Mostrando entradas con la etiqueta Poesía. Mostrar todas las entradas

La poesía que surge de “El silencio de las nubes” de Zahra Hasnaui


Texto publicado en Literafricas, 15 octubre, 2018
Zahra Hasnaui es heredera de la rica tradición oral de los hombres y mujeres saharauis, que se pierde en la noche de los tiempos. Es integrante de la Generación de la Amistad, el grupo de escritores saharauis que crean en español, segunda lengua de los saharauis. Es el idioma elegido por ellos como herramienta de creación, porque como dicen “piensan, hablan, sienten, sueñan y escriben sus poemas” también en el idioma de la metrópoli, el único legado que dejó España tras cien años de colonización, vehículo de relación con los pueblos de España y Latinoamérica con quienes tienen un pasado común.
A Zahra, filóloga y profesora, las circunstancias, en forma de invasión marroquí del Sahara Occidental, la convirtieron en locutora de radio, activista y escritora. Los saharauis respiran poesía desde que nacen pero de alguna manera la lucha contra la ocupación ha llevado a estos escritores a dar a conocer su causa a través de la cultura. Porque, como dice el poeta saharaui Ebnu, los saharauis no pueden escribir sobre flores, amor o belleza mientras su pueblo resista en unos campos de refugiados, en territorio ocupado, o disperso por todo el mundo.
A Zahra por supuesto hay que leerla. Pero no conoceremos toda su dimensión hasta que la escuchemos recitar sus poemas. Su tono, su forma de hablar, sus silencios (cómo maneja los silencios), su mirada o su forma de colocarse la melhfa (el etéreo manto de color que visten las mujeres saharauis), todo ello es poesía. Zahra, la flor, es poesía en movimiento. He tenido la suerte de acompañarla y disfrutarla en diferentes actividades y recitales, donde ha abanderado desde el frente cultural la justa lucha de su gente.
Desde la constitución de Generación de la Amistad Saharaui en 2005, Zahra ha participado en una veintena de antologías de poesía y narrativa saharaui en español, editadas en España, Francia, Inglaterra, Argentina, Uruguay o Venezuela, entre otros países. Zahra une a su condición de escritora la de ser mujer, inmigrante y refugiada. En un panorama literario como el español se hace especialmente complicado publicar. Pero al fin este año 2018 el primer poemario de Zahra Hasnaui en solitario ha visto la luz. El silencio de las nubes ha pasado a formar parte del catálogo de la editorial sevillana Extravertida Editorial.
Sobre su primer poemario Zahra afirma que no ha sentido “ningún pudor en reflejar en el libro el sentir saharaui”. El título tiene relación con el nombre que reciben los saharauis “Hijos de la nube”, los nómadas que siempre iban tras la lluvia, fuente de pastos y vida. “Cuando yo era pequeña, en el Sahara, mi abuela me obligaba a salir a la badia, al desierto, pero yo no sabía apreciarlo, me parecía muy aburrido. Ahora añoro el desierto con desesperación”, recuerda Zahra. Por culpa de la ocupación los saharauis no pueden circular libremente por el desierto. “Aquella vida ha desaparecido y las nubes se han quedado en silencio”.
Algunos de los poemas de El silencio de las nubes son “Lento pero viene”, dedicado a la esperanza del día de regreso a la tierra; “Saharauia”, sobre las mujeres saharauis que de la nada levantaron los campamentos de refugiados saharauis; o “Voces”, que habla de los saharauis que resisten desde hace más de cuarenta años en los territorios ocupados.
-------------

Presentación de “Las órdenes” de Pilar Adón, el deseo de escapar del refugio


En la mañana del sábado 14 de abril nos hemos reunido un grupo de lectores de la poesía de Pilar Adón para acompañarla en la presentación de “Las órdenes”, su nuevo libro de poemas. La cita ha tenido lugar en La semillera, una preciosa librería-hogar, como dice su editora Elena Medel.
Elena y Pilar han mantenido la “tradición” de presentar el libro a través de un diálogo entre ambas sobre esos poemas “valientes”, como los define la editora. “Las órdenes” es el tercer poemario que Pilar publica en La Bella Varsovia, tras “La hija del cazador” y “Mente animal”.
En palabras de Elena, la escritura de Pilar “se asemeja a una colmena, con celdas que van llenándose de historias y pequeñas conversaciones y diálogos que van forjándose entre sus libros”. La editora considera que “Las órdenes” es “el mejor libro de Pilar”, teniendo en cuenta que la poesía es el eje fundamental de su escritura. Si bien, los anteriores poemarios de Pilar están relacionados entre sí y también con la novela “Las efímeras” y “La vida sumergida”, su último libro de relatos, en “Las órdenes” hay intenciones que no estaban en sus otros libros.  Elena cree que con este poemario la autora “ha abierto una línea nueva”.
Pilar Adón se muestra de acuerdo con la opinión de su editora. “Ha habido un cambio”, reconoce, aunque no ha sido fruto de una intención previa a la hora de escribir. “Lo hice obedeciendo a la experiencia y la evolución”. De nuevo se repiten algunos de sus temas recurrentes, como el miedo, la dependencia o la naturaleza. Pero “la búsqueda consciente de la verdad” que ha acometido en este libro ha desembocado en “el texto más desnudo que he escrito en mi vida” con una desnudez que, en palabras de la autora, “roza la pornografía”. Pilar reconoce que es un poemario “sin ningún artificio” que la ha llevado a quedar “demasiado expuesta, he puesto toda la carne en el asador”. Sobre “Las órdenes”, que ya va por su segunda edición a pesar de su reciente salida al mercado, ya se ha dicho que es el mejor libro de Pilar Adón, incluyendo su trabajo en prosa. Ella se muestra satisfecha con el resultado pero al mismo tiempo avanza que no va a volver a exponerse de tal manera.
A la pregunta de Elena Medel en relación al título del poemario, Pilar explica que tiene que ver con “un miedo concreto, específico, muy centrado en mi experiencia con la familia”. El título remite a las órdenes familiares, “de las que quieres huir pero no puedes, estás anclado de por vida a esa unión, a ese anclaje emocional, que crea dependencia”. También remite, según explica Pilar, al “orden jerárquico en las familias”, en el que se encuentran “los padres en la cima, luego el hermano y luego la mujer, en un orden piramidal”. Estas relaciones se basan en el “esto es lo que hay”, lo que genera “una rebeldía callada”. Esa rebeldía es la que “te hace perseverar para poder salir, para quitar esos obstáculos”. Esas luchas “son las que nos han hecho más fuertes pero al mismo tiempo generan una sensación de culpabilidad por no ser la hija perfecta”.
Uno de los temas que se repiten en el nuevo poemario de Pilar es la percepción de que en el lugar “donde crees que estás seguro, en realidad no lo estás”. Así, la familia y el hogar son entendidos como algo contrario al refugio. Hay además una reflexión sobre los cuidados.
Pilar explica que las relaciones de cuidado y dependencia son “el gran tema” del poemario, “junto con el miedo y el deseo de huir”. Ese querer y no querer estar “es paradójico y difícil de explicar”. Recuerda que el escritor “es el gran ausente, debido al afán por estar en nuestra realidad”. La autora recuerda que decidió desde muy joven no ser madre pero aun así siempre hay alguien a quien cuidar. El hogar como lugar acogedor “es contradictorio porque a la vez es un lugar del que queremos salir pero del que al final no podemos escapar”. El amor a la familia se ve a la vez como “doloroso”.
Como novedad en este poemario está presente una honda reflexión por la preocupación sobre el lenguaje y la manera de nombrar. “No sé muy bien por dónde voy a tirar ahora”, reconoce Pilar. “Actualmente me veo obsesionada por encontrar las palabras justas, por la depuración del lenguaje”. En esta obsesión por encontrar el significado de las palabras se corre el peligro que la literatura “deje de ser creación e imaginación” y pase a convertirse “en un proceso de cincelado y escultura”. Un proceso que a Pilar le da la impresión de que puede ser “peligroso”, concluye.
EL AMOR EN BRUTO no sirve.
Hay que dosificarlo.
Saber domarlo y repartirlo
hasta que se extinga.




Poesía por el Sahara en el Aleatorio. Solidaridad desde la emoción


A ritmo de una canción, “Freedom”, que ilustra uno de los vídeos más optimistas y llenos de esperanza sobre la causa saharaui que he visto nunca, finaliza el recital Poesía por el Sahara celebrado en Aleatorio bar. Organizado para sensibilizar sobre la causa saharaui y en apoyo a la asociación APS Madraza de Ciudad Real, se trata de un evento para concienciar sobre la situación de injusticia que está viviendo el pueblo saharaui desde hace demasiado tiempo. La poesía y el arte permiten explicar el conflicto de una manera efectiva y diferente. Encantados de participar.
Noe de Blas presenta, irradia sonrisa e ilusión desde el diminuto escenario del Aleatorio, el bar de Malasaña donde nos hemos reunido. Da paso a Paula de Juan, cuyos ojos brillan cuando comienza a hablar sobre el Sahara Occidental. Estuvo este año en los campamentos de refugiados, tras haber sido familia acogedora de dos niñas saharauis. Mediante diapositivas y videos Paula explica el conflicto saharaui y pone en contexto la actividad, sobre todo para quienes no conocen el tema del Sahara, porque como nos recuerda, no se estudia en la escuela, ni la universidad, ni se menciona apenas en los medios, a pesar de que hasta 1975 fue una provincia española.
El público que abarrota el Aleatorio aplaude con calidez la poesía de Patty de Frutos y Paloma Camacho, que recitan con emoción desde la intensidad y la hondura. Escandar Algeet, de madre española y padre sirio, armado con sombrero y verso, nos recuerda que casi todo se reduce a la lucha de los de abajo contra los de arriba.
Nos sorprende Rafa Labrador “Psico”, que ganó el Slam Poetry de Ciudad Real en Mayo de este 2017. A través de una poesía recitada con una cadencia que nos acerca al rap, Rafa es un agitador de conciencias. Se inspira en la carta de un niño saharaui, Abdeslam de doce años. Su “carta al español”, decorada con flores, corazones y la bandera del Sahara Occidental, se convierte en poesía de la mano de Rafa. “Tengo una carta en mis manos, que me importa, que me aporta, que ese niño no sabe que tengo en mis manos…”
Bahia Awah recita varios poemas. Elegidos de “Os doy esto desnudo que es mi mano”, una antología solidaria editada en los años 80; del poemario VerSahara, con poetas saharauis y canarios y de su libro “Versos refugiados”, cuenta con la sorpresa de la presencia de Ana Rossetti, una de poetas española referente y madrina de Generación de la Amistad en su Congreso fundacional de 2005. Ana recita poemas de Fernando Quiñones y Zahra Hasnaui y anima a los poetas presentes a conocer y escribir sobre el Sahara Occidental. Ella, que forma parte del grupo Escritores por el Sahara, recuerda el proyecto Bubisher de bibliotecas para fomentar la lectura entre los refugiados saharauis.
La música la ponen Simply Broke, Venezuela y Madrid, ukelele y guitarra. Música minimalista para emociones amplias. Cuando se es solidario también desde la emoción y el arte, nace algo tan bonito como lo vivido en el Aleatorio.  
Poesía por el Sahara. Aleatorio bar. 13 de octubre de 2017












La velada beat de Varasek Editorial. ‘Viaje a la India’, de Gary Snyder




2015 ha sido mi año beat. Descubrí a las mujeres beat (Elise Cowen, Joanne Kyger, Lenore Kandel, Diane di Prima, ruth weiss…) gracias a Annalisa Marín y su recopilación ‘‘Beat Attitude’; el libro ‘Personajes secundarios’ de Joyce Johnson, quien fuera novia de Jack Kerouac y he leído con inmenso placer ‘Los vagabundos del Dharma’, del mencionado autor de ‘On the road’.
Conocemos a los grandes nombres de la “Beat Generation”: Kerouac, Ginsberg, Corso, Cassady, Burroughs… pero gracias a Varasek Editorial hemos tenido acceso a otros poetas que hasta ahora no habían sido traducidos al español. Siguiendo esta senda, el pasado jueves 10 diciembre tuve la suerte de disfrutar de una magnífica velada beat. Naturaleza, budismo, creación, poesía, alcohol, viajes, carretera, espiritualidad, drogas, el universo de la Generación Beat desde la “cueva” de La Central de Callao, un perfecto escenario. Nos trasladaron a una de aquellas veladas nocturnas de poemas, jazz y cerveza. Faltaba, eso sí, el imprescindible humo, cosas de la vida moderna…
Los poetas Andrés Fisher, Benito del Pliego, Marcos Canteli, Antonio Cordero y Enrique Mercado leyeron textos de los autores beat publicados por Varasek. Ellos son los responsables de la colección Buccaneers, que recoge poemarios, tanto de autores underground como de poetas más conocidos, pero siempre desde las premisas de la calidad, el riesgo, la autenticidad y la originalidad. “Publicar es de alguna manera seguir escribiendo a través de estos autores, más que una búsqueda de beneficio material”, afirman. Su pretensión es sacar a luz estos poemas, un tanto escondidos. Como explicaron, “hay mucha vida detrás de estos libros”, que son además un puente con otras culturas, el budismo, la India, China, etc. “El camino es largo pero está sembrado de hermanos en la distancia”, no podemos estar más de acuerdo.
Para la velada se eligieron poemas presentes en los libros editados por Varasek ‘Círculo de hueso’, de Lew Welch y ‘Cualquier día’, de Philip Whalen. Se leyeron algunos haikus de Jack Kerouac, y se nombró ‘Viaje por la india’, de Gary Snyder. Junto con la lectura disfrutamos de una improvisación de jazz con saxo (Javier Escaned) y contrabajo, al estilo de lo que se hacía en la época.
Benito del Pliego leyó textos de Lew Welch, que según él se “adaptan al sonido de los metales, a la fragmentación y al swing, al ir y venir, a estar entre amigos y hacer proyectos con ellos”. Como explican en la web de la editorial, Welch “es el que partió. Gary Snyder le llamó el más dotado, el chico de oro, el poeta que escribía constantemente pero publicó sólo un gran libro, el explorador que perdió el camino, el bebedor y depresivo que intentó aguantarlo todo y no lo consiguió, el hombre que se adentró en los bosques y jamás regresó”. Meticuloso, depresivo, perfeccionista en extremo, Welch nunca alcanzó la notoriedad de sus amigos Snyder y Whale. Su muerte en 1971, con cuarenta y cinco años de edad, estuvo rodeada por el misterio; se adentró en el bosque con un arma y su cuerpo nunca fue encontrado. Kerouac se basó en él para uno de los personajes de ‘Big Sur’.
Philip Whalen fue otro de los protagonistas de la velada. También poeta, budista zen, amigo de Welch y Snyder, los tres formaron una “trinidad” en la que “compartieron vida y poesía” en los años 50. Whalen, al igual que Welch, era uno de esos poetas beat que aún no estaban traducidos al español. Figura clave en la escena literaria de San Francisco, participó en la lectura fundacional de la Six Gallery en octubre de 1955; fue “Warren Coughlin” en ‘Los vagabundos del Dharma’.
Varasek ha publicado una preciosa edición del ‘Viaje a la India’, de Gary Snyder, con muchas fotos de las andanzas del autor y su pareja Joanne Kyrge en el país. Reconozco mi predilección por este hombre, para mí esencialmente bello y mítico, inmortalizado como Japhy Ryder por su amigo Kerouac en la citada ‘Los vagabundos del Dharma’. Adivino que disfrutaré intensamente la lectura de ‘Viaje a la India’.
Finalizo este recorrido con unos haikus de Kerouac, que me encantaron y pude apuntar a toda prisa:
¿Sabes por qué me llaman Jack?... Por eso
Gary Snyder es un haiku lejano.
Muy lejos, la generación beat en medio de un bosque.


Beat Attitude, sí hubo mujeres en la Generación Beat



Presentación de la antología ‘Beat Attitude’, de Annalisa Marí Pegrum, en La Central de Callao, miércoles 29 de abril de 2015.
A los nombres de Jack Kerouac, Allen Ginsberg, Gregory Corso, Neal Cassady, William Burroughs, Lawrence Ferlinghetti o Peter Orlovsky por fin se añaden los de Elise Cowen, Joanne Kyger, Lenore Kandel, Diane di Prima, Denise Levertov, ruth weiss, Janine Pommy Vega, Hettie Jones, Anne Waldman y Mary Norbert Körte. Ellos son las grandes luminarias de la Generación Beat, ellas sus casi desconocidas compañeras.
Pero no sólo, ellas fueron creadoras, artistas, escritoras, poetas. Pagaron muy caro ser mujeres, estar al lado de hombres bellos, provocadores, artistas, hombres duros, atractivos, rebeldes, talentosos, modernos. Si el discurso agitador de aquellos jóvenes era un escándalo entre la sociedad de los años 50, en ellas era simplemente intolerable. Pagaron su osadía con ostracismo, locura, olvido y muerte. La moral de la época no podía perdonar su libertad sexual, su adicción a las drogas, su alejamiento de lo convencional. Lo pagaron muy caro.
En los años 90 Gregory Corso al ser preguntado por la ausencia de mujeres en la generación beat, respondió: “Hubo mujeres, estaban allí, yo las conocí, sus familias las encerraron en manicomios, se les sometía a tratamiento por electrochoque. En los años 50 si eras hombre podías ser un rebelde, pero si eras mujer tu familia te encerraba. Hubo casos, yo las conocí. Algún día alguien escribirá sobre ellas.” Annalisa Marí Pegrum es una de las mujeres que han recuperado la voz de estas creadoras injustamente poco conocidas, con su antología la antología ‘Beat Attitude’, publicada por Bartleby Editores.
Pepo Paz, el editor, destacó como en poco tiempo han logrado sacar la segunda edición del libro, y pronostica que seguirá vendiendo, convirtiéndose en uno de los libros indiscutibles del catálogo de la editorial.
Tomó la palabra a continuación Manuel Rico, director de la colección Bartleby Poesía. Se refirió a su toma de contacto con los poetas beat a través de una antología de Marcos Ricardo Barnatán, publicada en los años 70. Por primera vez en España se abría la ventana a una poesía americana diferente. Llegó en paralelo a la aparición de los novísimos, un momento de innovación en la poesía. La poesía beat es una respuesta poética a la sociedad norteamericana de la época, acomodaticia, cercada por la caza de brujas, la sociedad del “American way of life”. Los jóvenes de la Generación Beat se movilizaron contra aquella sociedad “modélica”, explicó Rico.
La beat fue una generación rompedora que buscaba nuevos horizontes. Se trataba de ofrecer una mirada nueva, mirar a la sociedad desde el fondo de la propia personalidad. Desde el yo, desde una personalidad muy radical, profunda y contestataria, también contra la poesía tradicional. Como explicó Rico, se impuso la imaginación, la libertad, por encima de cualquier regla poética. Partían de una actitud radicalmente individualista; en ocasiones se trataba de un canto a la locura y a la muerte; eran antimarxistas, con posturas vitalistas y a la vez actitudes suicidas; en ellos había una profunda espiritualidad, influencia del budismo y Oriente; pasión por el viaje, contrarios a la ciencia y el maquinismo. En aquellos años no se incluía en las antologías a ninguna mujer.
A continuación Manuel Rico y  Annalisa Marín iniciaron una entusiasta conversación, se nota lo que le encanta a Annalisa su proyecto, sobre el libro. Reproduzco a continuación las notas que pude tomar.
MANUEL RICO: ¿Cuál ha sido el criterio a la hora de antologar?
ANNALISA MARÍ PEGRUM: La primera noticia que tuve sobre estas mujeres fue por un libro que encontré en Australia, "Reconstruyendo a la Generación Beat". A través de mis investigaciones descubrí que la ausencia de las mujeres de esta generación también sucedía en Estados Unidos. No fue hasta el año 2000 cuando empiezan a aparecer sus nombres. Eran compañeras, novias, amigas, amantes, pero primero poetas y artistas alrededor de esta generación. Se nombra a una veintena de mujeres, pero no todas escribieron poesía y no hay constancia de la obra de todas. Otro criterio fue conseguir poemas escritos durante el periodo beat. Sin embargo algunas no publicaron hasta años más tarde. No les fue fácil publicar en el periodo de eclosión de la Generación Beat. Me interesaba encontrar poemas con otra temática: aborto, menstruación, inseguridad, locura, vida cotidiana y tareas domésticas. No niegan lo beat, son beat pero aportan temas nuevos. Algunas de ellas siguen vivas y me siguen pareciendo beat.
MR: En muchos de los poemas se intuyen quejas, victimismo, de manera sutil. Las mujeres se sintieron cautivadas por ellos.
AMP: No siento que se quejen de ellos. La mitificación de la Generación Beat es posterior. Ellas eran compañeras al lado de los hombres. Otra cosa es cuando se mezclan las relaciones personales. No fueron en absoluto personajes secundarios. Estaban allí pero si no se ha dejado constancia de su presencia es otro tema.
MR: En ellas también hay preocupación por problemas sociales.
AMP: Es complicado generalizar sobre diez mujeres tan diferentes. Sí las hay muy políticas, muy activas socialmente, muy contestatarias.
La presentación finalizó con un espectáculo de slam, con la recitación de varios poemas, acompañada con guitarra eléctrica de Brice Verdure. Annalisa recitó en español y Saiban en inglés. Me gustó muchísimo cómo recitó Annalisa los versos con el mantra “No pasa nada” y el momento doloroso e intenso de "Pequeño rezo por los ángeles caídos”, una letanía a través de la que todos pensábamos en aquellos atrapados en abismos de donde es casi imposible salir. Gracias a la maravillosa forma de recitar de Annalisa, oramos por ellos.


Una muestra de lo que hacen... Beat Attitude The Show

“La retirada no es una opción”. Presentación del poemario Mente animal de Pilar Adón.


“En Toledo también llueve a veces”, ironizaba la poeta Pilar Adón durante la presentación de su último poemario en la tarde del jueves 22 de enero en Ámbito Cultural de El Corte Inglés de Callao. Se había comparado 'Mente animal' con la obra del Nobel sueco Tranströmer. El libro de Adón transcurre en la naturaleza sí, pero una naturaleza cainita y nada sublimada, ese mundo rural español crudo y muy real. Los años han llevado al autora a abandonar esos espacios idealizados de sus inicios, “jardines ingleses, espacios idílicos”, y a aterrizar en un escenario muy duro, aunque pasado por el filtro de la literatura.
Acompañaron a Pilar en la presentación de ‘Mente animal’, publicado por la editorial cordobesa La bella Varsovia, Elena Medel, poeta y editora y la periodista Inés Martín Rodrigo, del Área de Cultura de ABC.
Elena Medel se declaró editora de poesía en estos tiempos que corren por pura “militancia”.  “La editorial es el proyecto de mi vida”, afirmó. ‘Mente animal’ está siendo un libro de largo recorrido, salió en mayo pero “un año después sigue teniendo vida, con una segunda edición a punto de salir”. Lectores y libreros siguen entusiasmados con el libro.
Posteriormente tomó la palabra la periodista Inés Martín Rodrigo, que se refirió a 'Mente animal' como un “poemario crudo, latente, intenso, con capacidad de sacudir al lector”. Según Inés “la senda de Pilar en la poesía ha estado plagada de retos, todos ampliamente superados”.
Comenzó entonces una presentación en ese formato entrevista que tan bien funciona. Inés y Pilar se complementaron perfectamente. Pilar estaba de acuerdo en las apreciaciones de la periodista, muchas de ellas incluso novedosas; a pesar de que es difícil ser sorprendida cuando se llevan muchas presentaciones de un libro, la autora parecía estarlo. Ambas coincidieron en destacar que ‘Mente animal’ es, curiosamente, un poemario narrativo y con personajes, una búsqueda de un lugar donde refugiarse, búsqueda infructuosa, porque ese lugar no se encuentra, es más, probablemente no existe.
Pilar explicó que ante sus libros siente algo parecido a lo que debe sentir una madre ante un hijo. Siente pudor al hablar de sus libros, pero ese pudor no está presente mientras está escribiendo. Se habló mucho sobre creación y literatura durante la tarde, de escritura y de necesidad de escribir como un sentimiento físico, “cuando estoy sin escribir siento hambre”, afirmó Pilar. También de los libros como refugio y como cobijo. A pesar de que la literatura ha llevado a la autora a renunciar a muchas cosas no podría dejarla jamás, “la retirada no es una opción”, concluyó.
A pesar del lirismo Adón trata en el poemario temas muy duros. Como el suicidio. Inés hizo mención al verso “Qué mejor reclamo para el suicida que el cielo azul”. La autora recordó que muchas de sus escritoras de referencia, como Silvia Plath o Virginia Woolf, “las dramas de la tragedia”, acabaron suicidándose. “En la época juvenil se tiende a confundir el genio con la locura, lo que es muy peligroso. No hay nada peor que llegar a una conclusión así, no hay que llegar a tal grado de sufrimiento mental y físico para alcanzar el genio artístico y literario”.
Hablábamos de Tranströmer al inicio de esta crónica, con quien se ha comparado a Pilar por tratar temas muy hondos tras una aparente frialdad en la forma, por sus versos afilados. Pilar explica ese estilo descarnado y directo, necesario para un libro en el que “se hace un enfrentamiento brusco y desnudo con la realidad, por tanto la forma debía ser igual”. La autora confiesa que trabajó especialmente para quitar el mayor número posible de adjetivos, “buscando la dureza de fondo y de forma. Así me forcé a encontrar el sustantivo exacto que explicase lo que quería contar sin adjetivos”. 
Adón nos abre los ojos a puñetazos (poéticos). No da opción a la amabilidad, la autocomplacencia, la idealización o la piedad. Aspereza, crudeza pero, a pesar de todo, emoción. Pilar huye de la idealización de la infancia “no la recuerdo como un tiempo especialmente feliz. Rechaza una naturaleza sublimada, esa corriente “muy Disney” (como ha afirmado en alguna entrevista), de reflejar la naturaleza como “un ente benévolo”; “ante la naturaleza hay que mostrar admiración pero sin engaños”, afirma. También nos baja de la nube en lo referido a  la creación, “no existen las musas, todo es fruto de un duro trabajo”.
‘Mente animal’ es un avance en el camino de Pilar Adón. Inquietante, maldita, afilada, incisiva, una lectura que no puede dejar indiferente a nadie.

‘Mente Animal’. Pilar Adón. Ed. La Bella Varsovia. Córdoba, 2014. 47 páginas. 10 euros

Crónica de urgencia. 30 años de Petisme en la poesía



En la noche del viernes 23 de enero con una Sala Nueva Estafeta del Ateneo de Madrid a reventar se presentó ‘El lujo de la tristeza’, nuevo poemario de Ángel Petisme con el que conmemora sus primeros treinta años en la poesía, desde la publicación de su ‘Cosmética y terror’ (le recordaron cien veces su capacidad para los títulos, y qué verdad es), en Olifante, misma editorial con la que publica este último poemario.
Angel fue por supuesto el absoluto protagonista, aunque apenas habló. Hizo de maestro de ceremonias, técnico de luces, camarero… pero las palabras, la música y los versos los pusieron el montón de amigos que se reunieron en torno a su persona. Amamos a Ángel desde hace muchos años, nos acercó a él su compromiso con el Sahara, y a partir de ahí conocimos a un gran músico y un magnífico poeta. Hemos atesorado muchos de sus poemarios a lo largo de tantas noches poéticas compartidas con él. También nos encanta Petisme como músico, inolvidables sus conciertos de aquella gira de su ‘Amor entre las cuerdas’ y canciones como ‘Turistas en el paraíso’, ‘Los olvidados’, ‘La habitación salvaje’, ‘El tranvía verde’ y tantas otras adoradas. Precisamente el acto comenzó con la presentación del video de la canción ‘Mi gigante preferido’, de su último disco ‘El ministerio de la felicidad’.
Comenzó la noche el poeta aragonés y “padrino” de Petisme en esto de la poesía, Angel Guinda, que definió a nuestro protagonista como un “aglutinador de corazones”, lo que se refleja en lo mucho que quieren a Petisme sus amigos. Por cierto fue una noche de Ángeles y Luises, uno de esos Luises, Luis Eduardo Aute, fue el siguiente en tomar la palabra. Saludó a la editorial Olifante, “valiente por seguir publicando en papel, eso que va a desaparecer, excepto en los billetes”. Aute explicó que empezó a seguir a Petisme a raíz de su aparición en la antología ‘Postnovísimos’ de Luis Antonio de Villena, (Visor, 1986). Definió a Angel como “un niño gigante, al que quiero como ser humano y admiro como poeta; Angel hace poemas necesarios”.
Luis Antonio de Villena, otro de los padrinos de Petisme en la cosa poética, saludó a la editorial Olifante y celebró que sigan publicando poesía en estos tiempos. Destacó que Ángel es un poeta que ha estado en muchas trincheras y ha compuesto a lo largo de estos treinta años poemas de tristeza, de belleza, de lucha, de causas; le definió como un “poeta plural”.
“Nos hemos divertido y hemos estado al borde del abismo”, recordó su compañero de causas, viajes y proyectos musicales (ese dúo Sacco y Vanzetti) Luis Farnox “El Mecánico del Swing”. Luis, otro Luis, musicalizó armado de guitarra y armónica unos versos de Petisme: “No puedo amarte y no quiero perderte”.
El poeta asturiano Fernando Beltrán recordó al Petisme músico de los ochenta, considerando su canción “Singapur” como una especie de himno generacional. Destacó que Ángel es “un ser sensible, lo que le hace volcarse con el amigo, con el necesitado y con la verdad”. Como músico desborda “alegría y ganas de vivir”. Su poesía es “necesaria”, es un poeta entrometido en todo lo que pasa alrededor, concluyó Beltrán.
Hipólito García “Bolo”, letrista y poeta, destacó que la reunión en torno a Petisme era un momento “de reencuentro con el Ángel que siempre ha sido”. Le definió como un “poeta aguerrido y con mucha iniciativa”. “Juntos nos hemos perdido y a veces incluso hemos encontrado el camino”.
Finalizaron las intervenciones con la poeta Raquel Lanseros, quien destacó que Ángel es una de esas personas que aman la vida. Recordó la frase de los sesenta “Mantente hambriento, mantente despierto”, una de las cosas más difíciles de hacer cuando somos adultos. Ángel lo ha conseguido. Terminó con un pensamiento relacionado con el título del poemario: “Dejemos el pesimismo para tiempos mejores”.
La recitación de poemas estuvo a cargo de las actrices Ana Labordeta, hija del añorado José Antonio, que seguro estaba anoche presente como afirmó Petisme, y Pilar Bastardés. Estos son algunos versos cogidos anoche a bote pronto: “Envejeces cuando dejas de amar”/ “Amigos son los que están cuando las ratas abandonan el barco”/ “Permítete el lujo de la tristeza”/ “Mi móvil siempre está despierto para ti”. Disfrutaré todos despacio cuando repase el libro con detenimiento.
El cierre musical, no podemos olvidar que Ángel es rockero, cantautor, canta “entre las cuerdas” y lo que se tercie, lo pusieron Moncho Otero y Rafa Mora, que interpretaron una de mis canciones favoritas de Petisme “La habitación salvaje”.
Gran momento de la noche para el grupo de saharauis que estábamos presentes, cuando Ana Labordeta recitó “Bubisher”, el poema dedicado al bibliobús de Escritores por el Sahara que recorre los campamentos de refugiados llevando lectura a los niños saharauis, además de contar ya con una biblioteca fija en Smara. Sentidos aplausos para Ana, para el poeta y para el pueblo saharaui. “Escribo para estos niños que encanecieron /en un mar de arena /haciendo con los dedos el gesto de la victoria”, dice el poeta.
Terminamos con este mandato de Petisme: “Ponle luz a este mundo”.





Sonajero, una delicia de Zahra Hasnaui

Empecé a escribir ‘Delicias saharauis’ allá por 2008. No podía contener el entusiasmo que sentía por todo lo que iba descubriendo de aquel pueblo que me había adoptado ocho años atrás. Al año de visitar los campamentos tuve la suerte de formar parte de una maravillosa familia saharaui, que es la mía, llena de hombres y mujeres de arte y cultura. La experiencia que iniciamos en ‘Poemario por un Sahara Libre’ me llevó además a conocer a seres extraordinarios, envueltos en una lucha titánica a la que han entregado su vida, llenos de fe y esperanza en el regreso a una tierra que aman con pasión y dolor. Tomé la lucha como mía, y forma parte de mi día a día, “no hay un solo día en el que no piense en el Sahara”. Es así.
Todas aquellas vivencias, experiencias, anécdotas, historias, tradiciones, poesía, aquellas increíbles personas, inspiraron el libro en el que plasmé lo mejor que pude, con los ojos muy abiertos y totalmente entregada, el perfume saharaui. Son mis delicias, escogí algunas pero historias hay miles. Sólo hay que estar atentos, observar y escuchar la hondura de los saharauis, una fuente inagotable de saber. 'Delicias saharauis' es un libro que recoge mi primera mirada, sorprendida, al hondo mundo de la cultura, las tradiciones, la badia, y las vivencias de tantas mujeres y hombres saharauis que luchan cada segundo para recuperar lo que les quitaron por la fuerza e injustamente.
La última alegría que me proporciona el libro viene de la mano de mi hermana Zahra Hasnaui, la gran poeta saharaui en español, una saharauia llena de talento, fuerza y arrebatadora presencia, quien la conoce bien lo sabe, quien la ha visto recitar no la olvida. Zahra ha compuesto un bello poema inspirado en la leyenda saharaui de la piedra de hayrit guiyim, la piedra de la fortuna. Me siento especialmente feliz por ello. Gracias Zahra, es el mejor regalo que podías hacerme.
“El libro no sólo es una delicia, insisto en la adjetivación. También es inspirador. Gracias a Conx, descubrí una leyenda que me inspiró para el poema Sonajero”. Zahra Hasnaui.
Sonajero
Estaba absorta descifrando lomas tiriseñas
cuando por accidente sonaron las notas de la fortuna.
Despertó la música el suspendido compás de la esperanza.
Me sorprende el aire salado
desbocando con su abrazo mi gastado corazón.
Las olas veladas hablan de la ciudad lejana.
Y contengo la emoción al acariciar memorias
y espumas azules desprendidas de notas de paz.
Deambulo entre claros y oscuros, aquí y allá,
tras la silueta aguamarina para encontrarme
en un llano de higos y dátiles verdes
y una cabra alimentando a tres cabritos,
que en la distancia me sonríen con dientes caninos.
Con gesto quedo y lento, no se entere el norteño,
agito el sonajero para alejar el pecado capital.
Lo arrimo para escuchar su caracola caliza
soplar el canto de gaviotas perdidas,
de flamencos pacientes en orillas añiles,
de aguas que no olvidan.
Cerré los ojos, queriendo espantar el exilio.
Y dentro, muy adentro, guardé la fortuna.

Hayrit guiyim, la piedra de la fortuna
Existe una piedra en el Sahara, que suena cuando la agitas, como un sonajero prehistórico. Se llama hayrit guiyim y cuenta la leyenda que quien la encuentre será afortunado para siempre. Los niños la buscaban en el badía y pocos de los que la encuentran lo reconocen, quieren alejar el fantasma de la envidia de sus jaimas. En hassania se dice abrac men hayrit guiyim (tienes tanta suerte como la que da hayrit guiyim). Y dime, ¿sabes lo que esconde en su interior?
Delicias saharauis, Conchi Moya

Ver libro http://www.bubok.es/libros/6909/delicias-saharauis

Al dolor se le combate con vida. Poema

Hace un año todo era sangre y lágrimas.
Incertidumbre, miedo y desconsuelo.
Tristeza, pérdida y dolor.
Soledad, abandono, desconcierto.

Hoy, ya de regreso a casa,
cuando todo ha pasado, o eso intento,
vuelve la vida a sonreírnos,
vuelve tu compañía, las risas y los besos.

Maraña de extremidades, ardiendo en nuestro lecho,
perfume, dientes, susurro que te amo.
espalda, suspiros, senos.

Las algas de mi pelo sobre ti.
Las manos recorriendo nuestro incendio.
Mirarnos a los ojos es un mundo.
Tus dedos recorriendo mi cabello.

Si no te tengo, amor, yo nada tengo.

(Octubre 2012)


Proyección de la película ganadora de FiSahara 2014, ‘Legna, habla el verso saharaui’, en Madrid



El viernes 26 de septiembre se proyectó en Madrid el documental etnográfico 'Legna, habla el verso saharaui', ganador de la XI Edición del FiSahara el pasado mes de mayo. Nos sumergimos a través del documental durante hora y media en el mar de la poesía y la verdadera cultura saharaui. ‘Legna’ muestra a los saharauis como un pueblo unido, digno, revolucionario, culto y dispuesto hasta el final a lograr sus aspiraciones, cueste lo que cueste. No es de ahora, desde siglos atrás han luchado contra todo tipo de deseos de diluirles entre otros pueblos de los que no forman parte... ‘Legna’ presenta la Historia saharaui desde una ventana de poemas, a través de la visión de los poetas saharauis de diferentes épocas. Geografía, Historia, resistencia, revolución, el amor, la tierra, las tradiciones, el papel de la mujer… Estos y otros temas son recogidos en un documental sin narrador; a través de los poetas y su obra recorremos el territorio saharaui, conocemos su Historia, descubrimos a los caballeros andantes, los guerreros anticoloniales, la poesía de arenga y de resistencia.
La presentación en el Centro Cultural La Corrala comenzó con las palabras de bienvenida al público que llenaba el auditorio por parte de José Mª Sanz Martínez, Rector de la Universidad Autónoma de Madrid y Bucharaya Beyún, Representante de la RASD en España. Por su parte el profesor Juan Ignacio Robles, uno de los codirectores de la cinta, afirmó que el primer premio en el FiSahara se consiguió gracias al empuje del pueblo saharaui que recibió la película con enorme cariño durante de la proyección en FiSahara. El público saharaui se levantaba a hacer fotos con sus móviles de la tierra, territorio saharaui que muchos refugiados no han pisado nunca y del que sólo han escuchado hablar a su familia, donde los saharauis durante siglos han nomadeado.
Tras la proyección de los 95 minutos de metraje de la película, comenzó una mesa redonda de debate con el público asistente. Antonio Cascón, Decano de la Facultad de Filosofía y Letras de la UAM, a la que pertenecen los codirectores de la película, destacó el reconocimiento a una actividad de la Autónoma, como es esta película, “fruto de la cooperación con el pueblo saharaui llevada a cabo por las universidades públicas madrileñas a pesar de la desaparición de ayudas públicas en materia de cooperación, educación e investigación”. El Decano consideró que el documental es “impactante, muy rico, cuenta la Historia del pueblo saharaui a través de aspectos geográficos, históricos, literarios y antropológicos”. El documental, lírico y épico, “lo recoge todo”, en palabras de Antonio Cascón.
Juan Carlos Gimeno destacó la inquietud del equipo en conocer la opinión de los saharauis. Se ha recogido la poesía oral saharaui en hasania, que es una “poesía del saber, una voz directa de corazón a corazón, de la palabra al oído”. Estos poemas no fueron compuestos para ser leídos, si no para ser recitados y escuchados. Gimeno consideró que a través del documental se convierten de alguna manera en “transmisores” de esa poesía. En este trabajo se muestran hechos que tienen que ver con la historia de España, el colonialismo, pero a su vez es una lucha universal por ser.
El escritor e investigador Bahia Mahmud Awah, agradeció a la UAM su implicación en el proyecto y el apoyo académico de la universidad y de muchos estudiantes. El codirector de la cinta afirmó que “es la primera vez en estos cuarenta años de proceso de descolonización que se ha aprovechado la literatura y el frente cultural, un frente de doble filo, que puede llegar a la vez al corazón y a las conciencias. Es un acierto enfocar el conflicto y la lucha del Sahara desde la perspectiva de la literatura y sus grandes referentes”, finalizó.
El profesor Juan Ignacio Robles, tercer codirector del documental, destacó el amor del pueblo saharaui por su tierra, presente en el documental, lleno de emoción y amor por la tradición cultural nómada. “Un amor que se vive con nostalgia porque por el momento el territorio no puede ser recorrido por su gente”, añadió.
Por su parte Pepe Taboada, presidente de CEAS-Sahara, felicitó a los realizadores por transmitir el mensaje a través de la literatura. Destacó que la cooperación intelectual con el pueblo saharaui es fundamental porque “es la base de la identidad nacional que lo diferencia de otros pueblos de la zona”. “La identidad cultural fortalece la conciencia nacional del pueblo”, concluyó.
El Representante de la RASD en España, Bucharaya Beyún, reflexionó sobre un fragmento del documental donde el poeta Sidi Brahim Salama recordaba como la aviación mató cientos de camellos en 1958, obligando a mucha población nómada a integrarse en los núcleos urbanos. Este principio de sedentarización al menos tuvo un aspecto positivo, en palabras de Beyún, ya que “permitió a los saharauis incorporarse a las escuelas”. Aquella sedentarización contribuiría en la reafirmación de la conciencia nacional saharaui. Destacó cómo las noticias y la cultura se transmitían en la sociedad saharaui, de manera oral, a través de la poesía. El documental, que según Bucharaya hace un “recorrido histórico del Sahara a través de la palabra, la oralidad y la poesía”, es “uno de los mejores instrumentos para transmitir la historia de la causa saharaui”.
El acto finalizó con un debate con los espectadores, que lanzaron sus preguntas y reflexiones a la mesa.

‘La primavera saharaui’ alcanza la Universidad


Desde que en el verano de 2011 tuviéramos finalizado el poemario ‘La primavera saharaui. Escritores saharauis con Gdeim Izik’ y nos lanzáramos, primero a buscar editorial y luego a editarlo nosotros mismos, se han sucedido muchos acontecimientos.
En estos tres años, tan vertiginosos y tan eternos al mismo tiempo, hemos asistido a decenas de presentaciones, coloquios, acciones, debates y charlas en torno al libro. Hemos hablado sobre él en diferentes medios de comunicación. Se han vendido más de 500 ejemplares en papel y hemos superado la veintena en digital. Los presos políticos saharauis, para quien van destinados todos los beneficios que genere el libro, ya recibieron una primera ayuda y vamos pronto a gestionar el segundo envío.
Este 2014 ‘La primavera saharaui’ ha superado una nueva barrera. Además de libro reivindicativo sobre los sucesos de aquel otoño de 2010, el inicio de la llamada Primavera Árabe, y de libro de apoyo a los presos políticos saharauis, esta antología llena de poemas, relatos, análisis, hechos y arte (el icónico dibujo de portada) se ha convertido en objeto de estudio en las universidades y ha cruzado el charco. En mayo de 2014 los poetas saharauis Limam Boicha y Bahia Mahmud Awah participaban en un seminario sobre literatura saharaui en la Universidad de Minnesota. Entre las diferentes actividades en las que participaron, dirigieron un taller sobre la poesía saharaui y su contenido social, con profesores y alumnos de la universidad, y uno de los libros objeto de estudio fue ‘La primavera saharaui’. Ejemplares del poemario quedaron en la universidad, y decenas de imanes con la portada fueron regalados a los presentes.
Fruto de aquel trabajo, aparece ahora un estudio realizado por la profesora Marianela Rivera, (Ph.D. University of Minnesota, Twin Cities) en la revista de estudios literarios Espéculo (Universidad Complutense de Madrid). En el nº 53, julio-diciembre 2014, bajo el nombre La voz ascendente, la profesora Rivera analiza el trabajo de las poetas Zahra el Hasnaui y Salka Embarek, en especial los poemas de ambas publicados en ‘La primavera saharaui’.
Un nuevo reto se abre ante nosotros, seguir llevando la voz de la cultura y la poesía saharaui a universidades de todo el mundo, que sea a través de esta “eterna primavera saharaui”, de otros publicados o de los muchos que aún esperamos queden por publicar. Ahora y siempre Sahara Libre.
REVISTA de estudios literarios Espéculo. La voz ascendente - nº 53 julio-diciembre 2014. UCM
Marianela Rivera, Ph.D. University of Minnesota, Twin Cities
Resumen: En octubre del 2010, los saharauis dieron los primeros pasos en Gdeim Izik hacia un ideal de libertad que posteriormente se extendería a otros países árabes. Este estudio explora la manera en que las autoras saharauis Zahra el Hasnaui y Salka Embarek utilizan la poesía como medio para transmitir un mensaje colectivo de rebeldía y esperanza, creando a su vez un discurso poético y revolucionario en defensa de su identidad como saharauis.
La información relacionada a la literatura saharaui es escasa. De hecho, poco se sabe a nivel internacional sobre el Sáhara Occidental, sobre su historia y su situación política actual, y mucho menos sobre su producción cultural. Sin embargo, desde principios de la década del 2000, un grupo de escritores saharauis se ha dado a la tarea de llevar un mensaje al mundo en el que exponen su historia, su identidad, su cultura, sus tradiciones, el paisaje saharaui, su sociedad y su larga lucha por la libertad ante la ocupación de sus territorios por parte de Marruecos durante casi cuarenta años. Tanto hombres como mujeres saharauis, herederos de una larga tradición oral de poetas que cantan a la libertad del desierto, se han comprometido a transmitir más que un arte a través de su literatura, ya que dan voz a sus compatriotas desaparecidos, encarcelados, torturados y asesinados en su lucha por el reconocimiento oficial y definitivo de la República Árabe Saharaui Democrática. Entre esos poetas se puede nombrar a las autoras saharauis Zahra el Hasnaui y Salka Embarek, quienes con su obra han construido puentes que conectan la causa de su pueblo con una literatura revolucionaria que exige un cambio político y social inmediato y permanente.
La literatura saharaui contemporánea, específicamente la poesía, está íntimamente ligada a la situación política del Sáhara Occidental. Cada palabra, cada verso y cada estrofa creados por un poeta saharaui lleva plasmado su amor por su patria, su lucha por la libertad, la añoranza del regreso del exiliado, la decepción ante el silencio impuesto sobre un pueblo que intenta ser escuchado y el llanto por los compatriotas que han perdido la vida en su intento por recuperar las tierras ocupadas por Marruecos. Los poetas saharauis utilizan la poesía como una herramienta esencial de protesta pacífica, la cual siempre los ha caracterizado. Como señalan Pablo San Martín y Ben Bollig (2007: 13), la nueva poesía saharaui es una poesía que lucha por construir su propia identidad y que es utilizada como un arma por parte de los escritores en el exilio para combatir la opresión. De hecho, en su descripción sobre la poesía saharaui, San Martín y Ben Bollig (2007) hacen referencia al poeta español Gabriel Celaya [1] ya que como Celaya, la literatura saharaui es utilizada como método de denuncia. La poesía en este caso, se convierte entonces en un eslabón fundamental dentro de la cadena de revoluciones árabes recientes y es a su vez un reflejo permanente de los movimientos populares que posteriormente se extendieron hacia muchos otros países para dar lugar a la ya histórica Primavera Árabe.
El Sáhara Occidental y la Primavera Árabe
La Primavera Árabe comenzó a finales del año 2010 y se caracterizó por el surgimiento de revueltas populares que exigían un sistema de gobierno democrático en países como Túnez, Libia, Egipto, Siria y algunos países del Golfo Árabe (o Pérsico), entre otros. Dichas revueltas continúan hoy en día en mayor o menor grado, y fueron definidas alrededor del mundo como revoluciones sin precedente en las que por primera vez el pueblo árabe exigió a sus gobernantes un cambio drástico en sistemas políticos cuyo poder había sido incuestionable por décadas. El catalizador inmediato de dichas revoluciones tuvo lugar en la ciudad de Sidi Bouzid, en Túnez, en diciembre del año 2010, con la muerte del joven tunecino Mohamed Bouazizi. En su desesperación ante la difícil situación económica que enfrentaba y las injusticias cometidas por un gobierno que se negaba a ayudar a su familia y a su pueblo, Bouazizi decidió inmolarse en público como protesta, desatando una imparable ola de manifestaciones públicas a nivel internacional. Sin embargo, a principios del año 2011, en una entrevista con Democracy Now!, Noam Chomski, del Instituto Tecnológico de Massachusetts, señaló que la Primavera Árabe en realidad comenzó en el Sáhara Occidental en noviembre del 2010. Efectivamente, en una publicación titulada La primavera saharaui, la editora, Concepción Moya Fernández cita a Chomski en una traducción de lo dicho sobre el asunto:
La actual ola de protestas en realidad comenzó en noviembre pasado en el Sáhara Occidental, que está bajo ocupación marroquí después de una brutal invasión (…) Las fuerzas marroquíes intervinieron para desmantelar miles de jaimas [2] causando una gran cantidad de muertos y heridos y así sucesivamente luego se propagó la protesta. Es una atrocidad mayor.” (Moya Fernández 2012: 3)
En su declaración, Chomski se refiere al sangriento enfrentamiento entre marroquíes y saharauis que tuvo lugar en el campamento Gdeim Izik, conocido también como el Campamento Dignidad, en las afueras de El Aaiún. Dicho enfrentamiento tuvo lugar en noviembre del año 2010, dos meses antes de la muerte de Bouazizi en Túnez, y terminó con el violento desmantelamiento del campamento en el que se habían establecido civiles saharauis. Gdeim Izik fue creado como campamento de protesta pacífica por la precaria situación en la que vive el pueblo saharaui y por la muerte del joven Nayem El Gareh, en octubre del 2010 a manos de militares marroquíes.
Los eventos sucedidos en el campamento Gneim Izik en el 2010 fueron determinantes tanto para el Sáhara Occidental como para los países árabes que sufrían la opresión y la violencia por parte de gobiernos que velaban por sus propios intereses. El 8 de noviembre de ese año, el gobierno marroquí autorizó la intervención militar en el campamento Gneim Izik con el propósito de desmantelarlo y acallar las protestas. La intervención marroquí tuvo un resultado desastroso: cientos de desaparecidos y heridos saharauis (entre ellos civiles), centenares de detenidos saharauis, la destrucción del campamento, la expulsión de la prensa internacional (entre ellos, miembros de la prensa española), el uso de fuerza excesiva en contra de civiles y la muerte de Baby Hamday Buyema, saharaui con nacionalidad española asesinado a manos de las fuerzas marroquíes. A pesar de la evidencia, el gobierno marroquí se negó a aceptar las cifras presentadas en informes hechos por organizaciones no gubernamentales, como Amnistía Internacional y Human Rights Watch. Como resultado, la acción militar ejercida contra el campamento Gneim Izik se convirtió rápidamente en una importante controversia internacional y en la mayor protesta llevada a cabo en la región desde la salida de las fuerzas españolas en la década del 70.
Marruecos en el Sáhara Occidental: la ocupación
La lucha de los saharauis por la defensa de sus tierras no surgió a partir de eventos recientes. La disputa por el territorio del Sáhara Occidental se remonta a los últimos meses del año 1975. Con Francisco Franco en su lecho de muerte, España había comenzado el proceso de descolonización africana impulsado a su vez por las Naciones Unidas. Al mismo tiempo, la Marcha Verde [3], incitada por el rey marroquí Hassan II, y la posterior firma del Acuerdo Tripartito de Madrid [4] entre representantes de España, Marruecos y Mauritania, añadieron leña a un fuego ya casi incontrolable sobre el destino del Sáhara Occidental. A pesar de las presiones ejercidas por los países fronterizos, el 27 de febrero de 1976, un día después de la retirada oficial de España del territorio saharaui y luego de casi un siglo de dominio español, se proclamó la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) en Bir Lehlou, un pozo situado en la zona noreste del Sáhara Occidental, cerca de la frontera mauritana. Marruecos ejerció un ataque inmediato y posteriormente más de cuarenta mil saharauis huyeron a campos de refugiados en la frontera argelina, los cuales bombardeados por Marruecos. Esto dio paso a una guerra entre Marruecos y el Frente Polisario [5] (Frente Popular de Liberación de Saguía el Hamra y Río de Oro), que duraría quince años (Campoy-Cubillo 2012: 155). En septiembre de 1991, representantes de las Naciones Unidas llegaron al Sáhara Occidental con la intención de mantener y verificar el alto al fuego entre el Polisario y Marruecos, disolver a las tropas militares de ambos bandos, liberar a los presos políticos, repatriar a los refugiados, llevar a cabo un censo y organizar un referéndum, pero de dichos objetivos, solo algunos se cumplieron y de manera parcial (Pastrana 2014: sp [6]
En su libro Sáhara: memoria y olvido, Yolanda Sobero (2010) señala que “El Sáhara es un problema creado por una nefasta política de descolonización del franquismo y su abandono apresurado es una de las herencias abiertas que hemos recibido de aquella dictadura. El Sáhara es el tema pendiente de nuestra memoria histórica, de la transición y de la política de todos los gobiernos democráticos desde 1975” (128). Y es que actualmente, a pesar de que mucho se ha dicho y negociado tanto en el Sáhara Occidental como en Marruecos, en España y a nivel internacional, el proceso de descolonización en la región no ha terminado y los saharauis continúan esperando a que se les conceda la oportunidad de ejercer oficialmente su derecho de autodeterminación.
Actualmente, el territorio del Sáhara se encuentra dividido de norte a sur por un muro de más de 2,000 kilómetros de largo, protegido por más de 130,000 soldados marroquíes (San Martín y Bollig 2008: sp) La zona occidental continúa ocupada por el gobierno marroquí, mientras que la zona este del muro está constituida por los “territorios liberados”, bajo el mando del Polisario. Diecinueve años después de la ocupación, con el propósito de celebrar el trigésimo segundo aniversario de la proclamación de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), el año 2008 fue declarado año internacional por la defensa de los derechos humanos en el Sáhara Occidental. Sin embargo, a pesar de numerosos esfuerzos de organizaciones tanto nacionales como internacionales, la situación política del Sáhara Occidental continúa lejos de ser resuelta.
La poesía saharaui
Los poetas saharauis han tenido un papel fundamental en la difusión del sentir de sus compatriotas sobre la situación social y política de la zona. A pesar de que lo poco que se conoce sobre la historia literaria de la región, la combinación de su tradición oral y de la poesía contemporánea (específicamente a partir de la generación de los años 70), ha formado parte esencial del marco cultural que caracteriza al pueblo saharaui, de su carácter y de su patriotismo. La Generación de la Amistad, creada en el 2005, es ejemplo de ello. A dicha generación pertenecen poetas nacidos entre finales de los años 60 y principios de los 70 y cuya niñez y adolescencia se vieron marcadas por la ocupación marroquí del Sáhara Occidental, por la huida de sus familias a los campos de refugiados y por su propio exilio a la isla de Cuba. En un artículo sobre la obra de la poetisa Zahra el Hasnaoui, la profesora Begoña Pozo (2009) señala que a partir del nacimiento de la Generación de la Amistad “se vieron reforzados—desde la perspectiva del espacio literario público---los vínculos que se habían ido creando entre los diversos poetas, narradores, periodistas e intelectuales saharauis exiliados. Era el momento del grito colectivo, del posicionamiento social, crítico y literario: ya no había marcha atrás” (2-3). Como señalan Pablo San Martín y Ben Bollig (2008) en su introducción a la antología poética saharaui Treinta y uno, la poesía de esta generación responde directamente a una conexión trazada entre la literatura y la política a través de la historia ya que los poetas saharauis tienen una tradición de compromiso que incluye el uso de la literatura como método de comunicación, diplomacia y organización (13).
Esta generación de poetas, llamada así por la gran amistad que los une y por su lucha común por la libertad de su patria, se caracteriza también por el uso del idioma español en la producción de sus obras e incluye escritores y activistas de renombre como Liman Boicha, Ali Salem Iselmu, Bahia Mahmud Awah, Saleh Abdalahi, Chejdan Mahmud, Luali Lesham y Ebnu, entre otros. Sin embargo, merece la pena subrayar la importancia de las mujeres dentro de ese grupo, entre ellas la poetisa y miembro fundador, Zahra el Hasnaui Ahmed y la escritora y activista política Salka Embarek.
Zahra el Hasnaui Ahmed
Zahra el Hasnaui Ahmed, nacida en el Aaiún, capital del antiguo Sáhara español, vivió la ocupación marroquí en carne propia. A diferencia de muchos de sus compañeros de la Generación de la Amistad, Zahra y su familia se vieron obligados a permanecer en territorio ocupado. El Hasnaoui continuó estudiando español en el Sáhara ocupado y posteriormente viajó a Madrid a estudiar en la Facultad de Filología en la Universidad Complutense de Madrid así como también en Londres (Generación de la Amistad 2007a: 113), en donde perfeccionó su conocimiento del inglés. Al igual que otros miembros de la Generación de la Amistad, posteriormente el Hasnaoui regresó al Sáhara Occidental y trabajó en la Radio Nacional Saharaui, en donde junto a otros compatriotas descubrió su amor por la poesía, por su cultura y por su país.
Muchos de los poemas de Zahra el Hasnaui son dedicados abiertamente a los ciudadanos saharauis que han sido víctimas o que han participado directa o indirectamente del movimiento revolucionario saharaui en contra de la ocupación marroquí. El papel central de la mujer revolucionaria tanto en su poesía como en sus dedicatorias también es evidente. El Hasnaui, demuestra un dolor que se desdobla en su posición como mujer, como madre y como saharaui ante las injusticias cometidas en contra de su pueblo y ante el paso del tiempo sin que se castigue a los culpables. A través de un lenguaje profundo y lleno de imágenes que remontan al lector a las arenas del desierto que caracterizan el Sáhara Occidental y sus fronteras, El Hasnaoui se identifica con la lucha revolucionaria y con sus víctimas sin perder la esperanza y sin perder la conexión de su cultura y su identidad con la tierra a la que pertenecen. El continuo uso de elementos ligados directamente al paisaje desértico y al conflicto bélico, entre ellos las voces (o la ausencia de ellas), el temor, el abandono, la lucha sin tregua, el paso del tiempo, el exilio y los recuerdos, son característicos de su obra. De hecho, el elemento temporal, específicamente el enfoque en el paso del tiempo, subraya la angustiosa espera del pueblo saharaui que por años se ha mantenido en un limbo político sin que se decida oficialmente su estatus. Muchos de los poemas de El Hasnaui, presentan de diversas maneras esa angustia, como por ejemplo en el siguiente fragmento del poema El año diez y uno, dedicado a “las madres saharauis, desaparecidas durante años en mazmorras marroquíes, a las infancias robadas” (Um Draiga, 2007: 117):
Diez años y un día
en este dilatado desvelo
mirando sin ver.
Diez años y un día
afanándose la Ignorancia
en velar la Razón.
[…]
El poema recalca el paso del tiempo (diez años y un día), el cual inevitablemente se multiplica de manera paralela al desasosiego de los saharauis. El Hasnaui acentúa la tragedia de su pueblo al describir un sistema político internacional que continúa “mirando sin ver” y que permite que la ignorancia se imponga ante la razón, echando a un lado a un pueblo que por siglos ha hecho del Sáhara Occidental su único hogar. Por otra parte, el poema Voces, publicado pocos años antes de la Primavera Árabe, fue dedicado por la autora a “todas las voces saharauis secuestradas, en tumbas y en cárceles; esas voces que, sin embargo, no sólo paredes revientan” (Um Draiga, 2007: 118):
Quizás pienses que tu voz no me llega,
que el malvado siroco la rapta
antes de llenar mis sentidos.
Quizá sueñes que el eco es mudo
el espejo ciego y los versos
se acobardan.
Se agolpan tus clones,
y alborotados pugnan
por salir en blanco y
negro de mi garganta.
A veces escupo,
casi siempre embucho,
ira, sangre, paz, tierra.
Quisiera encadenar
tus manos a las mías,
el techo oscuro
abrir a las estrellas.
Quisiera, los ojos,
limpiar de rabia.
Treinta voces,
treinta veces,
repiten la historia,
porque nadie pudo,
nada puede domar
las voces que rozan el alma.
En las primeras estrofas de Voces, El Hasnaui se dirige a las mujeres saharauis a quienes va dedicado el poema, subrayando con varios “quizás” la posibilidad de un sentimiento de abandono que tal vez las abrumaría y que sin embargo es refutado con la afirmación de que sus voces llegan más allá del oscuro espacio que ocupan. El poema subraya el sufrimiento de un pueblo que se siente abandonado y el de las mujeres que han sido encarceladas, torturadas o asesinadas, cuyas voces se alzaron más allá del silencio impuesto, del temor y de la indiferencia de quienes observan el conflicto desde afuera. “Ira, sangre, paz, tierra” son palabras que refuerzan la lucha inquebrantable contra el opresor y que atan a su vez las emociones de un pueblo indomable que se desangra en su lucha por la libertad de su patria. La autora reafirma su deseo de tomar acción tanto física como emocional, uniéndose a las saharauis encadenadas y apartadas de su pueblo por la fuerza, liberándolas con su poesía. La última estrofa contrapone el tiempo acontecido desde la ocupación marroquí al momento de la escritura del poema, con la fuerza de las voces del pueblo saharaui. Para El Hasnaui, la historia de opresión se repite pero de la misma manera el pueblo saharaui repite su patriotismo sin dejar que sus voces sean silenciadas.
Otro poema dedicado por El Hasnaui a la revolución y a los que murieron por ella es el poema Una flor, que al igual que Voces, fue publicado antes de que tuviera lugar la Primavera Árabe. En su dedicatoria, la poetisa define la lucha de su pueblo como una defensa por el derecho a existir, pero a su vez hace que el poema sea fácilmente aplicable a otros pueblos que, como los saharauis, continúan viviendo bajo la bota de gobiernos opresores:
Tras años de asfalto, cabalgaba las arenas rescatando estrofas infantiles y muñecas de marfil. Una flor, sobre una tumba anónima, derramaba sombra en la yerma claridad. Condecoraba la tierra al soldado civil. La sencilla ofrenda enmudeció mis pensamientos, la pompa y el clamor. Y me inundó la lluvia. Y no supe qué hacer. Decidí sentir.
Una vez más, El Hasnaui reitera la importancia del paso del tiempo, en este caso los años transcurridos en el exilio y el momento en que se lleva a cabo el regreso a una patria aún en pie de lucha. La mención de elementos referentes al ambiente o al paisaje, como la presencia del “asfalto” y las “arenas”, marcan el contraste entre las ciudades que recibieron a los exiliados saharauis en Cuba y en España luego de la ocupación y el paisaje desértico que caracteriza al Sáhara Occidental. Esa primera estrofa nos transporta a lo vivido por la poetisa y por muchos otros de sus compañeros de la Generación de la Amistad, quienes pasaron gran parte de su juventud en ciudades extranjeras sufriendo profundamente la ausencia de sus familias y de la tierra que los vio nacer. La conexión de El Hasnaui y de su pueblo con el desierto es central en este poema y la naturaleza se convierte en cómplice de los saharauis. El desierto y sus arenas enaltecen la causa de los saharauis que han muerto luchando por la libertad, convirtiéndose en una tumba anónima en la que descansan los compatriotas que, como dice la autora, lo entregaron todo para defender a su pueblo. La flor surge entonces como una imagen sublime e inesperada que glorifica y perpetúa dicha causa y que da lugar a un llanto que, como la escasa lluvia en las zonas desérticas, conmueve y llega al alma.
Al igual que sus compañeros poetas, Zahra el Hasnaui reaccionó inmediatamente a la tragedia del Gdeim Izik y se dirigió al joven saharaui de 14 años, Nayem el Gareh, asesinado a balazos poco antes de la intervención militar marroquí en dicho campamento. En un corto pero potente poema dedicado a Nayem, El Hasnaui dice:
Extraño es este nuevo habitáculo al que te ves reducido,
tú que sobreviviste la inmensidad de la desesperanza.
Extraño es no estar entre los vivos.
[…]
Te vas de nosotros engañando a la muerte,
para renacer con la primavera cada ocho de noviembre.
Te vas sin ruido hacia la tierra que te viste con polvo de flores.
La escritora abre un diálogo de despedida con el joven fallecido, quien había sobrevivido catorce años de ocupación militar; catorce años que ella describe como años de desesperanza. El cuerpo de Nayem tal vez aparente haber sido reducido a una fosa, pero en cambio ha regresado a la tierra por la que él murió, convirtiéndose en un mártir de la causa saharaui. Nayem ya no está físicamente entre los vivos, pero su nombre y su muerte perdurarán en el corazón de su familia y de su pueblo como parte de esa primavera que dio comienzo en el año 2010.
Salka Embarek
Salka Embarek es una escritora, poetisa y activista hispano-saharaui que vive actualmente en Tenerife, las Islas Canarias. De padre saharaui y madre canaria, Embarek nació en El Aaiún, Sáhara Occidental, poco antes de la ocupación marroquí. A diferencia de Zahra el Hasnaui, Salka Embarek y su familia lograron escapar de la zona ocupada. Posteriormente, Embarek cursó estudios en filología, filosofía y periodismo y es miembro activo de la Generación de la Amistad (Moya Fernández 2012: 85). Casi la totalidad de su obra está dedicada a la defensa del derecho a la autodeterminación de los saharauis y a la defensa de los derechos humanos de su pueblo.
La fuerza de los poemas de Salka Embarek reside en la combinación de temas e imágenes enlazados directamente a la lucha del pueblo saharaui desde la ocupación marroquí hasta la actualidad. En cada poema se entremezclan emociones correspondientes tanto al dolor físico como al sacrificio patriótico, desconocidos o ignorados por la comunidad internacional. El lenguaje y la temática revolucionaria de Embarek son mucho más directos que los empleados por Zahra el Hasnaui en sus poemas, y la mención directa de la libertad de su tierra como objetivo principal de su obra acentúa la función doble de los escritos de Embarek como texto literario y como texto de activismo político. Embarek dialoga con el lector, se identifica con el paisaje del Sáhara, reconforta y apoya a sus compatriotas y exige acción por parte de la comunidad internacional. Sin embargo, a diferencia de Zahra El Hasnaui, Embarek se enfrenta directamente al invasor, lo señala como culpable y lo reta mientras reitera la legitimidad de su mensaje.
Una de las características sobresalientes de los miembros de la Generación de la Amistad es el uso de la tecnología y las redes sociales como medios esenciales para llevar su obra más allá de los límites geográficos que ocupan. En el caso de Embarek, además de participar en diversas antologías poéticas, la publicación de su obra en línea ha facilitado su activismo político y la transmisión de su mensaje en defensa del Sáhara Occidental. Uno de sus poemas, Soy el Sáhara, publicado en el sitio web de la Unión Nacional de Mujeres Saharauis, forma parte esencial del activismo político presente en la obra de Embarek. El poema dice:
Seré guerra
y cuando sea necesario, seré paz.
Seré la paz de la guerra
y el límite entre ambos
lo marcaré yo.
Que no vuelvan a llamarme fanfarrona,
Que no vuelva ningún ministro
a provocarme,
que durante los años de mi tragedia,
ya le derribé algunos muros
y logré hacer caer sus falsos estandartes.
No hay gobierno usurpador,
ni cruel,
ni rey tan soberano
que pueda mirarme a los ojos,
y negarme que es culpable.
No podrá porque no ha olvidado las veces que le he enfrentado,
le he descubierto y ganado.
Mírame bien,
porque el timón está en mis manos,
y el viento sopla a mi favor,
no seré yo la que tema,
no seré yo la que pierda,
ni oirás mis palabras en vano.
Ya soy vieja,
Treinta y cuatro años han pasado
Pisando mi cuerpo,
bajo metros de tierra enterrado.
Más de treinta años han dejado
en mi boca sabores amargos,
algunos ya no los siento,
otros se han vuelto brazos,
de líderes desconocidos,
de mujeres en esperanza,
brazos de mártires que vuelven
extendidos a la superficie,
acudiendo a mi llamada,
al de esta vieja que soy yo,
y que ahora vuelve joven
y renovada.
Que no me llamen fanfarrona,
porque mis hijos le responden,
que mi voz no es una sola,
soy el Sáhara.
ESCUCHA BIEN MI NOMBRE
En Soy el Sáhara se hace evidente la conexión directa de la región del Sáhara Occidental, específicamente su paisaje y su tierra, con la identidad y el patriotismo de los saharauis. En el poema, Embarek utiliza una voz fuertemente personal, femenina y altiva en donde abandona su posición como poetisa para convertirse directamente en el Sáhara. Ya no es la voz de Embarek la única que produce un mensaje de lucha, de defensa por lo propio y de seguridad en un futuro independiente, sino que se transforma en la combinación de las voces de todos sus compatriotas en una, como recalca en el verso “que mi voz no es una sola”. El Sáhara de este poema no representa un desierto vacío, árido y abandonado, sino una nación victoriosa, sabia y rejuvenecida, que reta a sus oponentes y se dirige abiertamente a un “rey tan soberano” que fácilmente puede traducirse a los reyes marroquíes (Hassan II y Mohamed VI), culpándolo de las angustias y el sufrimiento vividos en las últimas décadas. Como en los poemas de Zahra El Hasnaui, Embarek resalta el paso del tiempo bajo un gobierno opresor y el resurgir de un país nuevo y en control de su propio futuro, cuyos mujeres, líderes y mártires lograrán liberar. El poema subraya con letras mayúsculas la importancia de la unión de los saharauis, todos hijos del Sáhara, cuyo nombre no debe ser olvidado por quienes quieren arrebatarle la libertad. El uso de letras mayúsculas para acentuar la fuerza de sus palabras, no es exclusivo del poema Soy el Sáhara. De hecho, el poema El uso de la palabra, presenta esta misma táctica en palabras como “culpable” y “nosotros, ¡Sáhara libre!”, en el que se permite a los saharauis alzar su voz en contra del opresor. El poema El uso de la palabra fue dedicado por Embarek al “fin de la represión y la violación de los derechos humanos del pueblo saharaui en los territorios ocupados del Sáhara Occidental por parte del gobierno marroquí” (Moya Fernández, 2012: 86). El poema dice:
En el uso de la palabra digo,
CULPABLE.
No habrá más silencio
mientras siga tu culpa,
y más tarde, no habrá silencio.
He venido a jurar tu delito
ante el dolor de mis hermanos
vivos enterrados, vivos quemados, vivos muertos...
He venido a entregar mi palabra y mi sangre
donde mi deber es ofrecerla,
a este pueblo mío punzado
de bocas rotas y palabras heridas...
Debes saber, tú, CULPABLE,
artífice de nuestra condena,
que llevo grabada tu culpa
en cada uno de mis fonemas.
Debes saber,
que será legítima mi palabra
allí donde quiera que yo vaya,
porque la voz me ha sido entregada
en nombre de mis ahogados.
A falta de libertad
hemos tallado un lenguaje,
mientras tú nos golpeas,
nosotros cosemos banderas,
mientras tú desgarras nuestros cuerpos
nosotros nos cubrimos de piel nueva,
mientras levantas muros insolentes,
fusilas ojos y gargantas,
a nosotros se nos derrama la voz
entre ríos caudalosos de verdades.
Donde tú dices fuerza,
nosotros libre,
donde dices llanto,
nosotros libre,
donde dices excusa,
nosotros libre,
donde dices violencia,
nosotros libre,
donde dices tuyo…
NOSOTROS ¡SAHARA LIBRE!
En el uso de la palabra digo, denuncio:
CULPABLE
La temática de la revolución y del sufrimiento vivido por los saharauis continúa como eje central en El uso de la palabra. Al igual que en Soy el Sáhara, se presenta el uso de la voz en primera persona, dirigiéndose al extranjero que invade violentamente su patria. En esta ocasión el Sáhara se ha convertido en un juez que condena la opresión y la violencia impuestos sin piedad sobre los saharauis y subraya el hecho de que no tiene intención de rendirse. En el poema, Embarek no construye una voz única y aislada, sino una voz íntima representativa del colectivo saharaui que utiliza la palabra, no la violencia, para defenderse. La palabra en este caso se convierte en símbolo de las protestas pacíficas llevadas a cabo en contra de la ocupación marroquí en diferentes regiones del Sáhara Occidental, en los campamentos de refugiados de la frontera con Argelia y a nivel internacional, pero que han sido acalladas por la influencia del gobierno marroquí en la política internacional. La libertad soñada por los saharauis se contrapone a la fuerza, las excusas y la violencia que Marruecos ha traído consigo desde la ocupación en el 1975. La palabra a la que se refiere el título del poema se transforma entonces en la voz de los silenciados, en la lucha por la libertad y en el fin de una tortura que ha durado casi cuatro décadas. Por lo tanto, con la palabra se rompe el discurso marroquí sobre la legalidad de su apropiación del Sáhara para dar lugar a un Sáhara libre e independiente.
Los incidentes ocurridos en el campamento Gdeim Izik impactaron fuertemente a Embarek y reforzaron su intención de defender el Sáhara Occidental a través de un activismo político constante e incesante y a través de la poesía. Salka Embarek escribió un poema titulado Seco Gdeim Izik, en el que se expresa su dolor e indignación por el sufrimiento de sus compatriotas atacados en el campamento. En el poema, Embarek expresa que a pesar de la opresión “hay un destino forjado / conocido por mis hermanos / en los ojos lo llevan las mujeres, / los niños lo levantan en las manos” (Moya Fernández, 2012: 88) Por lo tanto, hay esperanza y hay confianza en la causa del Sáhara Occidental, una causa en la que Embarek se identifica directamente con su tierra y con sus hermanos, los saharauis. En un texto titulado Hijos de Izik, en los que Embarek combina el ensayo con la poesía, la autora expresa indignada que “el opresor no ha dejado una herida, no ha formado cicatrices, nos ha señalado que vamos por el buen camino.” (Moya Fernández, 2012: 91) y termina con un poema corto que refuerza la convicción del pueblo saharaui a no rendirse:
Izik,
se rompió el miedo,
Gdeim Izik,
desafío multiforme
de mi pueblo en resistencia.
Izik,
genio cívico y ejemplar,
Gdeim Izik,
participación popular.
Para Salka Embarek, la tragedia ocurrida en Gdeim Izik no puede verse como un fracaso, sino como una prueba de la resistencia de sus compatriotas, de la cual salieron victoriosos. Gdeim Izik confirmó que el temor del Sáhara Occidental ante los marroquíes no existe y que más que una causa política, es una causa social en defensa de su identidad como saharauis. Como señala ella misma en su poema No es fácil amar así (publicado antes del incidente en Gdeim Izik):
[…]
Soy consciente de que mi propósito contigo
es de un compromiso asombroso,
pero te diré que yo iba a ser estudiante,
pastor, traductor de idiomas, ingeniero,
un intelectual discreto, un niño viajante,
lucharía atrevido por rozar tu boca en la noche
paseando libre por mis calles tuyas.
[…]
Que todos lo sepan,
no cederé en mi empeño de amarte,
no antes de lucharte y lograrte,
porque sin ti, patria,
no soy nadie.
Por un Sáhara libre.
El poema no encarna esta vez una personificación del Sáhara, una voz enfrentada al enemigo o la posición revolucionaria de Embarek como individuo y como saharaui. En No es fácil amar así, la voz pertenece a todos los saharauis, independientemente de sus profesiones, habilidades o educación, esa voz se convierte en la de un solo pueblo que abre un diálogo con la patria mientras reafirma su compromiso por verla libre algún día. Gdeim Izik no fue un incidente aislado y pasajero, sino que fue un eslabón en la cadena revolucionaria del Sáhara Occidental y que ratifica el deber de todo saharaui de luchar por su libertad.
Conclusión
El pueblo saharaui se distingue por la proliferación de una literatura comprometida en el que las mujeres tienen un papel esencial, entre ellas Zahra el Hasnaui y Salka Embarek. Es indiscutible que la poesía, ya sea escrita o como parte de una antigua tradición oral, conforma el esqueleto de la cultura saharaui; un esqueleto que le da soporte y estructura, y que forma parte esencial de la supervivencia de dicho pueblo. La poesía saharaui va mucho más allá de la admiración del paisaje desértico, el simbolismo del bubisher7

El rol de las mujeres saharauis en la literatura de la región ha sido fundamental. De hecho, las mujeres saharauis continúan siendo protagonistas de un dinámico activismo político y social que a través de la palabra exige el reconocimiento de la República Árabe Saharaui  Democrática y el fin permanente a los encarcelamientos, desapariciones, torturas y asesinatos cometidos en contra de sus compatriotas. La obra de Zahra el Hasnaui y Salka Embarek, son ejemplo de la fuerza de la palabra y de la efectividad de la literatura para plasmar y transmitir el dolor y el sufrimiento de un pueblo oprimido. Al igual que muchos saharauis, ambas autoras sufrieron en carne propia la invasión, la huida y el exilio, por lo que en los últimos años se han dedicado a divulgar con más fuerza la voz de un pueblo que clama por la devolución de sus tierras. Casi cuarenta años de ocupación y los incidentes ocurridos en Gdeim Izik han añadido leña al fuego de la revolución social y literaria a la que pertenecen estas escritoras. Cada poema constituye una unión indivisible entre la escritora, la identidad de los saharauis, el Sáhara y el lector y tienen el objetivo de crear conciencia de la necesidad de adoptar una actitud activa de solidaridad. El Hasnaui y Embarek presentan y enaltecen un discurso revolucionario en defensa de su nación y de sus compatriotas, y como mujeres se presentan con fuerza, delatando y retando al enemigo invasor a través de la palabra. Ellas, al igual que muchas otras saharauis, seguirán escribiendo y seguirán luchando hasta lograr la tan anhelada libertad del Sáhara Occidental.
--------------------------------
1 Gabriel Celaya Leceta (1911-1991) fue un conocido poeta español que perteneció a la generación literaria de posguerra. Celaya defendió fervientemente la idea de una poesía no elitista y fue uno de los representantes más destacados de la poesía “comprometida” o poesía social en el que la poesía se convirtió en una herramienta esencial como método de denuncia, testimonio y protesta.
2 “Jaima” es el nombre con el que se le conoce a las tiendas de campaña de los pueblos que viven en el desierto.
3 Se le conoce como la Marcha Verde a la entrada de más de 350,000 marroquíes (civiles y militares) al territorio del Sáhara Occidental el 6 de noviembre de 1975 (Campoy-Cubillo 2012: 155). La Marcha Verde fue anunciada e incitada por el rey de Marruecos, Hassan II, quien exhortó a los ciudadanos marroquíes a ocupar el Sáhara Occidental como parte de su plan expansionista. Como explica Alejandro García en un estudio sobre el conflicto en el Sáhara: “(…) la Marcha fue una jugada maestra de Hassan para recuperar la iniciativa y legitimarse por fin en el trono” (2010:63).
4 El Acuerdo Tripartito de Madrid (también conocido como los Acuerdos de Madrid) se llevó a cabo el 14 de noviembre de 1975 entre España, Marruecos y Mauritania. A través de dicho acuerdo, España transfirió la autoridad administrativa sobre el Sáhara Occidental a Marruecos y Mauritania. Sin embargo, en dicho acuerdo España no transfirió la soberanía sobre el Territorio ni confirió a ninguno de los dos países en cuestión la condición de potencia administradora del Sáhara Occidental. El Acuerdo Tripartito de Madrid ha sido desde entonces blanco de fuertes controversias políticas tanto a nivel nacional e internacional, ya que la Organización de las Naciones Unidas ha cuestionado fuertemente la validez de dicho tratado, por lo que hasta el día de hoy el Sáhara Occidental aún figura en la lista de territorios pendientes de descolonización.
5 El Frente Polisario es el movimiento de liberación nacional del Sáhara Occidental creado inicialmente (1973) en favor de la independencia del dominio colonial español y posteriormente para defender el territorio de la ocupación marroquí con el propósito de alcanzar la autodeterminación del pueblo saharaui.
6 En el año 1991, se creó la Misión de Naciones Unidas para el referéndum en el Sáhara Occidental, también conocido como Minurso (por sus siglas en francés Mission des Nations Unies pour l'Organisation d'un Référendum au Sahara. El referéndum que constituye el objetivo principal de la misión se ha convertido en una disputa entre Marruecos y el Polisario sobre quiénes tienen derecho al voto. La disputa hasta el día de hoy no sido resuelta (Campoy-Cubillo 2012: 155).
7 El bubisher es el pájaro que, según los saharauis, trae suerte y esperanza. En el año 2003 la editorial Puentepalo (de Las Palmas de Gran Canaria) publicó una antología poética saharaui titulada Bubisher: poesía saharaui contemporánea, en la que participaron seis jóvenes poetas saharauis pertenecientes a la Generación de la Amistad.
Bibliografía
Campoy-Cubillo, A. Memories of the Maghreb. New York: Palgrave Macmillan 2012.
El Hasnaui, Zahra. “Nayem” en Moya Fernández, C. (ed) La primavera saharaui: Escritores saharauis con Gdeim Izik. Madrid: Bubok Publishing S.L. 2012, pp. 98.
——. “Voces” en Um Draiga: Poesía saharaui contemporánea. Zaragoza: Diputación de Zaragoza y Um Draiga 2007, pp. 116.
——. “El año diez y uno” en Um Draiga: Poesía saharaui contemporánea. Zaragoza: Diputación de Zaragoza y Um Draiga 2007, pp.117.
——. “Una flor” en Um Draiga: Poesía saharaui contemporánea. Zaragoza: Diputación de Zaragoza y Um Draiga 2007, pp.118.
Embarek, Salka. “En el uso de la palabra” en Moya Fernández, C. (ed) La primavera saharaui: Escritores saharauis con Gdeim Izik. Madrid: Bubok Publishing S.L. 2012, pp. 86-87.
——. “Seco Gneim Izik” en Moya Fernández, C. (ed) La primavera saharaui: Escritores saharauis con Gdeim Izik. Madrid: Bubok Publishing S.L. 2012, pp. 88.
——. “Hijos de Izik” en Moya Fernández, C. (ed) La primavera saharaui: Escritores saharauis con Gdeim Izik. Madrid: Bubok Publishing S.L. 2012, pp. 89-91.
——. “No es fácil amar así.” Poesía de mujer saharaui. Unión Nacional de Mujeres Saharauis. Web. http://mujeressaharauisunms.blogspot.com/p/poesia-de-mujer-todos-los-saharauis-y.html [último acceso 7/5/2014].
——. “Soy el Sáhara.” Poesía de mujer saharaui. Unión Nacional de Mujeres Saharauis. Web. http://mujeressaharauisunms.blogspot.com/p/poesia-de-mujer-todos-los-saharauis-y.html [último acceso 7/5/2014].
García, A. La historia del Sáhara y su conflicto. Madrid: Catarata 2010.
Generación de la Amistad. Um Draiga: Poesía saharaui contemporánea. Zaragoza: Diputación de Zaragoza y Um Draiga 2007a.
——. Treinta y uno, Thirty One: A Bilingual Anthology of Saharawi Resistance Poetry in Spanish. Leeds, UK: Ed. Sombrerete y Sandblast 2007b.
Juliano, D. La causa saharaui y las mujeres: “siempre hemos sido muy libres”. Barcelona: Icaria Editorial 1998.
Moya Fernández, C., “Introducción.” La primavera saharaui: Escritores saharauis con Gdeim Izik. Madrid: Bubok Publishing S.L. 2012
Pastrana, Eva. “La ONU seguirá «de safari» en el Sáhara Occidental” ABC.es [2/5/2014] http://www.abc.es/internacional/20140501/abci-minurso-sahara-derechos-humanos-201404302202.html [último acceso 7/5/2014].
Pineda, F. La mujer en la revolución saharaui. Córdoba: Excma 1991.
Pozo, Begoña (2009). “La poesía tres veces rebelde de Zahra el Haznaoui”. III Seminario Internacional de Estudios Transversales “Visiones del exilio: literatura, pintura y género.” Alicante, Universitat de València. 2009.
San Martín, P. y Bollig, B. “Poesía saharaui: lucha y resistencia en el Sáhara Occidental.” Confines: Arte y cultura desde la Patagonia. 15 (2008), sp. http://www.confinesdigital.com/conf15/poesia-saharaui.html [último acceso 7/5/2014].
——. “Introducción” en Generación de la Amistad. Treinta y uno, Thirty One: A Bilingual Anthology of Saharawi Resistance Poetry in Spanish. Leeds, UK: Ed. Sombrerete y Sandblast 2007.
Sobero, Y. Sáhara: memoria y olvido. Barcelona: Editorial Planeta 2010.