‘El cielo de Lima’, de Juan Gómez Bárcena. Lo fascinante y peligroso de la idealización

2:43 p. m. Conx Moya 0 Comments


Esperando empezar el Gabinete de Lectura de La Central
Las fascinaciones virtuales a través de la palabra y sin que medie contacto personal con el otro no son un invento de internet y las redes sociales. Hace muchos, muchos años, la gente se enamoraba por correspondencia, a través de largas y encendidas misivas. Los poetas románticos contactaban por carta con jóvenes desconocidas y etéreas a las que convertían en sus musas. Como sucede en la actualidad, esos amoríos idealizados casi siempre escondían muchas trampas y desagradables sorpresas.
A partir de una anécdota real, la relación epistolar y posterior enamoramiento del gran poeta Juan Ramón Jiménez con una joven de la alta sociedad peruana, Georgina Hübner,  que resultó ser un invento de dos jóvenes limeños, el escritor cántabro Juan Gómez Bárcens ha escrito un magnífico y curioso libro, ‘El cielo de Lima’, que hemos leído este mes en nuestro Gabinete de Lectura de La Central. La novela obtuvo, entre otros, el Premio Ojo Crítico de Narrativa 2014.
Tuvimos la suerte de contar con la presencia del propio autor en el Gabinete del pasado martes 15 de marzo, acompañado por Pablo Mazo, editor de Salto de Página. Gómez Bárcena nos dio muchas pistas sobre el proceso de escritura y documentación, y el aspecto formal  de la novela. Por ejemplo, un aspecto a destacar es que la novela está narrada en presente, “para darle mayor cercanía”, según el autor. Siempre es un placer para un lector contar con el propio autor para que desentrañe muchos de los recovecos de su novela, preguntarle dudas y satisfacer curiosidades, como darnos la clave de la misteriosa frase de la pequeña prostituta polaca, cuyo significado, más allá de las elucubraciones de Carlos es: “Quiero volver a casa”.
Gómez Bárcenas confesó que conoció por casualidad la historia de Juan Ramón y Georgina en el colegio. Años más tarde, mientras vivía en México por una beca literaria, recordó la historia mientras escribía su libro de relatos ‘Los que duermen’ y comenzó a documentarse. Pensó primero en escribir un relato pero vio que aquella anécdota daba para más. También decidió desde el principio que lo que resultaba interesante, por encima de la reacción del propio Juan Ramon, era el punto de vista de los dos jóvenes. Gomez Bárcena, partidario de que los protagonistas sean los personajes activos en lugar de los pasivos “porque son los que hacen avanzar la historia”, no encontró nada relevante en la actuación de Juan Ramon en este asunto para hacerle protagonista de la novela. “Me parecía un personaje débil. No tenía intención de hacer un biopic”, asegura Gomez Bárcena, “no habría sido creíble. Las cartas del poeta en esa época son de un desesperado romántico, no nos habríamos creído el tono”.
Los dos personajes protagonistas son Carlos Rodríguez y José Gálvez, dos señoritos limeños, uno de cuna, y otro por los negocios de su padre, “nuevo rico” gracias al negocio del caucho, que juegan a ser poetas y malditos. Urden el juego de cartas con Juan Ramón creando a la joven Georgina, con el propósito de convertirla en musa del poeta y provocar que escriba un gran poema en su honor. Gómez Bárcena nos confesó que le costó encontrar el tono y desarrollar el cuerpo de la historia. Al no hallar apenas información sobre Carlos Rodríguez el autor decidió que era el adecuado para ser el protagonista de la novela. José Gálvez Barrenechea publicó poesía y ocupó importantes cargos políticos tales como Vicepresidente de Perú o Presidente del Senado Peruano.
En la novela se recogen las terribles desigualdades sociales de principios del pasado siglo, cuando los burgueses se caracterizaban por el derroche y los gastos obscenos (como dar champán a los caballos, llevar la ropa a lavar a Lisboa o quemar billetes) para demostrar la riqueza familiar. Un mundo además lleno de dobleces y apariencias. “(…) los burgueses no son tanto por lo que cuentan si no por lo que callan. Por la vasta extensión de sí mismos que han aprendido a cubrir tras un discreto, decoroso silencio”.
Hay que situarse en el contexto. Difícil esperar otra cosa entre la clase alta a principios del siglo XX, colmo del clasismo y el racismo y sin ninguna conciencia social. Carlos entrará en contacto con los huelguistas del puerto de manera tangencial, se convertirá sin. ningún mérito en héroe por un instante, realizará algunas lecturas, pero su intención no irá mas allá. Se trata de un personaje débil y de alguna manera pasivo, que siempre acabará haciendo lo que se espera de él por su condición. El autor nos confesó que tuvo desde el principio la intención de que el personaje débil fuera el que actuara y tomara las riendas en el desenlace.
Se considera Gomez Bárcena un “autor de mapa”, porque le gusta tener los libros planificados, aunque luego, según confesó “acaben siendo muy diferentes”. Es el caso de ‘El cielo de Lima’, que comenzó a gestarse cuando el autor estaba esperando a que se publicase su libro de relatos.
En cuanto cómo se documentó para escribir la novela, el autor explica que nunca viajó a Lima. Por una parte, le resultó complicado que la acción transcurriera en 1904, ya que no hay demasiada información sobre Historia de Latinoamérica a principios del siglo XX, en contraposición con todo lo que se ha escrito sobre las dictaduras y posteriores revoluciones latinoamericanas. Pero por otra parte jugó con la ventaja de que ya no quedan personas que vivieran aquella época. Nos confesó que no fue muy exhaustivo en la búsqueda de información pero sí decidió centrarse en una serie de temas a los que podía sacar partido: la prostitución, la fiebre del caucho (gracias a la que el padre de Carlos había amasado una enorme fortuna), un libro del propio Jose Gálvez sobre costumbres limeñas le dio la pista sobre “las tapadas”. Lo que le preocupaba era que fuera verosímil, no tanto que fuera real, y cuidar el uso del lenguaje. En aquella época la aristocracia limeña hablaba como los españoles, de esta forma no tuvo que americanizar el lenguaje.
El tema central de ‘El cielo de Lima’ es la idealización del amor, lo peligroso que resulta tener sólo esa idealización, enamorarse de la propia creación. De alguna manera la anécdota del enamoramiento por carta entronca con la realidad virtual y las relaciones por internet y por redes sociales de la época actual. Los amigos crearon un personaje, Georgina Hübner, admiradora de los versos de Juan Ramón, frágil, enfermiza y cultivada. El autor reconoció en este aspecto la influencia de una película clásica como ‘Vértigo’, de Hitchcock en cuanto a esa idealización amorosa. La escena en que Carlos viste a la prostituta para convertirla en otra mujer es un homenaje a la escena de la película en la que James Stewart viste a Kim Novak para que sea otra. Las cartas que aparecen en la novela son inventadas, excepto la primera carta de él y el inicio de una carta de Georgina. El autor nos explicó que no se conservan las cartas, salvo algunos fragmentos. Planteó la hipótesis de que pudieran existir pero se mantengan escondidas.
Jesus Casals trajo a colación el libro que recoge las cartas de Pedro Salinas a Catherine Whitmore. Gomez Bárcena describe estas relaciones epistolares como un “gran artefacto de idealización a distancia”. A través de su relación epistolar con Georgina, Juan Ramon se hacía con una musa inalcanzable. Estas musas lejanas que “no se veían enturbiadas por la vida cotidiana”, y que tanto atraían a los escritores de aquella época.
En la novela también se reflexiona sobre el hecho de la creación y las dudas del creador, las inseguridades y miedos que todo escritor conoce: “Nadie que no sea un necio puede confiar ciegamente en algo tan frágil como las palabras”. En la novela se entra en la meta ficción: el hecho de escribir una novela dentro de la misma novela. Doble juego de espejos en el que el narrador habla como un escritor del siglo XXI. El personaje del escribidor de cartas tiene mucho que ver con una visión postmoderna del narrador. Resulta algo anacrónico pero a la vez “divertido”. Un personaje especialmente conseguido es el del escribidor, que a la vez es un ayudante del narrador para difundir sus tesis. "Me divertía", afirma el autor. La obra está llena de homenajes literarios, transmite amor por la literatura. Gomez Bárcena estuvo de acuerdo con la apreciación de Jesus Casals, coordinador del Gabinete de Lectura, de que ‘El cielo de Lima’ rinde homenaje a ‘Los detectives salvajes’ de Roberto Bolaño.
Es ‘El cielo de Lima’ una novela deliciosa que bebe de los clásicos, pero con un punto moderno gracias a los juegos de un Gómez Bárcenas que ha debido disfrutar escribiéndolo, algo que sin duda transmite al lector.
‘El cielo de Lima’, de Juan Gómez Bárcena. Editorial Salto de Página. 320 páginas. Abril de 2014

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