Taradenet. La lluvia compensará lo que haya destruido

Hay una lluvia que los saharauis llaman taradanet, muy esperada y bienvenida en la badia. Llueve menudo y despacio pero sin parar durante mucho tiempo. De esta forma la tierra se empapa, el agua no se pierde y fecunda suavemente la tierra. Esa lluvia dará lugar a verdes y crujientes pastos para los dromedarios, alimentará los pozos, refrescará el ambiente, traerá con suerte el terfas, la seta preferida de los saharauis, y despertará la vida que duerme en el desierto. Los nómadas surcarán con sus rebaños las inmensidades de la badia y la llenarán de jaimas.
Esa lluvia que es bendición en la badia trae la desgracia a la hamada. Taradanet en los campamentos reblandece los ladrillos de adobe, empapa despacio y a conciencia los cuartos, y acaba tirando al suelo los precarios hogares refugiados. Pero a pesar del mal que haga en los campamentos los saharauis pondrán al mal tiempo buena cara. Llevarán sus jaimas a la badia, los ancianos acamparán con sus familias en los territorios liberados, donde respirarán el aire de la libertad, beberán el agua de su tierra y la leche de los dromedarios pastando libres.
Shab taslah eli jaseret. La lluvia compensará lo que haya destruido, reza el proverbio saharaui.
Esa lluvia que es bendición en la badia trae la desgracia a la hamada. Taradanet en los campamentos reblandece los ladrillos de adobe, empapa despacio y a conciencia los cuartos, y acaba tirando al suelo los precarios hogares refugiados. Pero a pesar del mal que haga en los campamentos los saharauis pondrán al mal tiempo buena cara. Llevarán sus jaimas a la badia, los ancianos acamparán con sus familias en los territorios liberados, donde respirarán el aire de la libertad, beberán el agua de su tierra y la leche de los dromedarios pastando libres.
Shab taslah eli jaseret. La lluvia compensará lo que haya destruido, reza el proverbio saharaui.





Existe una piedra en el Sahara, que suena cuando la agitas, como un sonajero prehistórico. Se llama hayrit guiyim y cuenta la leyenda que quien la encuentre será afortunado para siempre. Los niños la buscaban en el badia y pocos de los que la encuentran lo reconocen, quieren alejar el fantasma de la envidia de sus jaimas. En hassania se dice abrac men hayrit guiyim (tienes tanta suerte como la que da hayrit guiyim). Y dime, ¿sabes lo que esconde en su interior?