“Encore Trasatlántico” viaja con música y libros en Viaje al centro de la noche, RNE

12:32 a. m. Conx Moya 0 Comments


En el programa Viaje al centro de la noche de RNE, Pedro Escobar, editor de “Encore Trasatlántico” y yo “Viajamos con poco”, con Amaya Prieto y Javier Hernández. Huyendo de ese demasiado de todo. “Música y palabra. Mucho que se hace con muy poco”. Escritores inspirados por músicos y música. Llegamos cargados de música y literatura a la Casa de la Radio en Prado del Rey y de ilusión y de emoción y de ganas de contar sobre este proyecto en el que he tenido la enorme fortuna de embarcarme gracias a la gentileza de Pedro Escobar. “Gestor”, dice él, pero sin duda alma mater de una antología de relatos sobre rock mexicano y español en el que hemos participado diferentes ilustradores y veintiún escritores, que venimos del periodismo, la literatura e incluso la música. El eje del libro es un tema que nos apasiona, la música, que ha inspirado ficción e ilustraciones. Un libro que existe en papel gracias al esfuerzo de Pedro. “Somos humanos, nos encanta tocar los libros, leerlos, tocarlos, prestarlos a alguien, subrayarlos incluso”, dice. A mí me gustan los dos formatos,  libro electrónico y en papel, pero no hay duda de que es un gusto tener el “Encore Trasatlántico” en formato físico.
“Me encanta leer, me encanta escribir y me encanta la música, así que pensé que esta era una manera interesante de conectar todo”, explico. Mi participación en el libro va de la mano de la canción “El gran circo”, del grupo mexicano Maldita Vecindad, banda que conocí gracias a un CD de apoyo a nuestra radio libre Radio Resistencia, allá por los años 90. En el disco se recogía música latinoamericana rebelde y de combate, de donde parte la historia que incluyo en el libro. En la historia también se realiza una reflexión sobre el rock urbano de los ochenta y los noventa, y sobre la fusión del rock con otros estilos. Una llamada a abrir la mente y descubrir nuevos estilos, más allá del omnipresente rock anglosajón.
Reflexionamos también sobre la abrumadora presencia de la música en inglés en la radio española. Pedro recuerda la importancia del rock hecho en español en Latinoamérica y la mirada hacia la música española que se hace desde allí. Muchas bandas han hecho escuela, como Radio Futura o Fermín Muguruza, presentes en el “Encore Trasatlántico”, una antología que conecta México y España a través de una “lengua que nos une”. 
Nuestro editor reivindica el poder de la música para despertar nuestra imaginación, “porque una canción no se acaba cuando termina el track, genera otro tipo de historias”. Canciones que “hablan de ti, aunque hayan surgido a miles de kilómetros de distancia, en un país que no conoces”. Esas canciones que hablan de nosotros. “Tenemos derecho a imaginar, cuando la realidad nos lastima, cuando nos parece más asfixiante siempre existe la posibilidad de imaginar”.
Mi relato “Gozando de los sones rebeldes” encuentra similitudes entre jóvenes que aman la música, aunque se encuentren a miles de kilómetros, sean de una zona marginal de México o de un barrio como Vallecas, en Madrid. Es un viaje del que vamos de la mano. Se trata de un relato de descubrimiento y crecimiento, partiendo del rock de barrio, del rock gitano de inicios de los ochenta, el rock anglosajón que adora uno de los personajes y el rock mestizo. En el relato tiene mucho que ver mi infancia, muy marcada por el barrio de mi abuela en Vallecas, con aquellas casas bajas que levantaban los vecinos como podían tras su llegada desde los pueblos para buscarse la vida. Encontré similitudes con las vecindades de la Ciudad de México, en mi relato México DF, y los descampados de aquella Vallecas de mi niñez. Está escrito con la idea de que abramos los ojos, nos quitemos clichés y prejuicios. Los cuatro estamos de acuerdo en que el rock urbano, reivindicativo y social va siendo poco a poco cosa del pasado, que el rock español actual ha perdido aquel tinte. Ese carácter reivindicativo lo ha recogido el rap en España, no tanto en México, donde Pedro explica que sigue habiendo una escena punk y ska que hablan de las cosas que preocupan a la gente.
En “Encore Trasatlántico” hay barrio, tauromaquia, desaparecidos que siguen entre nosotros, personas que vuelven del coma, múltiples historias. “Un ejercicio de imaginación puramente lúdico”. Como es el caso del relato protagonizado por Tino Casal y escrito por Juan Pablo Rovira, que recoge la leyenda urbana de que el cantante no ha muerto, sino que habita otro (sorprendente) cuerpo. O Camarón de la Isla, que aparece en el cuento de Pedro, y su imaginario encuentro con el compositor mexicano Jaime López. O el cuento sobre los 43 jóvenes mexicanos desaparecidos, del cuento de Alberto Chimal, relacionada con la canción de Radio Futura “Lluvia del porvenir”, cuya letra parecía adelantar en los años ochenta lo que sucedería años después, bajo la premisa de que los estudiantes siguen existiendo en alguna otra dimensión.
Javier nos pregunta si está en el mestizaje el futuro del rock and roll. Puede ser, aunque el mestizaje viene de lejos. Yo empecé a seguir estas mezclas en los noventa, me sentía más cercana al rock y gracias a la radio empecé a escuchar otras cosas. El mestizaje siempre es bueno, como sucede con la forma de tocar la guitarra eléctrica de los saharauis, con esas “afinaciones marcianas” que vuelven locos a los músicos occidentales. En el arte no hay que poner barreras nunca. Ojalá nos queden por ver muchas cosas interesantes y muchas mezclas.
El libro está empezando su andadura, “está muy fresquecito todavía”, como dice Pedro. Nos queda saber si los músicos que aparecen se quedarán contentos con haber inspirado otro tipo de creación a partir de su música. Pedro resalta que la edición independiente y la distribución en internet han funcionado muy bien en México. Como explica el editor “son libros de autor”, parten de la economía colaborativa, de los esfuerzos en común, financiados sin el respaldo de una editorial. “El hecho de que estemos aquí, que es un privilegio, quiere decir que los espacios existen si tienes algo que decir”, afirma Pedro para finalizar una entrevista que ha resultado todo un placer.
Unos minutos antes de la entrevista conozco a Pedro y a Gina en Tirso de Molina, donde viene a recogernos el coche de producción de Radio Nacional. Por el camino los tres vamos hablando de música, literatura, creación, radio, independencia, todas esas pasiones que nos unen. Nos reconocemos como esa clase de seres que hacen cosas con el corazón, que van donde les llevan sus impulsos, locos por el arte y con ganas de hacer cosas en comunidad. Participar en “Encore Trasatlántico” ha sido una suerte que me ha traído y sé que me traerá muchas satisfacciones. Los tres entramos encantados al edificio de la Casa de la Radio en Prado del Rey. Por suerte no nos perdemos en el laberinto de pasillos. En la sala de espera nos hacemos fotos, con sonrisas nerviosas y encantadas. Estamos en la radio para hablar de nuestro libro.
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Viaje al centro de la noche. Viajamos con poco. 11/11/2017



       
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