura, los autores y las bibliotecas”. Como periodista cultural, gran parte de su trabajo tiene que ver con esos temas. Algunas de sus obras son “Donde se guardan los libros” (2011), sobre bibliotecas de conocidos autores; “Las bibliotecas perdidas” (2008), sobre bibliotecas desaparecidas de destacados autores como las de Pedro Salinas, Pío Baroja o Bergamín que desaparecieron o se quemaron en la Guerra Civil; “39 escritores y medio” (2007), perfiles breves y poco protocolarios de escritores; o “44 escritores de la literatura universal” (2009), retratos de escritores contemporáneos internacionales.
Y ya que estábamos hablando sobre libros que condensan con tanto talento la vida de dos enormes autores de la literatura universal, se inició en ese momento en el Gabinete una interesante conversación sobre la importancia de la biografía en la obra de los autores. Marchamalo reconoce que le interesa “acercarse a la obra de un autor a través de su vida" y reflexionó sobre las ideas preconcebidas, y muchas veces incorrectas, que tenemos en relación a los autores. La vida de algunos escritores es completamente coherente con su escritura, es el caso de F. Scott Fitzgerald. Pero hay otros cuya obra puede ir mucho más allá de su propia vida, Marchamalo nombró a Tolstoi y su Ana Karenina. Por último nombró a autores que tienen una vida tremendamente pintoresca, como sucedió con Raúl J. Sender, que se construyó un personaje incluso por encima de su obra.
En definitiva, un Gabinete en el que se habló sobre autores, cubiertas, portadas, bibliotecas y manías al escribir de los grandes autores, escritores que son en sí mismos (o se han creado) personajes. Recibimos una enriquecedora reflexión, el libro es un todo y lo forma un equipo que debe encajar todas las piezas, de ahí la importancia de que todas las partes de la cadena sean respetadas y se les deje hacer su trabajo.